
- La senadora durante sus recorridos en Tijuana es perseguida por alborotadores enviados por Ismael Burgueño quien está detrás de la operación.
Durante los recorridos por Tijuana, comenzaron a presentarse hechos que difícilmente pueden calificarse como casuales, esto tras salir a la luz pública que por medios de un mismo número de teléfono se promovía al alcalde de Tijuana, con ese mismo número se dieron ataques contra la senadora.
En sus eventos han aparecido operadores disfrazados de ciudadanos, que irrumpen para gritar, provocar y tratar de reventar los encuentros. De forma paralela, se activó una ofensiva en redes sociales: decenas de páginas comenzaron a golpetear su imagen, acompañadas de llamadas y mensajes telefónicos de desprestigio.
Algunos de esos mensajes provienen de números que anteriormente difundían apoyo a Ismael Burgueño, lo que apunta a una operación organizada y no a expresiones espontáneas.
Julieta Ramírez es puntera en todas las encuestas, y cuando eso ocurre, desde ciertos espacios de poder comienzan a moverse los hilos. Hoy, todas las señales apuntan a que la operación se cocina desde oficinas del Ayuntamiento y Cabildo de Tijuana, con la intención de ensuciar la elección antes de tiempo.
En Baja California el mensaje es claro: la contienda se adelantó y la campaña negra ya está en marcha.