
La magia de Hogwarts vuelve a conquistar lectores: el interés por los libros crece ante la próxima adaptación televisiva de HBO
A casi tres décadas de la publicación de Harry Potter y la piedra filosofal, el universo creado alrededor del joven mago vuelve a conquistar a nuevas generaciones y a despertar el interés por los libros de la saga, impulsado ahora por la expectativa ante la nueva adaptación televisiva de HBO, prevista para la Navidad de 2026.
Aunque la serie todavía no llega a la pantalla, la conversación alrededor de Hogwarts ya comenzó a reflejarse en internet. Un estudio de la plataforma de enseñanza de idiomas Preply señala que las búsquedas relacionadas con los libros de Harry Potter aumentaron 156% durante el último mes, mientras que las consultas sobre las películas crecieron 122%.
El fenómeno muestra cómo una nueva adaptación audiovisual puede servir también como puerta de entrada —o de regreso— a la lectura de una historia que marcó a millones de personas desde finales de la década de los noventa.

Harry Potter vuelve de la pantalla a los libros
La nueva versión televisiva retomará la historia desde el inicio, lo que ha provocado que lectores antiguos vuelvan a buscar las novelas y que nuevas audiencias se acerquen por primera vez al universo literario.
El regreso ocurre casi 30 años después de que la primera novela comenzara una de las franquicias de fantasía más populares de las últimas décadas.
Antes del estreno de la serie también está prevista la publicación de dos títulos complementarios centrados en Hagrid y Dobby, dos de los personajes más reconocidos y queridos por los seguidores de la historia.
La combinación entre nuevos contenidos, nostalgia y la expectativa por volver a ver Hogwarts en pantalla está llevando nuevamente a los lectores hacia los textos originales.
Las palabras de Hogwarts también dejaron huella
Parte de la permanencia de Harry Potter en la cultura popular está relacionada con el lenguaje que construyó alrededor de su mundo mágico.
Uno de los términos más conocidos es “muggle”, utilizado dentro de la historia para referirse a las personas sin poderes mágicos y que, con el paso de los años, comenzó a emplearse también fuera de los libros.
Otro ejemplo es “El que no debe ser nombrado”, expresión utilizada para evitar mencionar directamente a Voldemort debido al temor que genera el personaje.
También se encuentra “horrocrux”, nombre que reciben los objetos utilizados para guardar fragmentos del alma, así como “squib”, palabra destinada a describir a quienes nacen dentro de una familia mágica, pero no desarrollan poderes.
El contacto con los libros también permitió que muchos lectores se familiarizaran con expresiones propias del inglés británico, como “bloody hell”, utilizada para expresar sorpresa, molestia o incredulidad, y “wotcher”, un saludo informal similar a “hola” o “¿qué tal?”.
“Parte de lo que mantiene vivo a Harry Potter es su lenguaje. Como ocurre con otras grandes sagas, construye un universo con palabras y expresiones propias que generan una identidad compartida entre sus seguidores”, explicó Cristina Miguelez, especialista en lingüística de Preply.

Leer fantasía también puede ampliar el vocabulario
De acuerdo con la plataforma, uno de los elementos que favorecen el aprendizaje mediante historias como Harry Potter es que las palabras se encuentran relacionadas con personajes, emociones y escenas que los lectores recuerdan fácilmente.
Otras franquicias como El Señor de los Anillos, Star Wars y Game of Thrones han experimentado procesos similares, con expresiones provenientes de la ficción que eventualmente pasan a formar parte de las conversaciones de sus comunidades de seguidores.

En el caso de Harry Potter, además, el vocabulario inventado convive con expresiones reales del inglés británico, lo que puede facilitar que los lectores incorporen nuevas palabras mientras siguen la historia.
Casi tres décadas después de su primera publicación, Harry Potter demuestra que su universo todavía conserva capacidad para atraer lectores. Ahora, ante la llegada de una nueva generación de personajes a la pantalla, los libros vuelven a colocarse en el centro de la conversación y la lectura encuentra un nuevo impulso entre quienes quieren regresar —o entrar por primera vez— a Hogwarts.
con informacion de Publimetro