
La operación ocurre en vuelos que retornan a nacionales guatemaltecos desde Estados Unidos y las personas permanecen menos de 24 horas
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, confirmó la noche del miércoles que aproximadamente 2 mil 300 personas de nacionalidad mexicana deportadas desde Estados Unidos han sido trasladadas por vía aérea a territorio guatemalteco durante lo que va de 2026, mezcladas en los mismos vuelos que trasladan a connacionales guatemaltecos que regresan a su país.
Según explicó el mandatario, estas personas permanecen menos de 24 horas en Guatemala antes de ser transferidas hacia México, por lo que su gobierno los procesa bajo la figura de tránsito migratorio y no como solicitantes de asilo o residentes.
Guatemala descarta ser “tercer país seguro” para mexicanos
Arévalo fue enfático en que su país no opera como un tercer país seguro para los deportados mexicanos, un mecanismo que implicaría que Guatemala se hiciera cargo de procesar solicitudes de protección o asilo de personas de otra nacionalidad.
- Los migrantes no reciben alojamiento en territorio guatemalteco.
- No se les otorga asilo ni ningún otro estatus migratorio.
- Su ingreso se limita a una coordinación logística con autoridades mexicanas.
“Están llegando en aviones de guatemaltecos que regresan al país, y lo que hemos hecho es tramitarlos como en tránsito, en coordinación con las autoridades migratorias mexicanas”, señaló Arévalo, de acuerdo con la entrevista difundida el miércoles.
La postura de México: sin acuerdo de terceros países
El componente que atañe directamente a México se centra en la posición oficial que las autoridades mexicanas habrían manifestado previamente al medio estadounidense CBS: el gobierno mexicano rechaza la deportación de connacionales hacia terceros países y sostiene que no existe ningún acuerdo formalde ese tipo con Guatemala ni con Honduras.
Hasta el cierre de esta nota, ni la Cancillería mexicana ni el gobierno de Honduras habían respondido a las solicitudes de comentario formuladas por la agencia Reuters, por lo que la versión mexicana sobre este operativo específico permanece sin una confirmación oficial adicional a la ya reportada por CBS.
Lo que trascendió esta semana sobre la estrategia migratoria de EU
De acuerdo con información difundida por CBS a inicios de esta semana, la administración de Donald Trump habría estado enviando a mexicanos deportados hacia Guatemala y Honduras como parte de una estrategia para disuadir la migración irregular hacia territorio estadounidense.
Este esquema se enmarca en la política migratoria que Trump prometió durante su campaña de reelección en 2024, centrada en:
- El endurecimiento de las medidas contra cruces fronterizos irregulares.
- La deportación masiva de personas identificadas como residentes sin estatus legal en EU.
- La utilización de acuerdos con terceros países de la región americana para procesar o recibir a personas deportadas de distintas nacionalidades.
La cadena estadounidense afirma que no existe un acuerdo formal con Guatemala ni con Honduras, mientras Reuters señala que, hasta el cierre, la Cancillería y el gobierno hondureño no responden solicitudes de comentario. REUTERS/Edgard Garrido SEARCH “REUTERS PICTURES 40th ANNIVERSARY COLLECTION” FOR THIS PACKAGE
El trasfondo: rutas migratorias compartidas en la región
El caso expuesto por Arévalo pone sobre la mesa un fenómeno que ha ganado relevancia en la política migratoria regional: el uso de terceros países como puntos de escala para deportados de nacionalidades distintas a la del país receptor. Aunque el mandatario guatemalteco insiste en que su país únicamente funge como punto de tránsito hacia México, el episodio se suma a una serie de señalamientos previos sobre el papel de Guatemala y Honduras dentro de la estrategia de deportaciones de la actual administración estadounidense.
Por ahora, la cifra de 2 mil 300 mexicanos trasladados en lo que va de 2026 constituye el único dato numérico confirmado directamente por una autoridad de gobierno en la región, mientras que los señalamientos sobre la existencia de un mecanismo más amplio —y la postura mexicana frente al mismo— permanecen sujetos a la confirmación oficialde las cancillerías involucradas.
con información de Infobae