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El campo mexicano apuesta por la sustentabilidad y el ahorro de agua

La iniciativa contempla intervenir 350 hectáreas agrícolas mediante tecnología de riego de precisión

La crisis hídrica que enfrenta el país exige soluciones que vayan más allá del ahorro de agua dentro de las empresas. Bajo esa visión, Procter & Gamble (P&G) México y la empresa de tecnología climática Kilimo pusieron en marcha un proyecto de agricultura inteligente que permitirá conservar más de un millón de metros cúbicos de agua antes de 2030, mediante la modernización de sistemas de riego y el acompañamiento técnico a productores agrícolas.La iniciativa se desarrolla en Hidalgo, Querétaro y Estado de México, entidades que forman parte de las cuencas que abastecen a la Zona Metropolitana del Valle de México, una de las regiones con mayor estrés hídrico del país.Durante una entrevista con Publimetro, Aldo Vergara, Director de Relaciones con Gobierno y líder de Sustentabilidad de P&G México, explicó que el proyecto forma parte de la estrategia global de la empresa para generar un impacto positivo en las comunidades donde opera.“La sustentabilidad ya no puede verse como un costo, sino como una inversión para garantizar que podamos seguir produciendo y viviendo en el futuro”.—Aldo Vergara, P&G México

Vergara explicó que, tras evaluar las regiones con mayor presión sobre el recurso hídrico, la empresa identificó a la Ciudad de México y su zona de influencia como una prioridad.“En México alrededor del 70% del agua disponible se utiliza en la agricultura, por lo que ahí existe la mayor oportunidad para generar un impacto positivo y recuperar agua para las cuencas”, afirmó.

Agricultores, el eje de la resiliencia hídrica

Uno de los aspectos centrales del proyecto consiste en colocar a los productores agrícolas en el centro de la estrategia.En México, ocho de cada diez agricultores son pequeños o medianos productores, por lo que el programa no solo incorpora tecnología para hacer más eficiente el riego, sino que también ofrece asesoría agronómica permanente, talleres de comercialización, capacitación para enfrentar los efectos del cambio climático y herramientas para reducir sus costos de producción.El primer taller del proyecto se realizó el 24 de marzo de 2026 en Jilotepec, donde participaron 11 agricultores con perfil innovador, quienes fungirán como promotores de estas prácticas dentro de sus comunidades.

Tecnología para producir más con menos agua

Como socio técnico del proyecto participa Kilimo, empresa Climate Tech especializada en soluciones para la gestión eficiente del agua.Isabel Taylor, líder de Entrega de Agua de Kilimo México, explicó que el objetivo es sustituir gradualmente los sistemas tradicionales de riego por inundación por esquemas de riego de precisión, principalmente mediante goteo.“Acercamos tecnología que permite aplicar únicamente el agua que necesita el cultivo, evitando pérdidas por evaporación y mejorando la productividad”, señaló.Además del sistema de riego, los agricultores reciben información climática, pronósticos de lluvia y recomendaciones para decidir cuándo y cuánto regar, optimizando el uso del recurso.“El agricultor ya tiene el conocimiento del campo; nuestra tarea es darle herramientas para tomar mejores decisiones sobre el uso del agua”.—Isabel Taylor, Kilimo México

Cada litro de agua será medido y verificado

Uno de los elementos innovadores del proyecto es que sus resultados serán cuantificados mediante estándares internacionales.Cada metro cúbico de agua que deje de extraerse será contabilizado utilizando la Guía de Contabilización de Beneficios Volumétricos del Agua, desarrollada por Pacific Institute y The Nature Conservancy (2021), considerada el principal referente internacional para medir beneficios volumétricos del agua.Además, el programa cuenta con un sistema independiente de Monitoreo, Medición, Reporte y Verificación (MMRV), que permitirá comprobar los resultados obtenidos en cada parcela participante.Vergara explicó que el monitoreo compara el volumen de agua utilizado antes y después de implementar el sistema de riego de precisión, verificando que los agricultores mantengan o incluso incrementen su productividad utilizando menos agua.

La adopción tecnológica comienza con resultados

Aunque la incorporación de nuevas tecnologías puede generar resistencia inicial, ambos especialistas coincidieron en que los agricultoresadoptan rápidamente las innovaciones cuando observan beneficios tangibles.“No es que estén cerrados al cambio; durante generaciones aprendieron a trabajar de una forma determinada. Cuando ven que gastan menos agua y obtienen el mismo o mejor rendimiento, otros productores comienzan a replicar esas prácticas”, comentó Aldo Vergara.Para facilitar la transición, Kilimo opera un esquema de coinversión que disminuye la barrera económicapara adquirir infraestructura de riego eficiente.

La seguridad hídrica requiere alianzas

Los entrevistados coincidieron en que enfrentar la crisis del agua demanda la participación conjunta de empresasgobiernosacademia, organizaciones técnicas y productores.Taylor aseguró que ninguna organización puede resolver por sí sola un desafío de esta magnitud.

Por su parte, Vergara sostuvo que las empresas deben ampliar su visión sobre la sustentabilidad.

No basta con compensar el agua que consume una planta; debemos contribuir a recuperar más agua de la que utilizamos y generar beneficios para toda la sociedad”, puntualizó.

El directivo consideró que el mayor reto consiste en fortalecer una cultura de sustentabilidad donde empresas, autoridades y ciudadanos asuman responsabilidades compartidas para garantizar la disponibilidad del recurso hídrico en las próximas décadas.

Con información de publimetro