Editoriales

Con Valor y Con Verdad

Algunos resucitan

Las probabilidades que le salgan bien las cosas, y de que nos vaya bien a los mexicanos, después de estas negociaciones con Estados Unidos, son muy altas, y obviamente de vital importancia económica para todo el norte del continente americano.

Cuando estaba a punto de acabar el primer gobierno federal emanado de la 4T, el Presidente ideó una fórmula que pretendía dejar a todos tranquilos.
Se vendió como democrática, para no igualar el asqueroso dedazo del Priato; pero fue una versión corregida y aumentada. No únicamente vimos una encuesta con un solo encuestado, sino que López Obrador decidió quienes irían a los congresos, al gabinete y a las gubernaturas.
Elegiría el huésped de Palacio Nacional al Coordinador Nacional de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación de la Vida Pública del País, que traducido al castellano, sería la candidata, la gallina o la delfina.

Las “corcholatas” fueron Marcelo Ebrard, Adán Augusto López, Ricardo Monreal Ávila, Gerardo Fernández Noroña y Manuel Velasco. Pero todo estaba ideado para que la física de la UNAM, la maestra y doctora en Ingeniería en Energía, fuera la buena.

Todos eran cercanos a AMLO, pero ella garantizaba la lealtad total y necesaria al movimiento. En 2015 fue Jefa Delegacional en Tlalpan y ocupó de 2018 a 2023 la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. El presidente oriundo de Tabasco ya había tomado la decisión desde hacía mucho tiempo.

Ebrard gustaba al interior de Morena, y también seducía a los resignados opositores, que sabían que iban a perder en las urnas. Hizo berrinche y ejerció con su derecho y prerrogativa de pataleo. Pero después de una buena reflexión, regresó vía la Secretaría de Economía.

¿Qué ha sido de las corcholatas? Adán Augusto López dilapidó su prestigio; Monreal deja ver que pronto se jubilará; Fernández Noroña se hizo el harakiri, y Manuel Velasco, después de la votación verde contra la reforma electoral, también se suicidó políticamente.

Irónicamente, el más severo y real competidor por la candidatura presidencial en 2024, Marcelo Ebrard, resultó el más eficiente colaborador de la Presidenta y el hombre que hoy tiene en sus manos la revisión del T-MEC.

Las probabilidades que le salgan bien las cosas, y de que nos vaya bien a los mexicanos, después de estas negociaciones con Estados Unidos, son muy altas, y obviamente de vital importancia económica para todo el norte del continente americano.

Irónicamente, el más severo y real competidor por la candidatura presidencial en 2024, Marcelo Ebrard, llegará a la elección intermedia con los mejores momios a su favor, aunque lo siguen viendo con recelo al interior, pero muy bien al exterior de Morena.

Irónicamente, el más severo y real competidor por la candidatura presidencial en 2024, Marcelo Ebrard, ya se ve como la corcholata más avanzada rumbo al proceso electoral de 2030.

Por la historia del alumno más aplicado de Manuel Camacho Solís, deberíamos recordar que en la política, no se mueren nunca del todo; o bien, que algunos resucitan.

COLOFÓN:

*La cuenta regresiva de la sucesión presidencial comienza cuando los titulares del Ejecutivo Federal dicen “sí protesto” con el brazo levantado.

*La señora Presidenta, cada día que pasa, tiene un día menos para decidirse por su candidato, gallo o delfín.

*¿A qué corcholata del 2024 le alcanzará volver a participar en 2030? Sólo a Ebrard, por el momento.

POR GUSTAVO RENTERÍA

COLABORADOR

GUSTAVO@GUSARTELECOM.COM.MX

@GUSTAVORENTERIA