
Dan Driscoll dejó el cargo tras meses de reportes sobre desacuerdos con el secretario de Defensa, Pete Hegseth. La Casa Blanca reconoció su gestión, pero no explicó las razones de su salida.
El secretario del Ejército de Estados Unidos, Dan Driscoll, presentó su renuncia este lunes, en una decisión que se produce tras meses de reportes sobre fricciones con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en medio de la reorganización del alto mando militar impulsada por la administración del presidente Donald Trump.
La Casa Blanca confirmó la salida del funcionario mediante un comunicado en el que destacó su trabajo al frente del Departamento del Ejército, aunque no detalló los motivos de la renuncia.
“El secretario Driscoll ha sido altamente efectivo para avanzar la agenda del presidente Trump de Make America Strong Again en el Departamento del Ejército”, señaló la portavoz presidencial Anna Kelly, quien aseguró que durante su gestión fortaleció la preparación militar, apoyó operaciones consideradas históricas y colaboró en los esfuerzos diplomáticos relacionados con la guerra entre Rusia y Ucrania.
Meses de desacuerdos
La renuncia ocurre después de que diversos medios estadounidenses informaran sobre diferencias entre Driscoll y Hegseth respecto a la reestructuración del Ejército, un proceso que incluyó la destitución de varios generales y cambios en la cadena de mando.
Driscoll era considerado un aliado cercano del vicepresidente JD Vance y, de acuerdo con reportes de prensa, se esperaba que permaneciera en el cargo al menos hasta después de las elecciones legislativas de medio mandato.
Hasta el momento, la administración Trump no ha anunciado quién ocupará la Secretaría del Ejército ni ha precisado cuándo se hará efectiva la salida del funcionario.
Reorganización del Pentágono
La salida de Driscoll se suma a una serie de cambios impulsados por el Pentágono desde el inicio del segundo mandato de Trump, caracterizados por una amplia renovación de la cúpula militar y una revisión de las políticas internas de las Fuerzas Armadas.
Aunque la Casa Blanca evitó relacionar la renuncia con los desacuerdos reportados, el relevo ocurre en un momento de reconfiguración del liderazgo militar estadounidense, mientras el Gobierno mantiene operaciones en distintos frentes internacionales y continúa redefiniendo su estrategia de defensa.
con informacion de Infobae