
XXI Domingo del Tiempo Ordinario. Ciclo A
“Tú eres Pedro y yo te daré las llaves del Reino de los cielos”
Mateo 16, 13-20
El modo de vivir de la sociedad del siglo veintiuno no se
entiende sin sondeos, encuestas, tendencias y más. Lo
necesitamos, ciudadanos, empresarios y aspirantes a gobernar.
Conocer el presente para proyectar el futuro deseable se ha
vuelto una prioridad y una inversión; muchas herramientas se
han creado para ello. A pesar de todo, el desconocimiento de las
complejas realidades y la incertidumbre hacia el futuro, nos
siguen desconcertando. La experiencia de la pandemia con sus
‘picos’ inciertos y el ambiguo ambiente preelectoral actual,
pueden ser una muestra de ello.
En el Evangelio de este domingo Jesús va mucho más allá de
estos ejercicios: dialoga, escucha con humildad, responde con
claridad, toma decisiones vinculantes. Busca conocer el grado
de aceptación de su identidad/misión, tiene que decidir a quién
“dará las llaves del Reino de los cielos”. El momento histórico
que viven las primitivas comunidades requiere de la unidad
para superar los problemas de división al interno y las
amenazas del exterior.
“¿Qué dice la gente de mí?”, sondea, en general. “¿Quién soy yo
para ustedes?”, pregunta, personalizando. Es el momento de
aceptar o no la invitación a definirse. De la respuesta va a
depender su futuro y el de la comunidad naciente. Por otra
parte, sólo se puede confesar la fe en Jesús si el Padre Dios lo
revela y el Espíritu Santo lo inspira y sostiene. El momento es
solemne, decisivo, comprometedor.
Pedro se define, acepta y proclama que Jesús es el Mesías, el
Hijo de Dios. Pronuncia palabras que le superan. Además,
añade que es Hijo del Dios que vive, acompaña, camina con su
pueblo; que no olvida sus promesas porque es fiel y
misericordioso. Jesús entrega las llaves a Pedro. La comunidad
naciente sabe que Jesucristo es quien edifica la Iglesia; aceptaque la figura de Pedro es un dato fundamental de primacía en
orden a la comunión y al testimonio.
La finalidad del sondeo de Jesús se ha cumplido. El testimonio
de Pedro trasciende el momento vivido en Cesárea de Filipo.
Pedro se lanzó hacia el futuro confiando en la revelación/
inspiración/conducción de Dios. No sabía lo que le esperaba;
tuvo que superar momentos sombríos y fracasos estrepitosos.
De todo se levantó cuando confió más en la presencia salvadora
de Dios que en sus débiles fuerzas.
Pospandemias, encuestas preelectorales, sondeos, tendencias…
son el presente que puede comprometer el futuro próximo.
Ojalá seamos capaces de pensar más allá del interés
momentáneo. Hay palabras y decisiones que nos sobrepasan.
No nos comprometemos con alguien porque ya sabemos todo lo
que nos espera. El discípulo se lanza con esperanza confiando
en una palabra que ha sido inspirada por el Padre. Ora y
discierne antes de cualquier decisión.
Está iniciando un nuevo curso escolar con sus oportunidades y
desafíos Que Dios nos dé la sabiduría y la generosidad para
seguir aprendiendo los significados de la escritura de Dios en
los renglones de textos escritos y en los que están por
escribirse.
Con mi afecto y bendición.
+ Sigifredo
Obispo de/en Zacatecas