CDMX, (EL UNIVERSAL).-   Una de las cosas que los viajeros más extrañan cuando están lejos de sus tierras es la comida, pues los sabores que hay en México son únicos, en cada rincón de nuestro país podemos encontrar señoras vendiendo quesadillas con las mejores salsas o el clásico carrito de tamales o puestos en donde venden las guajolotas acompañadas de un rico atole.

Las botanas tampoco son la excepción y ver a señores con sus carritos de fruta fuera de las escuelas o en plazas principales -antes de la pandemia- vendiendo estos dulces naturales con chamoy, mucho limón y chile en polvo es una postal que fuera de México no se puede apreciar.

Los mexicanos son muy creativos y esto se ve en todos los ámbitos, pues pareciera que de manera natural combinar ingredientes y sabores se les da muy bien. De allí que se encuentren chamoyadas, cacahuates con chile o los polémicos dorilocos.

La versatilidad de los ingredientes también es muy interesante, pues un solo producto puede ser la base de la comida, llega a ser bebida, postre y hasta botana. El elote es un claro ejemplo de esta versatilidad, ya que lo podemos encontrar como crema, en pan, en atole y por supuesto en esquites este típico vaso con elote desgranado, chile, limón en algunos casos con mayonesa y queso es el delirio de cientos de personas.

Las bebidas también son únicas y las clásicas cervezas acompañadas de una salsa picosita y gomitas o más ingredientes es algo que todos los viajeros de México extrañan cuando están en el extranjero. Es por eso que en “Menú” de EL UNIVERSAL contamos estas botanas, bebidas y preparaciones que ya no podrás disfrutar si te vas lejos de casa:

1. Frutas con chile

Quién no recuerda al mundo antes de la pandemia y lo común que era ir caminando por las calles, escuelas o plazas y encontrase un carrito de fruta en donde se vendían jícamas en forma de paleta cubiertas por una capa de chamoy con chile piquín, Miguelito o los chiles en polvo de múltiples colores.

En ese carrito también se suele encontrar pepinos y los preparaban a tu gusto algunos hasta les echaban cacahuates. Sandía cortada en cubos, zanahoria, pepino y jícama rallados, así como unos deliciosos mangos en un palito como si fuera una paleta o cortado en cubitos. Todas estas delicias por lo general llevan chile en polvo o una salsa de tamarindo que los fruteros preparan, sal, mucho limón y listo.

2. Esquites

Conocido como elote en grano, trolelote, vasolote o esquites es una polémica que no vamos a poder resolver, pues el nombre se le asigna según el estado en el que se encuentre, lo que sí sabemos es que esta preparación hecha con granos de maíz es una delicia a la que pocos se podrán resistir.

Las ollas de barro humeantes en las que se cuecen los granitos de elote emiten un olor que se puede percibir a kilómetros las notas de epazote con un toque picosito envuelven a tu nariz y comienzan a hacerte agua la boca. Los puedes encontrar en diferentes tamaños, ya sea chicos y grandes.

Cuando te los sirven la señora siempre te pregunta ¿con chile del que pica o del que no pica?, también los vas a querer ¿con mayonesa y queso?, luego de eso te entrega tu vaso para que puedas comer tus esquites. Si quieres un poco de crocante puedes agregar doritos o tostitos.

3. Micheladas

Cuando el calor hace presencia en las calles de la ciudad o en la playa siempre se antoja algo refrescante. También para relajarse después de un día ajetreado o en celebraciones una cerveza muy fría siempre es muy buena opción, pero a veces la cerveza necesita un poco más de sabor y por qué no entonces beber una michelada. Esta bebida de cerveza con jugo de limón, picante y salsa en los últimos años ha tenido una revolución en la que se le agregan más ingredientes.

Están las micheladas con gomitas picositas, acidez, de gusanito y más. Las que están escarchadas con ajonjolí, las que llevan camarones o las que tienen frutas, cacahuates, cueritos, papas y todo lo que se te pueda ocurrir seguro en algún rincón de la CDMX lo podrás encontrar.

4. Dorilocos

Esta botana mexicana en sus inicios fue muy criticada por la variedad de ingredientes que combina, pero con los años se ha posicionado como una de las más pedidas y de esos antojos que te surgen en la hora menos esperada. La combinación de texturas y sabores te hace amarlos u odiarlos no hay punto medio.

Los dorilocos tienen una base de frituras las que pueden variar, se aderezan con salsa valentina, chamoy y el infaltable limón. También se le agregan cueritos, zanahoria, jícama, pepino rallados y cacahuates esto se mezcla y listo para que los disfrutes. Hay algunas otras versiones que llevan salchichas y chile serrano, pero todo esto va a depender de donde los pruebes.

5. Torta de chilaquiles

Si en la Ciudad de México hay un lugar bautizado como la esquina del chilaquil, no es casualidad, pues esta torta es una de las más pedidas por las personas. No importa qué día de la semana sea, las filas interminables aguardan a comensales ansiosos por comer su torta de chilaquiles.

Este platillo también conocido como tecolota es común encontrarlo en las mañanas para los oficinistas apresurados que no tuvieron tiempo de desayunar o a los estudiantes que buscan comer bien con poco presupuesto. El sabor es único y se puede acompañar con milanesa, cochinita pibil, bistec, chicharrón prensado, pollo o huevo y hasta cecina. La salsa de los chilaquiles puede ser verde o roja, sin duda una sabrosa torta que todos deben probar una vez en la vida.

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