Sheinbaum revela qué le insistió a Felipe VI: “Lo más importante para México no es el perdón, es la identidad”

La mandataria subrayó que la prioridad para México es afianzar la identidad nacional y no solo obtener una disculpa por los abusos de la conquista
Sheinbaum explicó que el país sigue arrastrando una visión heredada de la colonia y reforzada por sectores conservadores, en la que se establece una jerarquía entre “seres superiores e inferiores”. Afirmó que esa mirada debe superarse y que el verdadero avance radica en reconocer el valor de la identidad colectiva, formada a partir de la pluriculturalidad y la herencia de las grandes civilizaciones originarias.
La mandataria remarcó que, a pesar de más de trescientos años de colonización y más de doscientos años de vida independiente, el 20.5% de la población nacional —más de 25 millones de personas— se identifica como indígena o afromexicana. “Después de trescientos años de colonia y más de doscientos años de independencia, ese porcentaje se mantiene”, puntualizó.
“El objetivo es poner la ley a discusión de las propias comunidades y pueblos para que allí se defina si es correcto lo que viene ahí o tiene que haber alguna modificación para poderse presentar ya al Congreso de la Unión”, explicó Sheinbaum. Añadió que este proceso de consulta nacional es único en la historia de México y representa un reconocimiento explícito de la grandeza cultural que proviene de hace miles de años.
Sheinbaum sostuvo que el humanismo mexicano, eje de su proyecto político, tiene dos pilares: el reconocimiento de la grandeza cultural de México y la valoración de la historia nacional desde la independencia. Destacó que, a diferencia de corrientes conservadoras que promueven una visión eurocentrista o de superioridad, el humanismo mexicano reivindica la colectividad, la solidaridad y la diversidad como valores centrales.
La presidenta explicó que la nueva legislación no solo reconoce derechos sino que también garantiza presupuesto directo para los pueblos indígenas y afromexicanos, y otorga autonomía a sus asambleas comunitarias. El llamado Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social para Pueblos Indígenas y Afromexicanos (FAISPIAM) ya canaliza recursos directamente a las comunidades, quienes los administran a través de sus propios órganos de gobierno.
Según Sheinbaum, este esquema de participación y autonomía refuerza la identidad nacional y diferencia a México a nivel internacional. “México es una potencia cultural precisamente por los pueblos indígenas y afromexicanos”, sostuvo la mandataria, quien defendió que la hospitalidad y la calidez del pueblo mexicano tienen su raíz en estos valores colectivos.
La consulta de la nueva ley contempla cinco etapas, desde la convocatoria formal publicada este lunes en el Diario Oficial de la Federación, hasta la presentación de la propuesta final al Congreso el próximo 12 de octubre. El proceso informativo inicia el 1 de julio y durará poco más de un mes, con la distribución de materiales y la realización de asambleas regionales.
Para garantizar la participación plena, el gobierno ha traducido el cuadernillo informativo a 68 lenguas indígenas y desplegará equipos en las casi 17 mil comunidades indígenas y afromexicanas del país. El sistema público de radiodifusión y las radios comunitarias también difundirán el contenido de la ley, con el acompañamiento de organismos internacionales, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y la Suprema Corte de Justicia de la Nación como observadora.
Sheinbaum concluyó que la construcción de la Ley General de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos marca un parteaguas en la historia del país al poner a las comunidades en el centro de la toma de decisiones y al establecer un marco legal para el ejercicio de sus derechos colectivos.
Con información de Infobae