
El actual contexto internacional, marcado por tensiones geopolíticas como el conflicto entre Irán y Estados Unidos, ha impactado de manera directa las políticas migratorias, lo que ha generado un endurecimiento en los procesos de evaluación y aprobación de visas.
La abogada especialista en Derecho Internacional, Josefina Orozco, señaló que se observa un incremento en el escrutinio consular, así como una tendencia hacia una migración selectiva que prioriza perfiles con estabilidad económica, arraigo y consistencia documental.
“Hoy vemos políticas migratorias más estrictas, con revisiones más profundas en consulados y criterios más exigentes, donde no sólo importa la intención de viajar, sino la solidez del perfil del solicitante”, explicó.
Aunque el conflicto no se desarrolla en América Latina, sus efectos ya se reflejan en países como México, donde los solicitantes enfrentan mayores dificultades para cumplir con requisitos económicos, así como un aumento en los costos de viajes internacionales y una mayor exigencia para comprobar solvencia financiera y vínculos con su país de origen.
En este sentido, la especialista indicó que el proceso migratorio ha evolucionado, dejando de ser algo meramente administrativo para convertirse en un ejercicio estratégico en el que cada detalle cuenta.
“La migración ya no depende únicamente de cumplir requisitos básicos, sino de construir un caso sólido, con narrativa clara, evidencia financiera y documentación consistente que respalde cada solicitud”, expresó.
Josefina Orozco destacó que este entorno también implica un reto para los profesionales del derecho migratorio, quienes deben ofrecer asesoría más técnica, preventiva y estructurada para aumentar las probabilidades de éxito de sus clientes.
Finalmente, la abogada concluyó que, en un escenario global incierto, las decisiones migratorias deben tomarse con visión y preparación, pues “en un mundo en tensión, no basta con querer cruzar fronteras, hay que saber cómo hacerlo estratégicamente”.


