
Las hostilidades han alcanzado la infraestructura civil, generando preocupación
La tensión en el Medio Oriente ha incrementado tras la decisión de Estados Unidos de lanzar ataques aéreos contra Irán. Esta respuesta militar fue motivada por el fallecimiento de dos soldados estadounidenses y la desaparición de uno más en Jordania, tras ataques con misiles balísticos y drones ejecutados por fuerzas iraníes. El Mando Central de Estados Unidos(Centcom) informó que las hostilidades, que se intensificaron el pasado 17 de julio, tienen como objetivo castigar a la Guardia Revolucionaria y debilitar su capacidad para restringir el tráfico de petroleros en el estratégico estrecho de Ormuz.Los bombardeos estadounidenses no se han limitado a objetivos militares, impactando severamente la infraestructura civil de Irán. Según informes, los ataques alcanzaron plantas de electricidad en la provincia de Hormozgán, dejando a unas 10,000 personas sin agua potable tras la destrucción de la planta de Bonji. Asimismo, se reportó la destrucción de dos túneles y un puente, lo que interrumpió la carretera principal hacia Bandar Abbas, el puerto más importante del país. Las autoridades iraníes denunciaron que, en las últimas tres semanas, la ofensiva ha dejado un saldo de al menos 50 muertos y más de 500 heridos.
La escalada bélica ha afectado también a naciones vecinas, donde se registraron incendios en instalaciones petroleras y fallas en el suministro eléctrico y de agua tras los ataques. Ante este escenario de hostilidades sin precedentes, Estados Unidos emitió una alerta de viaje global, mientras que el tráfico marítimo en el golfo, que moviliza una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos, se encuentra prácticamente paralizado.En el ámbito político, el presidente Donald Trump ha advertido que los ataques a centrales eléctricas y puentes continuarán a menos que Irán acceda a sentarse en la mesa de negociaciones. Con la suspensión de los acuerdos previos y la reanudación de ataques diarios, el conflicto amenaza con entrar en una fase de ofensiva total que pone en grave riesgo la estabilidad económica y la seguridad de la población civil en toda la región.
Con información de Publimetro