
La investigación fue desarrollada por especialistas de la Universidad de Panamá, Colombia y el Smithsonian Tropical Research Institute
La biodiversidad panameña vuelve a sorprender a la comunidad científica internacional. Apenas semanas después de que investigadores de la Universidad de Panamá y del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) anunciaran el descubrimiento de una nueva especie de árbol en los bosques de Colón, otro hallazgo confirma que el país sigue ocultando especies desconocidas para la ciencia.
Esta vez se trata de un escarabajo longicornio identificado por investigadores vinculados a la Universidad de Panamá, quienes describieron oficialmente una nueva especie denominada Sternacutus crucolon, un insecto encontrado en Panamá y que hasta ahora era desconocido para la comunidad científica mundial.
El descubrimiento fue publicado en la revista especializada The Coleopterists Bulletin como partedel estudio “A New Species and New Records of Longhorned Beetles (Coleoptera: Cerambycidae) from Panama and Colombia”, elaborado por Alfredo Lanuza-Garay, Carlos Taboada-Verona, Marleny Rivera y Luis Carlos Pardo-Locarno.
La nueva especie pertenece al grupo de los escarabajos longicornios, insectos caracterizados por sus largas antenas y por desempeñar un papel importante en los ecosistemas forestales, especialmente en los procesos de descomposición de madera y reciclaje de nutrientes.
El hallazgo fue realizado por el profesor Alfredo Lanuza, docente e investigador del Centro Regional Universitario de Colón (CRUC) de la Universidad de Panamá, quien participó en la descripción de la especie junto a investigadores de Colombia y del Smithsonian Tropical Research Institute.
El nombre elegido para la nueva especie tiene además un significado especial para la academia panameña.
Los investigadores decidieron bautizarla como Sternacutus crucolon en homenaje al CentroRegional Universitario de Colón, una de las principales sedes regionales de la Universidad de Panamá. De acuerdo con la publicación científica, el nombre reconoce el aporte que esta unidad académica ha realizado durante décadas a la formación profesional y a la investigación científica en el país.
La especie fue identificada a partir de un ejemplar recolectado en Isla Barro Colorado, en el lago Gatún, una de las áreas más estudiadas por los científicos del Smithsonian debido a su extraordinaria riqueza biológica. El espécimen había sido capturado mediante una trampa de luz durante trabajos de campo realizados en la zona.
Según los autores, el insecto llamó la atención durante una revisión de coleccionescientíficas de Cerambycidae conservadas en Panamá. Al comparar sus características morfológicas con las de otras especies conocidas del género Sternacutus, los investigadores concluyeron que se trataba deuna especie completamente nueva para la ciencia.
El estudio describe detalladamente sus características anatómicas, patrones de coloración y diferencias con especies cercanas como Sternacutus ursulae y Sternacutus akersae. Entre los rasgos distintivos figuran determinadas manchas enel pronoto y los élitros, así como la forma de algunas estructuras corporales utilizadas por los taxónomos para diferenciar especies.
Más allá de la descripción de una nueva especie, la investigación también aportainformación adicional sobre la biodiversidad regional.
Los autores documentaron cinco nuevos registros nacionales de escarabajos longicornios para Panamá y Colombia, además de siete nuevos registros provinciales o departamentales que amplían el conocimiento sobre la distribución geográfica de estos insectos en los bosques neotropicales.
Para el rector de la Universidad de Panamá, Eduardo Flores Castro, el hallazgo representa un aporte significativo al conocimiento científico nacional y una muestra del potencial de investigación que existe en el país.
“Este importante registro contribuye al conocimiento de la biodiversidad nacional y resalta la riqueza biológica del país. El descubrimiento constituye un valioso aporte a la entomología y fortalece los esfuerzos de investigación científica que desarrolla la Universidad de Panamá en materia de inventario, monitoreo y conservación de la fauna silvestre”, señaló la autoridad universitaria.
El descubrimiento ocurre apenas semanas después de otro hallazgo protagonizado también por investigadores de la Universidad de Panamá y del STRI.
En abril de este año fue descrita oficialmente Scottmoria umbonata, una nueva especie de árbol encontrada en los bosques húmedos de Sierra Llorona, en la provincia de Colón. La investigación, publicada en la revista científica Phytotaxa, evidenció nuevamente que los ecosistemas del Caribe panameño continúan siendo una fuente de descubrimientos biológicos.
Tanto el nuevo árbol como el escarabajo comparten un mismo mensaje para lacomunidad científica: Panamá sigue siendo uno de los territorios más diversos del continente y aún existen numerosas especies esperando ser descubiertas.
Los investigadores destacan que la descripción de nuevas especies no constituye únicamente unejercicio académico. Estos descubrimientos permiten comprender mejor el funcionamiento de los ecosistemas, identificar áreas prioritarias para la conservación y generar información fundamental para futuras investigaciones sobre la flora y la fauna tropical.
Además, ayudan a dimensionar la importancia de proteger regiones biológicamente ricas como Isla Barro Colorado, Sierra Llorona y otros bosques del Caribe panameño, dondetodavía persisten especies desconocidas para la ciencia.
Para los científicos, cada nueva especie descrita es una pieza adicional en el complejo rompecabezas de la biodiversidad tropical. Y en el caso de Panamá, los hallazgos recientes sugieren que aún quedan muchos capítulos por escribir en la historia natural del país.
Con información de infoabe