
Ciudad de México, 14/08/26 (Más).- Con la incorporación de Colombia, ya son 19 los países del continente americano que han aceptado participar en el llamado Escudo de las Américas, iniciativa impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para coordinar acciones contra el narcotráfico, el crimen organizado transnacional y la migración irregular.
De acuerdo con información publicada por Animal Político, el nuevo gobierno colombiano, encabezado por Abelardo de la Espriella, autorizó a Estados Unidos realizar operaciones militares en territorio de ese país como parte de la cooperación contra organizaciones criminales, con lo que Colombia se incorporó formalmente a la coalición promovida por Washington.
El Escudo de las Américas, también denominado Coalición Anticartel de las Américas, fue creado en marzo de 2026 durante una cumbre celebrada en Miami, Florida. La iniciativa busca pasar de operativos individuales de Estados Unidos en distintos países a un esquema regional coordinado mediante intercambio de inteligencia, entrenamiento conjunto y acuerdos para el despliegue de fuerzas en misiones combinadas.
Los primeros integrantes fueron Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Trinidad y Tobago. Posteriormente se incorporaron Bahamas, Belice, Chile, Guatemala, Jamaica, Perú y, recientemente, Colombia.
La iniciativa fue presentada por Trump como una estrategia de cooperación hemisférica frente al narcotráfico y el crimen organizado. Inicialmente, la administración estadounidense encargó su conducción a Kristi Noem, entonces secretaria de Seguridad Nacional, y posteriormente la responsabilidad pasó a Pete Hegseth, actual secretario de Guerra de Estados Unidos.
Durante la primera cumbre, México y Colombia estuvieron ausentes. En ese momento Colombia era gobernada por Gustavo Petro, quien mantenía diferencias con la administración de Trump. México tampoco forma parte hasta ahora de la coalición, pese a su relevancia dentro de las rutas de tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
David Saucedo, especialista en seguridad nacional citado por Animal Político, señaló que la ausencia de México representa una de las principales limitaciones de la estrategia, debido al papel que desempeña el país en la producción y tráfico de drogas sintéticas hacia Estados Unidos. Colombia, por su parte, ocupa un lugar central en la producción de cocaína.
El especialista consideró que, hasta ahora, buena parte de las acciones de la coalición se encuentran en una etapa de planeación, intercambio de información y coordinación. También advirtió que las organizaciones criminales modifican sus rutas cuando enfrentan nuevos operativos, por lo que las acciones coordinadas podrían generar cambios en los corredores utilizados para el tráfico de drogas.
El 11 de agosto, Pete Hegseth participó en Panamá en el Foro de la Coalición Americana contra los Cárteles, conocido como A3C, donde se planteó la necesidad de pasar de los acuerdos y discursos a acciones conjuntas contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Guatemala forma parte de la coalición, aunque su presidente Bernardo Arévalo ha señalado que su país no contempla bombardeos conjuntos ni la presencia de tropas extranjeras que operen directamente dentro de su territorio. La participación de los países, por tanto, contempla distintos niveles de cooperación y no implica necesariamente un mismo esquema de intervención militar.
Según el planteamiento de la administración Trump, el objetivo es coordinar los recursos de los países miembros para combatir las redes criminales que operan en distintos territorios y evitar que los grupos delictivos aprovechen las fronteras nacionales para modificar sus rutas y operaciones.
Saucedo señaló que una estrategia hemisférica contra el narcotráfico debe considerar tanto la reducción de la producción de drogas ilícitas en los países donde son manufacturadas como la disminución del consumo en Estados Unidos. A su consideración, los decomisos y operativos tienen un alcance limitado si no producen una reducción sostenida de esos dos indicadores.
La creación del Escudo de las Américas se inscribe en la política de seguridad de la segunda administración de Trump, que ha incluido el despliegue militar, la designación de organizaciones criminales como grupos terroristas, amenazas de aranceles y presiones para que los gobiernos de la región refuercen sus acciones contra el narcotráfico y la migración irregular.
En ese marco, durante 2025 fuerzas estadounidenses realizaron ataques contra embarcaciones que, según Washington, transportaban drogas en aguas internacionales del Caribe y el océano Pacífico. De acuerdo con los datos citados por Animal Político, esas operaciones dejaron más de 100 personas muertas.
La política migratoria estadounidense también forma parte de las prioridades de seguridad de la administración Trump. Un informe de Human Rights Watch y Physicians for Human Rights citado en la información señala que, desde el regreso de Trump a la Casa Blanca y hasta junio de 2026, al menos 52 personas murieron bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos.
Con la incorporación de Colombia, la coalición alcanza 19 integrantes y amplía su presencia en una de las principales zonas de producción y tránsito de drogas del hemisferio. México permanece fuera de la iniciativa, pese a su papel central en las rutas del narcotráfico hacia Estados Unidos y a la importancia de la cooperación bilateral en materia de seguridad.
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