Ecuador frustró envío de cocaína oculta en un cargamento de banano que tenía como destino China

La droga, valorada en USD 1,6 millones, estaba camuflada con materiales diseñados para dificultar su detección y tenía como destino Shanghái
La Policía Nacional de Ecuador incautó un cargamento de 64 kilogramos de cocaína que iba a ser enviado hacia China oculto dentro de un contenedor cargado con banano de exportación. El operativo, ejecutado en el puerto de Guayaquil, evitó que la droga abandonara el país y dejó un detenido mientras continúan las investigaciones para identificar a todos los responsables de la operación de tráfico internacional.
La intervención se realizó en el marco de la operación denominada “Shanghai”, desplegada por unidades especializadas antidrogas en el distrito Pascuales, al norte de Guayaquil. De acuerdo con la información oficial, los agentes inspeccionaron un contenedor listo para ser embarcado y descubrieron un compartimento acondicionado para ocultar paquetes de clorhidrato de cocaína entre la carga legal.
Las autoridades informaron que fueron decomisados 64 paquetes de droga, equivalentes a unos 64 kilogramos de cocaína. Según los cálculos de la Policía, ese cargamento representa aproximadamente 64.000 dosis y habría alcanzado un valor cercano a USD 1,6 millones en el mercado estadounidense.
El destino final del contenedor era Shanghái, China, una ruta que en los últimos años ha comenzado a aparecer con mayor frecuencia en investigaciones sobre narcotráfico internacional desde Ecuador. Aunque Europa continúa siendo el principal mercado al que se dirigen los cargamentos detectados en puertos ecuatorianos, los organismos de seguridad han advertido un incremento de intentos por utilizar conexiones marítimas hacia países asiáticos.
Uno de los aspectos que llamó la atención de los investigadores fue el método empleado para intentar evitar los controles portuarios. Los bloques de cocaína habían sido cubiertos con láminas metálicas y grasa, materiales utilizados para reducir la posibilidad de ser detectados mediante escáneres de rayos X y por las unidades caninas especializadas en la localización de sustancias sujetas a fiscalización.
Durante el procedimiento fue detenido un ciudadano cuya presunta participación en el traslado del contenedor forma parte de la investigación en curso. Asimismo, las autoridades retuvieron el vehículo pesado utilizado para movilizar la carga hasta el puerto, donde será sometido a pericias como parte del proceso judicial.
Hasta el momento, la Policía Nacional no ha revelado la identidad del detenido ni ha informado si existen otros sospechosos vinculados con la organización que preparó el envío. Tampoco ha dado a conocer el nombre de la empresa exportadora relacionada con el contenedor ni si esta mantiene alguna responsabilidad dentro del caso o fue utilizada sin conocimiento de sus representantes.
El ministro del Interior, John Reimberg, confirmó el resultado del operativo a través de sus redes sociales y destacó que la intervención impidió que el cargamento llegara al mercado internacional. El funcionario señaló que el decomiso constituye un nuevo golpe contra las redes criminales que utilizan la infraestructura portuaria ecuatoriana para sacar droga hacia distintos continentes.
Los puertos ecuatorianos, especialmente los ubicados en Guayaquil, se mantienen como uno de los principales puntos de salida de cocaína producida en Colombia y Perú. Las organizaciones criminales suelen contaminar contenedores destinados a la exportación de productos agrícolas, principalmente banano, aprovechando el elevado volumen de comercio exterior que registra Ecuador, uno de los mayores exportadores mundiales de esta fruta.
Las modalidades empleadas para ocultar la droga también han evolucionado. Además de compartimentos secretos y dobles fondos, las estructuras criminales recurren a materiales que buscan dificultar la acción de los equipos tecnológicos y de los perros detectores, obligando a las autoridades a incorporar nuevas técnicas de inspección y análisis de riesgo.
El decomiso ocurre en medio de una estrategia de intensificación de los controles en los puertos ecuatorianos, donde la Policía y otras instituciones realizan inspecciones permanentes sobre contenedores de exportación considerados de alto riesgo. Estas operaciones forman parte de los esfuerzos del Gobierno para contener el tráfico internacional de drogas, una actividad que ha fortalecido financieramente a organizaciones criminales con presencia dentro y fuera del país.
La investigación permanece abierta y las autoridades buscan determinar el origen exacto de la cocaína, la red logística que permitió ocultarla en la carga de banano y las personas que participaron en la planificación del envío hacia el mercado asiático. Mientras tanto, la droga permanecerá bajo custodia judicial como evidencia dentro del proceso penal iniciado tras la incautación.
Con información de Infobae