Violencia en Sinaloa dispara la ansiedad entre jóvenes: cifras rivalizan con el consumo de drogas

El Centro de Integración Juvenil de Culiacán acumula 670 atendidos al corte de julio, cifra que casi iguala el total de 2025
El Centro de Integración Juvenil (CIJ) de Culiacán atendió a 670 pacientes en los primeros siete meses de 2026, una cifra que casi iguala el total de los 700 casos registrados durante todo 2025. El aumento se explica, según Manuel Velázquez Ceballos, director del organismo, por la exposición prolongada de adolescentes y adultos jóvenes sinaloenses a un entorno de alta tensión derivado del conflicto armado entre grupos del crimen organizado que estalló en septiembre de 2024.
La crisis de salud mental y el consumo de sustancias psicoactivas golpean a la juventud de Sinaloa de forma simultánea y entrelazada desde que se recrudeció la disputa entre facciones del narcotráfico hace casi dos años. Los trastornos de ansiedad, depresión y ataques de pánico se dispararon en paralelo al uso de mariguana, metanfetamina y vapeadores no regulados, de acuerdo con el diagnóstico publicado el 3 de septiembre de 2026 por Río Doce.
El CIJ Culiacán casi duplica en siete meses los casos de todo 2025
La mitad de los pacientes que llegan al CIJ Culiacán combina un problema de salud mental con un consumo activo de sustancias psicoactivas, informó Velázquez Ceballos. Ese dato revela que la ansiedad y las adicciones no son fenómenos paralelos en el estado, sino condiciones que con frecuencia se presentan en el mismo individuo.
La mariguana encabeza el mapa epidemiológico de sustancias en Sinaloa, seguida de cerca por las metanfetaminas, cuyo consumo supera la media nacional, según el director del CIJ. El fentanilo, en cambio, no ha generado un brote masivo de consumo directo: la contención familiar y el miedo a sus efectos han operado como frenos, aunque la alerta sigue activa.
Una figura humana genérica ilustra el estrés y la ansiedad, representada sentada en posición fetal y rodeada por una nube oscura que contiene íconos de miedo, preocupación y agitación. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los pacientes del CIJ Culiacán abarcan desde menores de 10 años hasta adultos mayores con problemas severos de adicción al tabaco. El caso más joven registrado en la estadística actual tiene menos de 10 años, un dato que el propio Velázquez Ceballos calificó como una señal de que la edad de inicio en el consumo de sustancias retrocede.
Los vapeadores, primera puerta de entrada en Los Mochis desde los 12 años
En Los Mochis, el Centro de Integración Juvenil local atendió a más de 300 menores de edad entre enero y junio de 2026. El 50% de esos casos tuvo como motivo principal el consumo de vapeadores, informó Nancy Lerma, directora del organismo.
La franja más afectada se concentra en estudiantes de secundaria de entre 12 y 15 años, según los registros del CIJ Los Mochis. Lerma advirtió que el uso de estos dispositivos preocupa porque puede abrir paso al consumo de otras drogas más potentes.
La ansiedad, la depresión, los cambios de conducta y el rechazo escolar son señales que con frecuencia acompañan al consumo en esa franja etaria, según la directora del CIJ Los Mochis. Lerma instó a los padres a escuchar y validar las emociones de sus hijos antes de recurrir a críticas o castigos.
Ilustración editorial plana que representa una figura humana estilizada sentada sobre un reloj, con la cabeza entre las manos, rodeada de manecillas que avanzan caóticamente y símbolos de ADN y hojas disolviéndose, simbolizando la cronofobia y el paso del tiempo. (Imagen Ilustrativa Infobae)
La tasa de depresión en Sinaloa subió de 135 a 172 casos entre 2023 y 2024
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) documentó que la tasa de nuevos casos de depresión en Sinaloa pasó de 135,51 por cada 100.000 habitantes en 2023 a 172,66 en 2024, un periodo que coincidió con el agravamiento de la crisis de seguridad. El incremento afectó a ambos sexos: las mujeres subieron de 203,45 a 247,26 y los hombres de 66,61 a 96,59.
La ideación suicida y las crisis agudas se concentran en hombres jóvenes de entre 17 y 35 años, el mismo grupo demográfico con mayor mortalidad por ejecuciones o reclutamiento forzado en el estado, según reportes de salud citados por Paralelo 23. Los casos en ese segmento aumentaron 75% desde el inicio del conflicto armado en septiembre de 2024.
La Secretaría de Salud de Sinaloa recibió alrededor de 700 llamadas relacionadas con salud mental durante 2026, de las cuales 170 correspondieron a personas con ideación suicida y 70 requirieron una intervención de mayor nivel, informó el portal Debate. Las mayores incidencias se concentran entre los 17 y 29 años, con una mayor proporción de hombres.
Las autoridades estatales fortalecieron las 16 Unidades Especializadas en el Tratamiento de Adicciones (UNEME-CAPA) que operan en distintos municipios del estado. Además, la unidad de paidopsiquiatría del Hospital Psiquiátrico de Sinaloa atiende casos de menores provenientes de municipios como Ahome y Guasave que llegan tras intentos de suicidio.
Tres adolescentes miran sus celulares con preocupación, sentados en un sofá, simbolizando la creciente ansiedad digital entre la juventud actual. (Imagen Ilustrativa Infobae)
La Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025, publicada en diciembre de 2025, reveló que el consumo experimental de drogas ilegales en adolescentes de 12 a 17 años bajó de 6,2% en 2016 a 4,1% en 2025 a nivel nacional. El cannabis descendió de 5,3% a 3,7% en ese grupo, aunque en la población adulta general el consumo ilegal aumentó de 10,6% a 14,6% en el mismo lapso.
La ENCODAT 2025 también encendió una alerta específica para Sinaloa: la crisis de inseguridad impidió que las brigadas de campo de la encuesta recopilaran datos actualizados en el estado durante 2025. Esa ausencia de información impide conocer con precisión el impacto diferenciado de la violencia sobre el consumo de sustancias según edad, nivel educativo y contexto social en la entidad.
Los servicios de urgencias de Sinaloa atendieron al menos cuatro menores de edad por intoxicación relacionada con drogas ilícitas en los primeros cinco meses de 2026, según datos preliminares del Cubo Dinámico de Urgencias de la Secretaría de Salud federal, publicados por Ovelanalista. En 2025, el total de casos de envenenamiento por narcóticos y psicodislépticos en el estado fue de 43, cinco de los cuales involucraron a menores de edad.
El Hospital Pediátrico de Sinaloa registró entre cuatro y cinco casos de intoxicación por drogas en 2025, y uno o dos en lo que va de 2026, según su director, Carlos Mijail Suárez Arredondo. El funcionario indicó que la tendencia muestra una disminución en comparación con el año anterior, aunque el subregistro sigue siendo una preocupación entre los especialistas.
El primer centro de atención en salud mental infanto-juvenil del noroeste de México, uno de solo cuatro en todo el país, opera en Sinaloa desde el inicio de la crisis, según Paralelo 23. La instalación brinda atención especializada para cuadros de ansiedad grave y riesgo suicida en menores de edad.
En el CIJ Culiacán, las mujeres acuden con mayor frecuencia por problemas de salud mental —ansiedad, depresión y sobrecarga emocional—, mientras que los hombres predominan en los casos relacionados con el consumo de sustancias, explicó Velázquez Ceballos a Revista Espejo en julio de 2026. Esa diferencia de género en el perfil de los pacientes orienta las estrategias de atención diferenciada del organismo.
El director del CIJ Culiacán advirtió que el elevado uso de metanfetaminas y la ausencia de un sistema de seguimiento continuo representan un riesgo constante para la salud pública en Sinaloa. El panorama, concluyó, demuestra que la crisis de seguridad actúa como un factor determinante en el desarrollo psicosocial de los jóvenes del estado.
con información de infobae