El Servicio Secreto detiene a un tirador y evacúa a Trump, la primera dama y la plana mayor del Gobierno durante una cena de gala con periodistas en Washington

El hombre no logró acercarse a la sala donde estaban reunidos los políticos pero se quedó cerca, en el mismo hotel en el que Ronald Regan sufrió un atentado en 1981
El Servicio Secreto estadounidense ha detenido este sábado por la noche a un hombre armado que ha abierto fuego en el lobby del hotel Washington Hilton,
donde se celebraba la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, uno de los espectáculos mediáticos del año en la capital, con la presencia del presidente Donald Trump, la primera dama y la plana mayor del Gobierno. Es el mismo hotel en el que Ronald Reagan sufrió un atentado que casi le cuesta la vida en 1981.
Ninguna autoridad ha resultado herida, pero los investigadores no han dado detalles inmediatamente sobre el estado de la persona que está “bajo custodia”.
“Una noche memorable en Washington D.C. El Servicio Secreto y las fuerzas del orden hicieron un trabajo fantástico. Actuaron con rapidez y valentía. El tirador ha sido detenido, y he recomendado que ‘el espectáculo continúe’, pero nos guiaremos completamente por las autoridades. Tomarán una decisión en breve. Independientemente de esa decisión, la noche será muy diferente a lo planeado, y simplemente tendremos que repetirla”, ha escrito Trump en sus redes sociales, deseando volver para que la cena pudiera retomarse.
Poco después, cuando por razones obvias los agentes no le han permitido volver a una sala abierta después de que alguien lograra llegar con un arma al recinto más vigilado de todo el país esta noche, el presidente ha publicado un segundo mensajes, convocando a los medios a una rueda de prensa en la Casa Blanca. “Las fuerzas del orden nos han solicitado que abandonemos las instalaciones, de acuerdo con el protocolo, lo cual haremos de inmediato. Daré una rueda de prensa en 30 minutos desde la Sala de Prensa de la Casa Blanca. La Primera Dama, el Vicepresidente y todos los miembros del Gabinete se encuentran en perfecto estadode salud. Hablaremos con ustedes en media hora. He hablado con todos los representantes encargados del evento y lo reprogramaremos en un plazo de 30 días”.
Poco después de las 20.30, decenas de agentes han irrumpido en la sala principal, donde miles de personas estaban invitadas a una cena/gala con enorme tradición, en la que los periodistas y los políticos se juntan, habitualmente, en un ambiente distendido, con discursos llenos de chistes, pullas y bromas. En cuestión de segundos, Trump, su mujer y su equipo han sido escoltados fuera,mientras todo el público se tiraba al suelo sin saber qué estaba ocurriendo. El presidente y el Gobierno ha permanecido cerca de una hora más en el hotel, antes de volver a la Casa Blanca.
Las imágenes muestran una enorme confusión, con mucho ruido y distracciones. Mientras una parte de la sala mostraba ya señales de pánico, al escuchar disparos, en la mesa en la que estaban el presidente y la primera dama parecen ajenos a todo. Igual que los escoltas.
Instantes después, que parecen un mundo en el vídeo, varios agentes corren a ponerse delante del presidente y lo sacan rápidamente. Poco después, hicieron lo mismo con el presidente de la Cámara de Representantes, senadores, congresistas, los secretarios del Tesoro o de Estado, otros miembros del gabinete y de la Casa Blanca. También Erika Kirk, la viuda de Charlie Kirk, asesinado el pasado septiembre.
Wolf Blitzer, un periodista de la CNN, que estaba en la fiesta, ha explicado en la cadena minutos después cómo vio a un hombre, a pocos metros de dónde él mismo estaba, y cómo abría fuego de forma descontrolada muy de cerca de la puerta de entrada al salón de baile. La Policía, explicó, derribó rápidamente al hombre, sin que nadie entienda cómo logró introducir un arma a uno de los recintos con mayores medidas de seguridad de la ciudad.
Varios de los presentes han confirmado que se escucharon detonaciones, pero la mayoría de los presentes no escuchó nada por la fiesta. A la confusión del momento se añadía la pésima cobertura en el Hotel y la presencia de cientos de policías, que se han duplicado en los momentos posteriores.
La de hoy es, al menos, la tercera vez en la que el presidente ha estado muy cerca de un tirador. La primera fue antes de las elecciones de 2024, en un pueblo de Pensilvania, en el que Trump resultó levemente herido por un disparo que le pudo costar la vida. Meses después, un hombre fue detenido con un rifle mientras estaba apostado en un campo de Golf de Trump en Florida. Ya ha sido condenado por intento de asesinato. La de hoy, a falta de los detalles, es una más en un momento en el que la polarización y la violencia política están de nuevo en máximos en EEUU.
“El Servicio Secreto, en coordinación con la policía metropolitana de Washington, está investigando un incidente con disparos cerca de la entrada principal con detectores de metal para la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. El presidente y la primera dama están a salvo y un individuo está en custodia. El estado de los implicados todavía no está claro, los agentes están evaluando activamente la situación”, ha dicho el portavoz del Servicio Secreto Anthony Guglielmi.
Con información de el mundo.es