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México mantiene posición “preferencial” en el T-MEC pese al rechazo de Estados Unidos a extender el plazo a 2042

EEUU rechazó extender el T-MEC 16 años; Ebrard confirma revisiones anuales hasta 2036 y reunión con EE. UU. el 20 de julio

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, acudió este jueves a la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum —tal como la propia mandataria lo había anticipado un día antes— para detallar los alcances de la reunión trilateral virtual sostenida el miércoles con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, y el ministro de Comercio de Canadá, Dominic LeBlanc, en el marco del sexto aniversario de la entrada en vigor del T-MEC.

Una decisión que ya se anticipaba desde días antes

El desenlace no tomó por sorpresa a los mercados ni a la prensa especializada. Desde el martes, la agencia Reuters había adelantado, citando fuentes gubernamentales, que la administración de Donald Trump se preparaba para anunciar formalmente que no respaldaría la extensión del tratado por 16 años adicionales, tal como lo habían solicitado los gobiernos de México y Canadá. Según esa misma información, la decisión activaría un periodo de revisión de seis años, contemplado en la llamada “cláusula de caducidad” negociada durante el primer mandato de Trump, con el riesgo, de no alcanzarse consensos, de que el tratado expirara en definitiva el 1 de julio de 2036.

Ese mismo miércoles, y antes de que se conociera la confirmación oficial, Bloomberg citó declaraciones del propio Greer en las que el funcionario habría adelantado el sentido de la decisión. De acuerdo con ese reporte, Estados Unidos planteó realizar revisiones anuales del tratado en lugar de extender su vigencia por otros 16 años, como habían solicitado los gobiernos de México y Canadá.

Horas más tarde, Ebrard confirmó la información a través de un video difundido en sus redes sociales, en el que explicó que el T-MEC contemplaba dos escenarios posibles y que Washington optó por el segundo.

Lo que dijo Ebrard en la mañanera

Durante la conferencia de este jueves, el secretario de Economía insistió en que la reunión del miércoles no tenía como propósito decidir la vigencia del tratado, sino atender un mecanismo de revisión ya previsto en el propio acuerdo. “No es una reunión para ver si vamos a modificar la vigencia del tratado establecido hasta 2036”, señaló, y precisó que el T-MEC no sufrió ninguna modificación y continúa operando bajo sus términos actuales.

El funcionario explicó que, ante la falta de acuerdo entre las tres partes para una extensión automática, se activará un esquema de revisiones anuales durante la próxima década, en sustitución del mecanismo de revisión conjunta cada seis años originalmente previsto. Añadió que esta modalidad nunca antes se había aplicado, por lo que los tres países deberán todavía precisar sus alcances, calendario y metodología.

Delegación de Estados Unidos llegará el 20 de julio

Ebrard confirmó que el 20 de julio México recibirá a la delegación estadounidense para dar inicio formal al proceso de revisión bilateral. En ese encuentro se abordarán, entre otros temas:

  • Los asuntos ya resueltos de la lista de 54 puntos planteados por Washington el año anterior, de la cual —dijo— México atendió la mayor parte.
  • La metodología y el alcance que tendrán las revisiones anuales.
  • La posible reducción de aranceles impuestos bajo el artículo 232, que el secretario subrayó no forma parte del T-MEC, sino que corresponde a una facultad unilateral del presidente estadounidense.

La oficina de Greer, según información distribuida por su despacho, indicó además que la delegación estadounidense se reunirá con la mexicana la semana del 20 de juliopara la tercera ronda de negociaciones bilaterales, y subrayó que, mientras se resuelven las diferencias, el tratado seguirá operando sin cambios en sus reglas de origen.

México destaca su posición frente a otros socios comerciales

Ebrard sostuvo que, pese al escenario de renegociación, México conserva una posición preferencialfrente al resto de los socios comerciales de Estados Unidos. Señaló que más del 80% de las exportaciones mexicanas hacia ese país no pagan arancel, cifra que —afirmó— coloca al país entre las naciones con los aranceles efectivos más bajos a nivel global.

El secretario también se refirió a un mecanismo de descuento vigente para el sector automotriz, que permite reducir el arancel del 25% impuesto de manera unilateral, en la proporción correspondiente al contenido producido en Estados Unidos o con autopartes mexicanas. Insistió en que este tipo de aranceles no derivan del T-MEC, sino de decisiones tomadas por el presidente estadounidense al amparo de facultades distintas al tratado.

La postura canadiense y el objetivo compartido de “producir en Norteamérica”

El ministro canadiense Dominic LeBlanc emitió, por su parte, una declaración en la que reafirmó el respaldo de su país al tratado y a su eventual renovación, y señaló que el acuerdo sostiene millones de empleos en la región y otorga a las empresas canadienses acceso a sus principales socios comerciales.

Ebrard coincidió en que el objetivo compartido con Washington y Ottawa es reducir la dependencia de insumos importados de otras regiones del mundo, mencionando como ejemplos la penicilina y otros componentes farmacéuticos, así como los semiconductores, de los cuales —dijo— el 90% se importa actualmente. Calificó el encuentro trilateral como cordial y descartó que exista, hasta el momento, algún riesgo de retiro de alguna de las tres partes.

Antecedente: las dudas sembradas por Trump

La postura de Washington se da luego de que el propio presidente Trump había cuestionado semanas atrás la continuidad del acuerdo. Durante una intervención desde el Despacho Oval, el mandatario declaró que no sabía si renovaría el tratado porque, “para ser sincero, a Estados Unidos le va mucho mejor”, y sostuvo que su país no necesita los autos, la energía ni los productos de México y Canadá. Días después, durante la Cumbre del G7 en Francia, el mandatario reiteró su postura crítica frente al acuerdo, aunque evitó plantear una amenaza directa de salida.

Ebrard concluyó que, ante ese contexto internacional de renegociación comercial global impulsado por Washington, contar con el T-MEC vigente hasta 2036 representa para México una ventaja frente al resto de los países que comercian con Estados Unidos.

Con información de Infobae