
Había pasado tiempo desde que no escuchaba esta frase: “ser imparable”. No recordaba que hubo un día en que casi me rendí, desesperada porque las cosas estaban saliendo muy mal, a punto de dejar la escuela por mis constantes fracasos. Esos problemas que en su momento no logré ver como oportunidades de crecimiento, hasta el día de hoy.
Hoy tiene otro significado, porque puedo voltear a ver el camino recorrido y comprender que nada de lo que haya pasado me ha definido, aunque en su momento sí lo hizo. Esas conversaciones internas no me dejaban avanzar; aquellas que duramente me hacían dudar de mí y de mi capacidad para hacer cosas increíbles.
¿Cuántas veces has dudado de ti por no haber logrado algo en tu vida? Quizás te aferras a la idea de que nunca vas a lograr eso que tanto deseas; que no eres lo suficientemente valioso para que alguien escuche tus ideas o para sentirte amado o amada. Muchas veces, por no tener la apariencia que crees que deberías tener, por no poseer aquello que a tu edad se suponía que debías tener: la casa, el matrimonio, el perro, el carro, la carrera o los millones.
Y quizás ya has alcanzado todo eso, pero aún no te sientes suficiente, porque entendiste que había que lograr todo aquello que te dijeron que era necesario para ser valioso en esta vida.
Ser imparable es reconocer tu valor y la importancia de tu ser antes de ir en busca de lo que te dijeron que era lo más vital. Y sí, es importante escuchar tus necesidades y hacerlas valer, porque eres el ser más importante en tu vida. Ese ser que merece alcanzar sus sueños.
Pero para eso es necesario hacer algo fundamental: conocerse. Reconocer tus cualidades, aquello que te hace único, tus valores. Y si aún no lo sabes, descúbrelo. Tener claridad de quién eres te acercará más a tus metas y, sobre todo, te permitirá disfrutar el camino.
Porque es verdad que existen muchas personas sin metas claras, que van por la vida sin saber lo que quieren, sin propósito, desperdiciando tiempo y esfuerzo en cumplir los sueños de otros.
Quizás seas una de esas personas que siente que ha cometido muchos errores y que piensa que no tiene cualidades. Cualquiera que sea tu experiencia, es muy probable que estés convencido de ello. Sin embargo, ¿qué me dirías si te dijera que puedes resetear tu mente y comenzar de nuevo? ¿Qué me dirías si te dijera que tú puedes escribir una nueva historia y volverte imparable hasta lograr tus sueños y metas?
La cuestión no es empezar únicamente por el emprendimiento, ni tampoco ir directamente a la raíz de tus traumas emocionales. La cuestión es observar qué te has estado diciendo últimamente, durante los últimos meses, en esa conversación que sostienes a diario en tu cabeza.
Eso a lo que llamamos mente, esa que conversa contigo; tú conversas contigo mismo. Y esa conversación te lleva a traer a tu memoria recuerdos, frases, imágenes, olores, sensaciones, sonidos y todo aquello que te recuerde eventos que, de alguna manera, sostienen la idea de quién crees que eres.
Si durante años te has identificado como una persona muy enojona o demasiado controladora, te digo algo: es posible dejar de hacerlo. Es posible reconocer que eres tú quien trae esos recuerdos a la memoria porque es lo que hasta hoy conoces de ti mismo.
Pero también quiero decirte algo más: eres mucho más que esa voz que te repite que eres tus heridas, el amor que no recibiste, la pobreza en la que viviste, la humillación que experimentaste durante la escuela, las rupturas amorosas, los fracasos o la violencia.
No eres nada de eso.
Eres mucho más grande que cualquier experiencia que hayas vivido. Y cuando logres reconocerlo, cuando decidas dejar de definirte por tu pasado y comenzar a construirte desde tu valor, entonces descubrirás lo que realmente significa ser imparable.
El proceso de convertirse en un ser imparable no es un camino agradable, ni cómodo, no es precisamente el tesoro al final del arcoíris, es quizás la gota que pica la piedra, esa que parece no traer frutos. Es más bien es esa luz incandescente que te despierta después de haberte rendido, y que te hace ver que, o te levantas o te quedas ahí tirado, para que te coma el miedo y la incertidumbre. Es entender que la vida no depende de la suerte. La vida no se trata de que sea todo fácil, o que no duela, la mentalidad y las conversaciones son las que nos llevan a sentir el peso en la espalda, sentir que el camino es de subida, dependerá de la conversación que elijas tener a diario. Ser imparable es elegir dejar de ser una víctima a diario, y que eso es también tener disciplina, porque la motivación no basta, no sostiene una vida llena de abundancia, y de todo con lo que la mayoría desea.
Una persona imparable, cree para poder ver, tiene la absoluta certeza de que llegara a eso que visualiza. Y todo empieza con una conversación, contigo, en tu mente, que más adelante te llevará a que esas conversaciones que van más allá de las dudas, sino de todo lo que es posible para ti y para los demás, siempre podrás encontrar a quien beneficiar con tu modo de pensar, sentir y actuar. Ahora, si decides expandir eso que ya eres, eso es ser imparable, cuando vives con propósito, sin perder el tiempo, amando, agradeciendo, dando a manos llenas, siendo excelente. Logrando tus metas por más pequeñas o grandes que sean, entendiendo que quizás doblar tu ropa, o tender tu cama te pueden llevar a aceptar cargos de responsabilidad en tu vida que requieren compromiso, como todo lo demás en tu vida. Amar requiere compromiso, en todas sus formas, ser tú mismo requiere tener compromiso, al ser fiel a lo que eres y lo que quieres, al dejar de traicionarte, al cumplir con tu palabra primero contigo mismo. Eso es ser imparable, aquella persona que decide ser el mismo, con el compromiso que requiere. Dejando el miedo, y cualquier conversación limitante que lo aleje de ello. Se requiere valor, para lograrlo, pero también re requiere estar harto de los mismos resultados mediocres que no te han llevado a vivir la vida de tus sueños, por miedo a soltar aquello que es seguro, por creer que no habrá otras oportunidades mejores para ti. La persona imparable, no se limita a soñar en grande, pero si se limita a dejar de girar conversaciones tanto consigo mismo, como con quien no comparta sus ideales de éxito.
Te invito a convertirte en una persona imparable.
Acompáñame a escuchar la radio en Sintonía al corazón en la ciudad de Tecate y con alcance a Tijuana y Estados Unidos, este jueves 4 de junio a de 12:00 – 1:00 PM, en Grupo California Medios, 88.5 FM Superkt en la Power98.3 FM, búscanos en Facebook y YouTube, para llegar a más corazones, y seguir siendo imparables.
Te escribe Diana Carreño tu psicóloga de corazón, esperando que este mensaje de reflexión y calma llegue a tu vida en el momento que más lo necesites.