Editoriales

La guerra blanda 

A partir de los esfuerzos populares en América Latina por establecer proyectos independientes a las directrices del llamado Consenso de Washington, esfuerzos que intentan frenar a la inercia neoliberal, que en el sur global tuvo consecuencias destrozas en cuanto al recrudecimiento de las condiciones de vida de la inmensa mayoría, la reacción de los poderes fácticos no se hizo esperar. 

Las luchas y proyectos del siglo XXI se han encontrado con una táctica “restauradora” del neoliberalismo conocida como Guerra blanda. Es decir, formas no militares de intervención en donde se atenta con la vida democrática de los países no alineados. De los países que se han sumado a la llamada ola progresista en Latinoamérica. 

México, no solo inaugura una segunda ola con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en 2018, sino que se pone a la cabeza de un movimiento internacional y regional que lleva gestándose en la psique geopolítica desde el siglo pasado y que inconcluso forma parte de la matriz ideológica de nuestro subcontinente desde la conquista su independencia de la corona española. Por ello ahora es México, el México progresista, el México de la Cuarta Transformación, el que está siendo atacado con el peso de la guerra blanda y su nueva cara: El “Newsfare” o bien la “Guerra Noticiosa”. 

Sin ningún tipo de reserva, sin disimulo que atenúen su estrategia, el pacto de la derecha local y la extranjera se antoja evidente. Desde que la candidata de los partidos conservadores viajo a los E.U.A para reunirse con las agencias golpistas, las cuales cuentan con golpes militares, ha aparecido en distintos medios “periodísticos” un nado sincronizado noticioso que intenta, sin ninguna prueba, vincular la figura del Presidente AMLO con el narcotráfico. Esta campaña de noticias, sustentadas con el motor mediático de medios internacionales, producida en tiempos de elecciones y de coyuntura, es tan burda, tan evidente y tan parcial como peligrosa. 

El uso de noticias, falsas, acompañadas de un incansable esfuerzo por replicarlas y de la creación de granjas de “bots” para posicionarlas en las tendencias de las redes digitales es la nueva fórmula del golpe. 

Son tiempos de una lucha viva por el futuro, el campo de batalla es el presente y por ello su naturaleza es cambiante, apenas estábamos descifrando el “Lawfare” intentando renovar el poder judicial para blindar los proyectos de un poder judicial coludido con las derechas, apenas estamos en ello, cuando de repente aparece el “Newsfare”.

No cabe duda, son tiempos de lucha en donde todos los días se prestan para hacer historia, estando del lado correcto de la misma y atentos a las formas que adopta esta tenaz batalla por el futuro. 

Michelle Tejeda.