Las importaciones de El Salvador marcan un récord y elevan el déficit comercial a su peor nivel en tres décadas

Los datos del Banco Central de Reserva indican que las compras externas sumaron USD 9.319,7 millones entre enero y junio, mientras las ventas alcanzaron USD 3.400,6 millones, con una brecha 11,6% mayor interanual
Las importaciones de El Salvador batieron en el primer semestre de 2026 todos los registros del período desde 1994: sumaron USD 9.319,7 millones frente a exportaciones de USD 3.400,6 millones, una brecha que dejó un déficit comercial de USD 5.919,1 millones, 11,6% mayor que en el mismo período de 2025, según el Banco Central de Reserva.
El país exporta más que hace un año, pero las compras al exterior crecen a un ritmo mayor. En el primer semestre de 2026, las importaciones subieron 8,8% y las exportaciones, 4,1%, lo que llevó el saldo negativo a su peor nivel en tres décadas.
El déficit no es reciente. El Salvador arrastra un desequilibrio externo estructural que el FMI estimaba en torno al 26% del PIB para este año.
Qué explica el aumento de las importaciones
El aumento de las importaciones se vincula con una economía que no produce lo suficiente para abastecer su demanda interna. El Salvador creció 3,9% en 2025 y el Banco Mundial proyecta 3,2% para este año. Ese avance, impulsado por la construcción, el turismo y el consumo privado, elevó la demanda de bienes intermedios, materiales de construcción y productos de consumo que el país no fabrica.
Las remesas alimentan ese ciclo. En 2025, los salvadoreños residentes en el exterior enviaron USD 9.987 millones, equivalentes al 24% del PIB, y el 92% provino de Estados Unidos. Según datos del BCR recogidos por El Mundo, hasta el 98% de esos recursos se destinan al consumo de bienes y servicios para el hogar.
Cómo evolucionaron las exportaciones
Los USD 3.400,6 millones exportados en el primer semestre representaron USD 134,9 millones más que en igual período de 2025. El volumen físico exportado creció 10,3%, hasta 2.112,7 millones de kilogramos, según el BCR.
Los productos tradicionales, café y azúcar, registraron un alza del 23% en valor. El café se benefició de precios internacionales altos y el azúcar duplicó en volumen lo exportado en 2025. Ambos rubros representan el 8,6% de la canasta exportadora total.
El grueso de las ventas al exterior recae en las exportaciones no tradicionales, que concentran el 78,1% del total y crecieron 2,8%. La agroindustria avanzó 13,6% y sectores como maquinaria y aparatos mecánicos subieron 27,1%.
La maquila mostró un comportamiento desigual. La rama textil retrocedió 14,2%, aunque otros productos, liderados por microcondensadores eléctricos, compensaron parte de esa caída con un alza del 39,5%.
El peso de Estados Unidos en la balanza comercial
Estados Unidos concentra la mayor parte del desequilibrio. Compró bienes salvadoreños por USD 1.106,1 millones, el 32,5% del total exportado, pero vendió al país centroamericano USD 2.514,4 millones. El déficit bilateral resultante fue de USD 1.408,3 millones, un 20,4% superior al de 2025 y el más alto con ese socio desde 1994.
La dependencia es doble: Estados Unidos es el principal destino de las exportaciones y el principal origen de las importaciones. Cualquier cambio en la política comercial o migratoria de Washington, que afecte tanto los aranceles como el flujo de remesas, impacta en los dos lados de la balanza salvadoreña.
Un desequilibrio que persiste
El pico exportador de El Salvador en un primer semestre se registró en 2022, con USD 3.707 millones. En 2026, el país quedó USD 306 millones por debajo de esa marca.
El FMI advirtió en su revisión de 2025 que reducir el desequilibrio externo depende de reformas que impulsen los sectores exportadores y disminuyan la dependencia de divisas externas. La firma EMFI señaló en el mismo sentido que las exportaciones, aunque crecieron 8,3% a fines de 2025, no compensaron el fuerte incremento de las compras externas. Los números del primer semestre de 2026 muestran que esa brecha sigue abierta.
Con información de Infobae