Alerta en Hollywood: la participación de Estados Unidos en la producción global de cine se redujo a la mitad en 25 años

Una coalición de sindicatos del entretenimiento publicó un estudio que revela la magnitud de la fuga de rodajes al exterior y exige que el Congreso apruebe un incentivo fiscal federal antes de que concluya el año
Cuando los grandes estudios de Hollywoodbuscan dónde rodar, Estados Unidos pierde la disputa con creciente frecuencia.
Una coalición de sindicatos del entretenimiento —IATSE, el Sindicato de Directores de América (DGA) y SAG-AFTRA— encargó a la consultora EY un análisis exhaustivo que mapea dos décadas y media de fuga silenciosa: la industria creció, los presupuestos se multiplicaron, pero la porción que quedó en suelo americano se redujo a la mitad, según reveló Variety.
IATSE, la DGA y SAG-AFTRA se unieron para documentar un problema que, según advierten, el mercado por sí solo no puede resolver (REUTERS)
La fuga de producción, en números
El informe, que analiza películas con presupuestos de USD 5 millones o más —en dólares de 2025— y episodios de TV desde USD 1 millón, arroja cifras contundentes: hace 25 años, los estudios destinaban el 74% de sus presupuestos cinematográficos a producciones en el país; hoy ese porcentaje cayó al 42%.
En televisión, la caída fue del 94% al 64%. El dinero no desapareció; se redistribuyó hacia Canadá, el Reino Unido y decenas de países que construyeron regímenes de incentivos fiscales más atractivos.
El caso de las superproducciones ilustra el problema con mayor crudeza: entre las 25 películas más costosas de cada año, la participación estadounidense se desplomó del 74% al 34%.
Ese grupo de filmes concentra una cuarta parte de todas las producciones de los grandes estudios, pero representa la mitad del empleo de equipo técnico y dos tercios de los presupuestos totales.
Las cifras del informe de EY muestran que la pérdida de mercado no es una crisis reciente: comenzó cuando la industria se volvió global a principios de siglo (Andriy Semenyuk/Handout via REUTERS)
Lo que le costó al país perder terreno
El propio informe lo cuantifica: de haberse mantenido constante la cuota de mercado estadounidense en el período analizado, la industria local habría recibido anualmente unos USD 4.000 millones adicionales en producción de cine y televisión.
En términos absolutos, el gasto de los estudios en cine creció de USD 3.000 millones a USD 7.000 millones anuales en ese lapso, mientras que en televisión la expansión fue aún más pronunciada: de USD 933 millones a USD 8.400 millones. Pero ese crecimiento se repartió, en proporciones crecientes, en locaciones del exterior.
El contexto inmediato del informe es el debate en el Congreso sobre si crear un incentivo fiscal federal de entre el 20% y el 30% para reactivar la producción doméstica; los sindicatos sostienen que los subsidios estatales ya no alcanzan y que solo una intervención a nivel nacional puede frenar el declive.El informe calculó cuánto dinero dejó de circular en la economía estadounidense a medida que los rodajes se mudaban al exterior (REUTERS/Mike Blake)
Una industria en retirada y sus efectos políticos
El deterioro económico de la industria trascendió los límites del sector y entró de lleno en la política local.
En la carrera por la alcaldía de Los Ángeles, la candidata Nithya Raman emitió un aviso electoral durante la ceremonia de los Emmyen el que advertía que “demasiadas producciones en LA están paralizadas”.La candidata convirtió la crisis del sector en un mensaje político y eligió la noche de los Emmy para llegar a la audiencia más receptiva (REUTERS/Mike Blake)
La alcaldesa en ejercicio, Karen Bass, respondió impulsando legislación para revertir la tendencia, aunque los incentivos fiscales estatales apenas empezaron a atraer algo de producción de regreso.
Para Marvin, el ritmo de recuperación puede ser demasiado lento: “El resto del país, el resto del mundo, consume lo que hacemos aquí. Creo que eso debería ser más valorado”, señaló ante CBS News.
La magnitud del desafío queda expuesta en un dato que el informe no llega a cuantificar del todo: actualmente, la mitad de toda la producción cinematográfica mundial ocurre fuera de Estados Unidos, consecuencia directa de décadas de incentivos fiscales que otros países fueron construyendo mientras la industria local tardaba en reaccionar.La alcaldesa buscó respuestas legislativas, pero el ritmo al que vuelven los rodajes no convence a quienes dependen del sector para subsistir (REUTERS/Daniel Cole)
La fusión que llega en el peor momento
El informe se publicó días antes del cierre formal de la adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount Skydance, operación que deriva en la creación de Skydance Corporation.
La fusión, que asegura la sede de ambos estudios en Los Ángeles, llega en un momento en que el empleo en la industria ya acumula pérdidas significativas: cerca de 50.000 puestos desaparecieron en la última década, más de 80 empresas de producción cerraron sus puertas y el rodaje en la ciudad se redujo a la mitad desde 2019.
El mismo Marvin, cuya empresa de props trabajó en producciones como Once Upon a Time in Hollywood y Hacks, pasó de siete años de rentabilidad a registrar pérdidas.
Phillip Sokoloski, de FilmLA, describió la situación ante CBS News: “Muchos son pequeños negocios, y ahora que el teléfono no suena, ven la posibilidad real de no poder mantener sus puertas abiertas”.La mayor fusión en la historia reciente del entretenimiento se concretó mientras la industria que ambas compañías integran atraviesa uno de sus momentos más complejos (REUTERS/Brendan McDermid)
El debate por una respuesta federal
La Asociación Cinematográfica de América (MPA) publicó el mes pasado su propio análisis, en el que proyecta que un incentivo federal generaría USD 22.000 millones adicionales en producción doméstica anual para 2035, según informó el New York Post.
En tanto, los sindicatos convocan a una manifestación en Glendale, California, junto al senador Adam Schiff y legisladores demócratas de la delegación estatal en el Congreso.
Schiff impulsó una propuesta de crédito fiscal federal que, combinada con los subsidios estatales, crearía el régimen de incentivos más generoso del mundo para la industria audiovisual.
Con el respaldo del presidente Donald Trump, quien expresó su apoyo a la iniciativa en agosto, los promotores del proyecto aspiran a convertirlo en ley antes de que concluya 2026.
con información de Infobae