Horas extra en México: cuánto deberán pagarte desde 2027 con la reducción de la jornada laboral

La reforma constitucional impulsada por Claudia Sheinbaum modificará las reglas para calcular y remunerar el trabajo extraordinario
La reducción de la jornada laboral en México traerá cambios en la forma de calcular y pagar las horas extra. A partir del 1 de enero de 2027 entrarán en vigor nuevas disposiciones constitucionales que establecerán límites para el trabajo extraordinario y modificarán las remuneraciones que deberán recibir las personas trabajadoras cuando prolonguen su horario habitual.
La reforma, promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum, contempla una transición gradual para pasar de las actuales 48 horas semanales a un máximo de 40 horas en 2030.
Durante ese periodo, también se establecerán nuevas reglas para el tiempo extraordinario, con el objetivo de regular su distribución y garantizar que los trabajadores reciban el pago correspondiente.
Uno de los cambios más importantes será que las primeras 12 horas extra que se realicen durante una semana deberán pagarse con un 100 por ciento adicional respecto al salario ordinario. En caso de superar ese límite, las horas excedentes tendrán una remuneración de 200 por ciento adicional, es decir, se pagarán al triple.
¿Cuánto deberán pagarte por las horas extra a partir de 2027?
El decreto que modifica el artículo 123 de la Constitución establece nuevas condiciones para remunerar el trabajo extraordinario. De acuerdo con las disposiciones, cuando existan circunstancias excepcionales que obliguen a prolongar la jornada laboral, los empleadores deberán pagar un 100 por ciento más del salario correspondiente a las horas ordinarias.
La reforma laboral establecerá nuevas reglas para el pago de horas extra en México a partir de 2027, mientras la jornada semanal disminuirá gradualmente de 48 a 40 horas hasta 2030
Esto significa que las primeras 12 horas extraordinarias realizadas durante una semana se cubrirán al doble. Por ejemplo, si una persona recibe 100 pesos por cada hora ordinaria, deberá obtener 200 pesos por cada hora extra dentro de ese primer bloque.
La legislación también contempla una remuneración mayor cuando se exceda el límite semanal permitido. En ese supuesto, las horas extraordinarias adicionales deberán pagarse con un 200 por ciento más respecto al salario ordinario, lo que equivale a recibir el triple.
Por ejemplo, si el pago habitual por hora es de 100 pesos, cada hora extraordinaria que supere las primeras 12 deberá remunerarse con 300 pesos.
La disposición busca establecer condiciones más claras para el pago del tiempo adicional y evitar que las empresas dejen de reconocer económicamente las horas trabajadas fuera de la jornada ordinaria.
¿Cuántas horas extra se podrán trabajar a la semana?
La reforma también establece límites para evitar que el tiempo extraordinario se convierta en una extensión habitual de la jornada laboral.
Las nuevas reglas indican que las horas extra podrán distribuirse de la siguiente manera:
- Hasta 12 horas extraordinarias por semana con pago doble.
- Un máximo de cuatro horas extra durante un mismo día.
- Distribución en un máximo de cuatro días dentro de una semana.
- Pago triple cuando se rebase el límite de 12 horas extraordinarias semanales.
El trabajo extraordinario deberá responder a circunstancias excepcionales y no podrá utilizarse para sustituir de manera permanente la contratación de personal o el cumplimiento de los horarios ordinarios.
Además, la reforma mantiene una protección específica para las personas menores de 18 años, quienes tendrán prohibido realizar trabajo extraordinario en cualquier centro laboral.
La reforma laboral establecerá nuevas reglas para el pago de horas extra en México a partir de 2027, mientras la jornada semanal disminuirá gradualmente de 48 a 40 horas hasta 2030
¿Cuándo comenzará la jornada laboral de 40 horas en México?
Aunque las nuevas disposiciones entrarán en vigor el 1 de enero de 2027, la reducción del tiempo de trabajo no se aplicará de manera inmediata a 40 horas semanales.
El decreto presidencial establece un calendario gradual para que los centros de trabajo puedan adaptar sus operaciones y horarios. La disminución será de dos horas por año hasta alcanzar el objetivo de la reforma.
El calendario de transición quedará de la siguiente manera:
- 2026: jornada máxima de 48 horas semanales, conforme al esquema anterior.
- 2027: reducción a 46 horas por semana.
- 2028: jornada máxima de 44 horas semanales.
- 2029: disminución a 42 horas por semana.
- 2030: entrada en vigor de la jornada de 40 horas semanales.
De esta manera, durante los primeros años de aplicación, las empresas deberán ajustar progresivamente sus horarios sin dejar de cumplir con las disposiciones relacionadas con el pago del tiempo extraordinario.
Es importante distinguir que la jornada ordinaria tendrá un límite diferente en cada etapa de la transición. Por ello, la reducción a 40 horas no significa que todas las horas trabajadas después de la hora 40 se consideren extraordinarias desde enero de 2027.
Empresas no podrán reducir salarios ni prestaciones por la reforma
Otro de los puntos relevantes de la modificación constitucional es la protección de los ingresos de los trabajadores.
Las empresas no podrán justificar una disminución de salarios, sueldos, prestaciones o derechos adquiridos con el argumento de que se reducirá el tiempo de trabajo semanal.
Esto significa que la adaptación a la nueva jornada no deberá representar una pérdida económica para las personas trabajadoras. Los empleadores tendrán que reorganizar sus operaciones para cumplir con los nuevos límites sin afectar las condiciones laborales previamente reconocidas.
Asimismo, el trabajo extraordinario conservará su carácter excepcional y voluntario, por lo que no deberá convertirse en una obligación permanente para los empleados.
¿Qué deben considerar los trabajadores ante los nuevos cambios?
Con la entrada en vigor de la reforma, será importante que las personas trabajadoras revisen sus horarios, los registros de asistencia y los recibos de nómina para comprobar que el tiempo extraordinario se calcule y remunere correctamente.
También deberán identificar el límite de jornada ordinaria que corresponda al año en curso, pues la reducción será gradual y no llegará a las 40 horas semanales sino hasta 2030.
Por su parte, los empleadores tendrán que adaptar sus esquemas de organización y distribución del trabajo para cumplir con las nuevas disposiciones constitucionales.
La reforma representa un cambio importante en las condiciones laborales de México, no solamente por la reducción progresiva de las horas de trabajo, sino también por las reglas que establecen cuánto deberán recibir los empleados cuando realicen actividades extraordinarias.
con información de Infobae