
Washington, Estados Unidos, 17/07/26 (Más).- El gobierno de Estados Unidos anunció una nueva política de restricción de visas dirigida a ciudadanos extranjeros vinculados con grupos que la administración estadounidense identifica como organizaciones terroristas de extrema izquierda y otras redes afines, con el propósito de impedir su ingreso al país y reforzar las acciones contra la violencia política.
De acuerdo con información del Departamento de Estado de Estados Unidos, la medida fue anunciada por el secretario de Estado, Marco Rubio, como parte de la implementación del Memorando Presidencial de Seguridad Nacional-7 y de la estrategia federal para desmantelar redes que, según las autoridades, promueven actos de violencia antes de que evolucionen hacia actividades delictivas.
La nueva política contempla restricciones de visado para personas que, de acuerdo con el gobierno estadounidense, hayan apoyado o incitado actos de terrorismo; respaldado actividades delictivas violentas; participado en actos de sabotaje económico; financiado, reclutado o proporcionado apoyo logístico a grupos considerados terroristas de extrema izquierda; o facilitado la colaboración entre estas organizaciones y otras redes afines para ejecutar acciones violentas.
El Departamento de Estado señaló que estos grupos utilizan estructuras organizadas para ejercer la violencia con fines políticos mediante atentados, asesinatos y otras acciones dirigidas, según la dependencia, a intimidar a la población, limitar la libertad de expresión, reducir la oposición política, modificar políticas públicas y afectar el funcionamiento de instituciones democráticas.
La administración estadounidense sostuvo que la nueva política busca proteger el territorio nacional mediante el cierre de las vías de acceso migratorio que, a su juicio, podrían ser utilizadas por integrantes o colaboradores de organizaciones violentas para coordinar actividades dentro de Estados Unidos.
Asimismo, indicó que las restricciones estarán dirigidas contra ciudadanos extranjeros que financien, recluten, promuevan o faciliten de cualquier forma el funcionamiento de redes calificadas por Washington como terroristas, violentas o criminales.
Las autoridades señalaron que la medida forma parte de los esfuerzos permanentes del gobierno federal para fortalecer los controles migratorios y prevenir amenazas a la seguridad nacional mediante herramientas previstas en la legislación estadounidense.
El Departamento de Estado no precisó en el comunicado qué organizaciones o personas específicas podrían quedar sujetas a la nueva política, ni informó sobre el número estimado de posibles afectados por las restricciones migratorias.
La dependencia indicó que la aplicación de estas disposiciones se realizará conforme a la Sección 212(a)(3)(C) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, que faculta al gobierno de Estados Unidos para negar el ingreso de ciudadanos extranjeros cuando su presencia sea considerada contraria a los intereses de política exterior o de seguridad nacional.
El anuncio se suma a otras acciones emprendidas por la administración del presidente Donald Trump en materia de seguridad y control migratorio, orientadas a ampliar las herramientas legales para combatir organizaciones que las autoridades estadounidenses consideran una amenaza para la estabilidad y el orden público.
Con información de massinformacion