
La SEP recibió 565 mil 396 respuestas; docentes reportan distracción, interrupciones y conflictos digitales que llegan hasta las aulas.
La discusión sobre el uso de celulares en las escuelas mexicanas entró en una nueva fase. El 81% de las maestras y maestros que participaron en la consulta nacional de la Secretaría de Educación Pública (SEP) se manifestó a favor de establecer lineamientos y reglas que garanticen un uso seguro y con fines pedagógicos de los dispositivos digitales, informó este lunes el secretario de Educación Pública, Mario Delgado.
En total, 565 mil 396 docentes respondieron el cuestionario aplicado durante la fase intensiva del Consejo Técnico Escolar, realizada antes del arranque del ciclo escolar 2026-2027. La cifra es relevante, aunque se encuentra por debajo del universo de más de 1.2 millones de docentes que la SEP había contemplado originalmente para participar en el ejercicio.
Los resultados revelan que la preocupación del magisterio no se limita a la presencia física de los teléfonos en los planteles. Cerca de 40% de los docentes señaló que sus estudiantes llevan celulares a la escuela, mientras que 24% detectó el uso de relojes inteligentes. Los dispositivos aparecen tanto dentro del aula como durante el recreo y en los horarios de entrada y salida.
El impacto que los profesores dicen observar alcanza directamente la dinámica escolar. Alrededor de 40% considera que el celular dificulta mantener la atención, 38% reporta interrupciones de las actividades escolares y 34% señala que estudiantes abandonan espacios de convivencia por permanecer utilizando el teléfono.
A ello se suma un fenómeno que rebasa los límites físicos del plantel: 38.7% de los docentes identifica que conflictos originados en redes sociales terminan trasladándose a las aulas, de acuerdo con los datos presentados por Delgado.Maestros piden protocolos y participación de las familias
La consulta tampoco apunta únicamente hacia restringir dispositivos. El 51% de los participantes propuso establecer protocolos para atender situaciones de riesgo, además de acuerdos con madres y padres de familia para involucrarlos en las reglas de acceso y utilización de las tecnologías.
La SEP ya presentó parcialmente los resultados ante el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu), donde participan los responsables educativos de las 32 entidades. La dependencia adelantó que las propuestas continuarán revisándose durante esta semana antes de definir los lineamientos nacionales.
En la reunión de la Conaedu, las autoridades plantearon que cualquier regulación deberá considerar la edad de los estudiantes, establecer protocolos para prevenir riesgos en redes sociales e incorporar a las familias mediante acuerdos de corresponsabilidad.
El Gobierno federal llega a esta definición con una posición cada vez más clara. El jueves pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que, en su opinión, sí debe restringirse el uso de celulares en las escuelas y pidió recuperar actividades con papel y lápiz, además de fomentar que durante los recreos las niñas y niños jueguen y convivan sin dispositivos. Sin embargo, aclaró que la decisión no sería tomada únicamente a partir de su postura, sino después de escuchar al magisterio y a las autoridades educativas.
La consulta también enfrenta cuestionamientos
Los resultados aparecen mientras especialistas llaman a revisar no sólo la conclusión, sino el diseño de la consulta. Un análisis de la Iniciativa de Educación con Equidad y Calidad del Tecnológico de Monterrey y México Evalúa señaló que el cuestionario contenía 70 reactivos y que, de 59 preguntas sustantivas, 34 se concentraban en riesgos o afectaciones y sólo tres en usos pedagógicos de la tecnología.
El análisis también cuestionó que los formularios de preescolar, primaria y secundaria fueran prácticamente iguales y pidió publicar resultados desagregados por nivel y tipo de servicio antes de traducirlos en una regulación uniforme.
Especialistas de la Universidad Iberoamericana han planteado una precaución similar: restringir el uso recreativo puede ser razonable, pero debería contemplar excepciones pedagógicas, médicas, de accesibilidad y emergencia, además de alfabetización digital y mecanismos para evaluar posteriormente si la medida realmente mejora atención, aprendizaje y bienestar.
El debate mexicano forma parte de una tendencia internacional. Según la UNESCO, 114 sistemas educativos, equivalentes al 58% de los países monitoreados, ya tenían para marzo de 2026 alguna prohibición nacional sobre teléfonos móviles en las escuelas, frente al 24% registrado en 2023.
En México, 16 entidades ya cuentan con disposiciones para restringir su uso. Ahora, los resultados de la consulta docente serán uno de los principales insumos para determinar si esas experiencias estatales se convierten en una política nacional y, sobre todo, qué se podrá hacer con un celular dentro de una escuela y bajo qué excepciones.
con información de Publimetro