Nacionales Política y Economía

Polémica por salón de belleza dentro del Senado

La existencia de un espacio para maquillaje y peinado en el recinto legislativo generó choques entre senadores, acusaciones cruzadas y dudas sobre el manejo interno de recursos

Un salón de belleza que operaba al interior del Senado de la República se convirtió en el nuevo foco de controversia política, luego de que se diera a conocer su funcionamiento y fuera clausurado horas después, sin que existiera información clara sobre cuándo comenzó a operar ni bajo qué criterios.

El espacio, ubicado en el segundo piso del edificio legislativo, ofrecía servicios de peinado y maquillaje a senadoras y senadores. Su cierre inmediato, tras hacerse pública su existencia, abrió cuestionamientos sobre la falta de controles internos y la manera en que se habilitan servicios dentro del Senado.

Las versiones sobre quién impulsó el uso del salón no tardaron en surgir. En medio de los señalamientos, la senadora morenista Andrea Chávez rechazó cualquier relación con el lugar y negó haber utilizado sus servicios, asegurando que se arregla fuera del recinto y que no tuvo participación en la instalación del espacio.

Desde la presidencia del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez minimizó la polémica y sostuvo que el salón no era exclusivo, sino un servicio disponible para quien decidiera utilizarlo, aclarando que los costos eran cubiertos por las propias legisladoras y legisladores. Sin embargo, la falta de documentos públicos que respalden estas afirmaciones ha alimentado las críticas.

La controversia cobró mayor fuerza al recordarse que en 2024 el Senado destinó recursos a la compra de artículos de belleza, un antecedente que contradice el discurso de austeridad promovido en años recientes y que volvió a poner bajo la lupa el gasto interno del órgano legislativo.

La oposición aprovechó el tema para lanzar ataques. El dirigente del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, acusó a Morena de convertir el Senado en un espacio de privilegios, mientras el país enfrenta problemas económicos y de seguridad. Sus declaraciones generaron reacciones inmediatas y polarizaron aún más el debate.

A su vez, la senadora panista Lilly Téllez afirmó no tener conocimiento del salón y negó que se tratara de un servicio solicitado por todas las legisladoras, como se había señalado desde la Mesa Directiva. Subrayó que nunca ha utilizado ni utilizaría un espacio de ese tipo dentro del Senado.

Con información de Baja News