
Carolina Monroy del Mazo
De 2006 a 2009 fue la directora general del Sistema Mexiquense de Medios Públicos, antes (Radio y Televisión Mexiquense, canal 34). Ahí nos tocó la transición de la señal análoga a la digital, conduciendo “Libertas, Periodismo por un México Nuevo”.
Es de Atlacomulco, la cuna de la clase gobernante tricolor. Fue diputada federal, secretaria de Desarrollo Económico y presidenta municipal de Metepec.
Empezó desde abajo, como jefa de oficina de la Dirección de Análisis y Evaluación, de la Secretaría del Trabajo. Trabajó también en el DIF.
Con Montiel fue directora del Instituto Mexiquense de la Cultura, y con Peña Nieto (su primo), directora general del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios.
Cuando fue legisladora propuso la creación del Código de Ética del Congreso de la Unión que, por cierto, fue aprobado con 318 votos a favor. Términos como legalidad, honradez, imparcialidad y eficiencia se escucharon en su histórica exposición de motivos, desde la tribuna máxima del país.
El 10 de mayo de 2016 entró en vigor, con la publicación en el Diario Oficial de la Federación. Ese día, bromeamos muchos, de que fue una “mentada de madre” para los hacedores de leyes que van a San Lázaro a enriquecerse. Pero ella dejó un legado en el aparato legislativo: la observancia de la responsabilidad del constituyente permanente.
De 2006 a 2009 fue la directora general del Sistema Mexiquense de Medios Públicos, antes (Radio y Televisión Mexiquense, canal 34). Ahí nos tocó la transición de la señal análoga a la digital, conduciendo “Libertas, Periodismo por un México Nuevo”.
Ahí la conocí y desde esa época era una gran crítica de su partido, el Revolucionario Institucional, donde militó hasta ayer. Inclusive fue la Presidenta del Comité Ejecutivo Nacional (después de Manlio Fabio Beltrones y antes de Enrique Ochoa Reza).
En esas fechas me hice amigo de su entonces esposo, Ernesto Nemer. Un personaje, dicen los expertos, al que no le hizo justicia la revolución, porque fue el eterno pre candidato a la gubernatura del Estado de México.
Este martes posteó en sus redes sociales que hay decisiones que se toman después del silencio, de mucha reflexión y de mirar de frente aquello que ya no se puede sostener. “Pero México cambió. Y también cambiaron las exigencias éticas de este tiempo.
“Hoy el PRI no representa más los valores que me formaron, ni el sentido profundo del servicio público que aprendí de quienes me antecedieron. Renuncio y sigo adelante”.
Se sumó a Somos México, que comanda Guadalupe Acosta Naranjo, confiada en que el INE primero, y después el Tribunal Electoral, les permita el registro para participar en las próximas elecciones.
Ya la buscaré, como lo hice con Ivonne Ortega Pacheco, cuando se unió a Movimiento Ciudadano, para conocer sus motivaciones, del por qué con ellos; más allá del impresentable de Alito Moreno.
COLOFÓN:
*Dice la senadora Ruth González, esposa del gobernador Gallardo, que el Verde tiene la fuerza suficiente para retener la gubernatura (sin aliarse con Morena).
*Esa declaración, más el rompimiento de ayer, por parte de Karen Castrejón, se suman a la levantada de mano de Manuel Velasco.
*Los tres retos, desafíos y provocaciones, colmaron la paciencia de la Presidenta Sheinbaum. Se acabó la sociedad.
POR GUSTAVO RENTERÍA
COLABORADOR
GUSTAVO@GUSARTELECOM.COM.MX
@GUSTAVORENTERIA