
Un ciudadano mexicano se declaró culpable de participar en un esquema de lavado de dinero mediante el sistema conocido como “mercado negro de intercambio de pesos”, el cual permitió transferir millones de dólares provenientes del narcotráfico desde Estados Unidos hacia México.
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el implicado —identificado como Gabriel Arturo Castillo, originario de Monterrey— formó parte durante varios años de una compleja red de lavado de dinero basada en transacciones comerciales.
El esquema operaba mediante la utilización de ganancias del narcotráfico en Estados Unidos para comprar mercancías, las cuales eran enviadas a México. Posteriormente, empresarios en México vendían esos productos y entregaban el equivalente en pesos a organizaciones criminales, ocultando así el origen ilícito de los recursos.
Las autoridades señalaron que este tipo de mecanismos permite a los grupos delictivos recibir sus ganancias sin necesidad de trasladar físicamente el dinero a través de la frontera, dificultando su detección.
Funcionarios del Departamento de Justicia destacaron que estos esquemas financieros son fundamentales para sostener las operaciones del narcotráfico, ya que facilitan el flujo de recursos ilícitos y fortalecen las actividades criminales.
El acusado enfrenta una posible condena de hasta 20 años de prisión federal, y su sentencia está programada para julio de 2026.