Editoriales

Gaspar de Portola Rovira

PRIMER GOBERNADOR DE LAS CALIFORNIAS

Profr. José Luis Bobadilla Acosta

Taller de Historia de Tecate, A.C.

GASPAR DE PORTOLÁ

Gaspar de Portolá y Rovira, conocido en catalán como Gaspar de Portolà i Rovira, nació el 1 de enero de 1716 en Os de Balaguer, en Cataluña, España..

OS DE BALAGUER

PADRES

Hijo de Francisco de Portolá y de su segunda esposa, Teresa de Rovira y Sanispleda, descendiente de una noble familia de la ciudad de Solsona y sobrina del prior del convento de San Cugat del Vallés, en donde ambos contrajeron matrimonio.

De ascendencia noble, nació en el seno de una familia que había recibido título nobiliario en los últimos años del siglo XVII. 

MANUEL DE SENTMENAT-OM

Como era habitual entre los nobles jóvenes, pronto ingresó el 31 de julio de 1734 en el Ejército con el grado de alférez del Regimiento de Dragones de Villaviciosa y Numancia,compañía levantada por el coronel Manuel de Sentmenat-Oms de Santa Pau y de Lanuza (83). 

DE ALFÉREZ A TENIENTE

El 23 de abril de 1742 fue incorporado con el mismo grado de alférez al Regimiento de Numancia, en la compañía de Francisco Farrús, ascendiendo el 26 de abril de 1743 a teniente de Dragones y Granaderos de Numancia, y fue en las campañas de Italia. 

A su regreso a España participó en 1762 en la campaña contra Portugal en el contexto de la Guerra de los Siete Años.

El 31 de julio de 1764 fue ascendido a capitán de esta misma compañía, que, con el nombre de Regimiento de Dragones de España, fue destinada a servir en el virreinato de la Nueva España. ​

Una vez allí, participó en la primavera de 1767 en una expedición militar a Sonora bajo el mando del coronel Domingo Elizondo (57).

España se vio obligada a establecer misiones y otros puestos de avanzada en la costa del Pacífico al norte de la península de Baja California por:

• El temor de que el territorio fuera reclamado por potencias extranjeras, 

• Su misión de proselitismo católico y 

• Su insaciable necesidad de fuentes adicionales de ingresos. 

INGLESES

Los ingleses, que habían establecido colonias en la costa este del continente y al norte de lo que hoy es Canadá, también habían enviado exploradores al Pacífico. 

Los cazadores de pieles rusos avanzaban hacia el este desde Siberia a través del Estrecho de Bering hacia las islas Aleutianas y más allá.

ESTRECHO DE BERING

CARLOS FRANCISCO DE CROIX​​CARLOS III

En 1767 el virrey de la Nueva España, Carlos Francisco de Croix (64), siguiendo el mandato de Carlos III (51), ordenó el arresto y la deportación de todos los sacerdotes jesuitas. 

CAPITÁN

Fue capitán de los dragones del Regimiento de España, de hecho, la primera vez que viajó a Baja California en su nuevo cargo como gobernador.

El 30 de noviembre de 1767, Portolá fue proclamado gobernador de Las Californias, la cual lo convirtió en el primero en gobernar Baja California y Alta California.

Don Gaspar, mandó que lo acompañaran 50 hombres (25 dragones y 25 soldados de infantería) bien armados para obligar a los jesuitas a abandonar la península, también llevó 14 franciscanos para que reemplazaran a los jesuitas.

Embarcó en el puerto de Matanchel (San Blas) en tres buques pequeños, en los que llegaron a Loreto

Ocupó su residencia en el presidio de Loreto, desde donde se dedicó a la organización y administración militar de los territorios bajo su mando, que ocupaban el sector occidental de las Provincias Internas del Norte de Nueva España.

GOBERNADOR

MISIONERO JESUITA

Gaspar de Portolá, recién nombrado gobernador, fue el responsable de la expulsión de los misioneros jesuitas de la península de Baja California la cual visitó y fue recibido por Ignacio Tirsch (34) quienes habían establecido14 Misiones españolas en Baja California y varias visitas en 72 años. 

Dichas misiones fueron entregadas a los franciscanos y más tarde a los dominicos, y, también se les encargó el desarrollo misional en Nueva California.

 

JUNÍPERO SERRABARTOLOMÉ DE LAS CASAS

PROBLEMAS

Portolá encontró graves problemas en la administración de las misiones de las Californias, especialmente por la falta de dinero que le suministraba el virrey, marqués de Croix. 

Advirtió prioritario el reforzamiento de las poblaciones que circundaban las misiones, pues consideraba su aislamiento un problema para la expansión posterior de los territorios españoles.

JUAN RODRÍGUEZ CABRILLOSEBASTIÁN VIZCAÍNO

Los despachos del 23 de enero de 1768, intercambiados entre el rey Carlos y el virrey, pusieron en marcha las ruedas para extender el control de España hasta la costa del Pacífico y establecer colonias y misiones en la bahía de San Diego y la bahía de Monterey, que habían sido descubiertas y descritas en informes por exploradores anteriores Juan Rodríguez Cabrillo (1497-1543) y Sebastián Vizcaíno (1547 o 1548-1627). 

SEBASTIÁN VIZCAÍNO

Vizcaíno había cartografiado la costa de California hasta el norte de Monterey en 1602, pero no se había producido ningún asentamiento español significativo o incluso una estación comercial porque esas exploraciones anteriores no habían podido encontrar un buen puerto que los españoles pudieran haber utilizado para su comercio marítimo de larga data en el Pacífico entre Asia y México: la Bahía de Monterey, avistada.

JOSÉ BERNARDO DE GÁLVEZ Y GALLARDO

Portolá fue un buen administrador y un buen capitán, y como tal encabezó una expedición en 1768 que había sido planeada por el visitador del virreinato de la Nueva EspañaJosé de Gálvez y Gallardo (48).

ALTA CALIFORNIA

En esa expedición deberían participar soldados, misioneros y colonos con la intención de establecer colonias en la Alta California, específicamente en San Diego y Monterey (California)

ALTA CALIFORNIA

El 3 de febrero de 1768, dieciséis jesuitas abandonaron aquellas tierras; otros dieciséis quedaron allí enterrados.

En setenta años habían creado veinte poblados y dieciocho misiones, aunque se vieron obligados a cerrar cuatro tras las epidemias de los años cuarenta. 

Dejaron bautizados a siete mil indios, prácticamente la población de toda la Península. 

Así acabó la empresa privada de la colonización de la California más árida y difícil.

El 1 de abril de 1768, salieron dos expediciones por tierra, una de ellas encabezada por Gaspar de Portolá (52), a quien acompañaba fray Junípero Serra (55), que había partido desde Loreto (Baja California Sur).

LORETO

15 franciscanos, al mando de Fray Junípero Serra y del gobernador Gaspar de Portolá llegaron a Loreto para hacerse cargo de las misiones que habían dejado los jesuitas.

Desde Nayarit los misioneros expulsos fueron conducidos a Guadalajara y desde allí a Veracruz, de donde zarparon el 13 de abril de 1768 para La Habana y la prisión de Santa María.

El grupo de misioneros franciscanos arribó al puerto de Guaymas el 9 de mayo de 1768, dirigiéndose de allí a San Miguel de Horcasitas, asiento del gobernador y capital de la provincia de Sonora.

Ya cumpliendo casi nueve meses de estar los padres arrestados en Guaymas, el 22 de mayo de 1768, en el navío “El Príncipe” fueron embarcados quedando casi 50 días al garete de las olas sobre el Mar de Cortés hasta anclar en Puerto Escondido, Baja California, donde se le permitió auxiliarlos a un español que tenía un hermano jesuita.

En el establecimiento de ese nuevo orden intervino de manera decisiva el Visitador General, José Bernardo de Gálvez y Gallardo, marqués de Sonora (48), quien arribó a las costas bajacalifornianas el 6 de julio de 1768.

GÁLVEZ

En 1768, Gaspar de Portolá recibió al visitador Gálvez, quien durante ocho meses estuvo en sus territorios organizando la defensa militar frente a la presión de rusos e ingleses desde el norte.

Los padres arrestados continuaron a San Blas el 18 de julio de 1768.

El viaje por mar entre “El Havre de Grace”, una de las principales salidas marinas de Francia hacia el Atlántico y Cádiz, el puerto atlántico más importante de España, que décadas después se convertiría en el centro del debate político en el imperio hispánico, pues fue uno de los escasos espacios que se mantuvieron ajenos a la invasión napoleónica, solía tomar diez días; pero debido al mal clima, duró el doble, el abate Jean-Baptiste Chappe D’ Auteroche (40) arribó a Cádiz, el 17 de octubre del 1768.

Gálvez y Serra se reunieron en noviembre de 1768 para planificar la expedición. 

Gálvez colocó a Gaspar de Portolá , recién nombrado gobernador de Las Californias, al mando general de la expedición. 

FERNANDO JAVIER DE RIVERA Y MONCADA

El segundo al mando era el Capitán Fernando Rivera y Moncada (43), comandante del Presidio de Loreto

Serra encabezó el contingente de misioneros franciscanos. 

También se asignaron tres barcos: dos para seguir la marcha terrestre costa arriba y mantener abastecida a la expedición desde el depósito naval de La Paz (en la península de Baja), y otro barco para conectar La Paz con el continente en San Blas .

Los objetivos establecidos eran establecer dos Presidios y misiones cercanas, en San Diego y Monterey (desde entonces se eliminó una “r”). 

Estos lugares habían sido descritos y nombrados 166 años antes por las exploraciones marítimas de Sebastián Vizcaíno

Además, se eligió el nombre de San Carlos Borromeo para la misión de Monterrey. 

CÁDIZ

El 21 de diciembre de 1768 partieron de Cádiz los expedicionarios españoles y franceses. 

El “San Carlos” se hizo a la vela el 6 de enero de 1769. 

Fray Junípero Serra (José Miguel Serra y Ferrer, 56) y el visitador José Bernardo de Gálvez y Gallardo (49), que contemplaron su partida, se aprestaron entonces paracontinuar con los otros preparativos de la expedición.

Después de la misa de rogación que va referida, hizo el para su consuelo el padre fray Fernando Parrón.  visitador general a toda la gente una gran exhortación o plática para animarla, y todos enternecidos se embarcaron el día 9 de enero de 1769 en la citada capitanía San Carlos acompañándolos

En la ribera de La Paz, el 9 de enero de 1769, fray Junípero Serra bendijo el buque insignia “San Carlos” junto con fray Fernando Parrón. 

José de Gálvez, dirigiéndose a los hombres que esperaban a bordo, les explicó que su destino final era Monterey y su misión era plantar la Santa Cruz entre los indios. 

PEDRO FAGÉS BELETA

A continuación, el fraile Fernando Parrón abordó el “San Carlos“ junto con el capitán Vicente Vila, teniente de la marina real, seguido del teniente Pedro Fagés con sus 25 voluntarios catalanes, el cartógrafo Miguel Constanzó, que hizo los mapas y dibujos que describían la expedición, el cirujano Pere Prat (44) y una tripulación de 23 marineros, más dos herreros, dos grumetes, cuatro cocineros y el acompañante Jorge Estorace, sesenta y dos en total.

Levando anclas el 9 de enero de 1769 desde La Paz, en el lado este de la península de Baja California, el “San Carlos“ y el San Antonio partieron hacia el sur, rodearonel cabo San Lucas y bordearon hacia el Norte la costa del Océano Pacífico.

Entre los pasajeros estaban el teniente Pedro Fagés (35) con sus 25 soldados y Miguel Constanzó (28).

TERRESTRES Y MARÍTIMAS

El gobernador Portolá y los demás en el brazo terrestre de la expedición partieron de Loreto, Baja California (capital de Las Californias ), aproximadamente al mismo tiempo que los barcos partieron de La Paz (Loreto está a unas 150 millas al norte de La Paz). 

El sendero, casi inexistente, fue de más de 400 millas desde Loreto al norte hasta Velicatá, y el viaje por tierra no puede haber sido mucho más rápido que las 5-10 millas/día que anotaron los cronistas más adelante. 

El plan era que los manifestantes y los barcos llegaran a San Diego al mismo tiempo, pero, como veremos, los barcos lo hicieron mucho mejor.

Y muy pronto, reunidos en el Puerto de La Paz: el Visitador y el Padre Fray Junípero Serra, vieron hacerse a la vela, el 10 de enero de 1769, al pequeño barco “San Carlos”.

El visitador José Bernardo de Gálvez y Gallardo (49), acompañando a la capitana hasta el citado Cabo de San Lucas, donde tuvo el gusto de verla salir con viento en popa el día 11 de enero de 1769.

EL SAN CARLOS

El buque “San Carlos“, que fue el primero en partir, topó con vientos adversos y tormentas que le hicieron desviarse y su viaje fue de 110 días. 

En parte debido a un error de navegación provocado por la latitud de la bahía de San Diego establecida por la expedición de Sebastián Vizcaíno 167 años antes.

El navío compañero del “San Carlos”, el “San Antonio”, bajo el mando de Juan Pérez (Juan José Pérez Hernández, 44), con los frailes Juan Vizcaíno y Francisco Gómez, fondeó en La Paz el 13 de enero de 1769.

El 16 de enero, el “San Carlos“ da la vuelta a Cabo San Lucas y gira hacia el norte.

El 14 de febrero, el “San Carlos“ avista la isla de Guadalupe,a unas 160 millas de la costa oeste de Baja California.

El 15 de febrero, Gálvez envió al “San Antonio” desde el cabo San Lucas a los frailes franciscanos Joan Vizcaíno y Francesc Gómez junto a su capitán Juan José Pérez Hernández

ISLA DE CEDROS

El 6 de marzo, necesitando agua y leña, el “San Carlos” había girado de este a sureste hacia tierra firme y ese día avistó la Isla de Cedros. 

La isla fue nombrada por el explorador marítimo Sebastián Vizcaíno en 1602 y hoy lleva el mismo nombre.

El 8 de marzo, el ”San Carlos” ancló frente al lado este de la isla de Cedros. 

El teniente Pedro Fagés encabezó el grupo en tierra que hizo muchos viajes en la lancha del barco para llenar toneles de agua y recoger leña. 

Totalmente reabastecido, “San Carlos” se hizo a la mar nuevamente el día 20. 

JUAN CRESPÍ

El 22 de marzo, Crespí llegó a Velicatá procedente de Loreto. 

Su diario comenzó a la partida dos días después.

EXPEDICIÓN TERRESTRE

Elementos de la expedición terrestre se reunieron al norte de Loreto en marzo de 1769 y marcharon hacia el noroeste hasta San Diego; luego de San Diego a la península de San Francisco y viceversa. 

Rivera encabezó el primer grupo, formado principalmente por soldados, exploradores e ingenieros para preparar el camino y hacer frente a los nativos hostiles. 

Portolá y Serra siguieron en un segundo grupo con los civiles, el ganado y el bagaje. 

Serra se quedó con la nueva misión en San Diego mientras que Portolá y Rivera llevaron un grupo más pequeño al norte.

Con marineros, más cocineros, carpinteros y herreros, el “San Antonio” llevaba una tripulación total de unos treinta hombres. 

Estos barcos emprendieron el viaje antes que los grupos por tierra. 

EL “SAN JOSÉ“

El “San Carlos“ y el “San Antonio“ fueron seguidos por el “San José“, un barco de suministro con el nombre del patrón de la expedición de Portolá; pero el adicional bautizado nunca llegó a San Diego y se supone que se perdió en el mar.

José de Gálvez había encomendado al capitán Ferran Rivera que tomara caballos y mulas a las misiones sin poner en peligro su supervivencia y diera a cambio dinero a los frailes por el número de animales cogidos; los establos de estas misiones serían posteriormente repoblados con animales llevados del continente mexicano. 

El capitán Ferran Rivera, que se dirigía hacia el norte desde la Baja California, reunió caballos y mulas de la debilitada red de misiones católicas para ofrecer suministros a su expedición por tierra. 

Jesuita (J) – Franciscana (F) 

1. Misión de Santa Gertrudis La Magna 1752-1822 (J)

2. Misión de San Francisco de Borja de Adac 1762-1818 (J)

3. Misión de Santa María de Los Ángeles Cabujacaamang 1767-1769 (J)

4. Misión de San Fernando Rey de España de Velicatá 1769-1818 (F)

RUINAS DE LAMISIÓN DE SANTA MARÍA DE LOS ÁNGELES CABUJACAAMANG

FRAY JUAN CRESPÍ

Fray Juan Crespí, seleccionado como sacerdote por parte del capitán Ferran Rivera y los misioneros franciscanos, viajó durante veinticuatro días desde la misión La Purísima, situada a 400 millas (640 km) al norte, hasta Velicatá (cerca de la actual ciudad de Ramona), al norte de la frontera del asentamiento español en la Baja California

Allí el sacerdote franciscano y cronista Juan Crespí se reunió con el capitán Ferran Rivera, que había salido de Velicatá el 24 de marzo con una caravana de caballos y mulas, guiado por tres arrieros y custodiados por veinticinco soldados y cuarenta y dos indios cristianos de la Baja California, todos varones.

El segundo grupo, liderado por Gaspar de Portolá y que incluía al líder de los misioneros franciscanos, Junípero Serra, pronto lo siguió. 

Después de dejar Velicatá, a unas 220 millas (en línea recta) al sur de San Diego, no había más puestos de avanzada españoles.

Sin embargo, la falta de viento hizo que el progreso fuera lento, y no fue hasta el 3 de abril que los vigías avistaron nuevamente la Isla Guadalupe.

PRIMERA EXPEDICIÓN

Con la primera, el “San Antonio” que llegó a San Diergo el 11 de abril de 1769, navegó fray Juan Crespi; con la segunda caminó durante cuarenta y seis días fray Junípero, a pesar de tener inflamado y llagado un pie. 

A lo largo del trayecto el franciscano descubrió un terreno y unas gentes muy diferentes a los dejados en la península californiana. 

Los hombres están enfermos y montaron un campamento cerca de la playa.

El 29 de abril, el “San Carlos“ llegó a San Diego, después de navegar al principio demasiado al norte.

BAHÍA DE TODOS SANTOS

El 2 de mayo: el grupo de Rivera llegó a la Bahía de Todos Santos, en la costa del Pacífico (oeste) de la península de Baja California. 

La bahía había sido previamente cartografiada y nombrada por exploradores marítimos españoles anteriores, y los exploradores la estaban buscando. 

Desde este punto hasta San Diego, la expedición se mantuvo cerca de la costa oeste.

El 14 de mayo, el grupo de Rivera llegó a San Diego. 

Combinados con los pocos hombres sanos de “San Carlos“ y “San Antonio“, construyeron un nuevo campamento en el área que se convirtió en el Presidio de San Diego.

PRESIDIO DE SAN DIEGO

FRANCISCO PALOU

El 20 de junio de 1769, siguiendo la ruta que iba abriendo el capitán Fernando Javier de Rivera y Moncada (44), estuvieron en lo que hoy es Ensenada don Gaspar de Portolá (53) y fray Junípero Serra (56), quien en carta del 3 de julio que envió desde San Diego a fray Francisco Palou, hizo una descripción del paisaje y de los nativos que habitaban la región, parte de la cual se transcribe en el capítulo “Los franciscanos y el inicio de su obra”; en ella, Fray Junípero Serra se refirió a lo hermoso del paisaje y a la abundancia de alimento del que disfrutaban los gentiles, así como la gran cantidad de berrendos, en lo cual coincide con la narración de Juan Páez.

La bautizaron como Visitación de María Santísima.

El 28 de junio, el sargento José Francisco Ortega, que viajaba por delante del grupo Portolá/Serra con un soldado, llegó a San Diego. 

Se envió un grupo con él para ayudar al grupo principal.

CONTINGENCIA

La última contingencia bajo don Gaspar de Portolá (53), retrasada debido a problemas de escorbuto y la pierna infectada de Fray Junípero Serra (56), no logró la primera etapa del avance hacia el norte desde Velicatá hasta el 29 de junio de 1769.

El 1 de Julio de 1769, llegó el grupo Portolá/Serra a San Diego. 

El 9 de julio, el “San Carlos” partió para regresar a San Blas, tripulado por los restantes marineros sanos de ambos barcos. 

Terminado este primer encuentro con éxito, el 9 de julio de 1769, el “San Antonio” regresó a San Blas con los enfermos mientras el gobernador Gaspar de Portolá (53), el capitán Fernando Javier Rivera y Moncada (44), el teniente Pedro Fagés Beleta (35), el sargento José Francisco de Ortega (35), el cosmógrafo-ingeniero Miguel Constanzó (28), el padre Juan Crespi (48) y el fraile Francisco Gómez prepararon la marcha hacia el norte en busca de Monterey; y Vicente Vila, Fray Junípero Serra (56), el fraile Juan Vizcaíno, el capellán fray Hernando Parrón y el cosmógrafo José Cañizares permanecieron en San Diego para fortificar la región y establecer una misión.

EXPEDICIÓN

El 14 de julio de 1769 partieron hacia el norte en busca de Monterey: 

1. El gobernador Gaspar de Portolá (53) 

2. El capitán Fernando Rivera y Moncada (44), 

3. El teniente Pedro Fagés Beleta (35), 

4. El sargento José Francisco de Ortega (35), 

5. El cosmógrafo-ingeniero Miguel Costansó, 

6. El padre Juan Crespi (48) y 

7. El fraile Francisco Gómez.

En total, 74 personas.

La expedición acampó al norte de Mission Bay.

Serra se quedó en San Diego con Vizcaíno y Parrón. 

Serra tenía la intención de esperar al “San José” y viajar por mar a Monterey, pero el barco nunca llegó y se presume que se perdió en el mar o regresó a puerto.

El día 15, llegaron al arroyo San Dieguito de hoy, cerca de Del Mar.

El día 16, llegaron al San Marcos de hoy sobre la laguna Batiquitos, cerca del complejo La Costa al sur de Carlsbad.

Junípero Serra consagró la Misión San Diego de Alcalá el 16 de julio.

BUENA VISTA CREEK

El día 17, llegaron al hoy Buena Vista Creek, en el lado norte de Carlsbad.

El día 18 llegaron al río San Luis Rey, donde se estableció más tarde la Misión San Luis Rey, cerca de la actual Oceanside. 

La fiesta principal se queda el día 19 mientras el Sargento Ortega explora adelante con los scouts. 

La rugosidad de las montañas costeras más allá de este punto requería una ruta más hacia el interior.

El día 20: Una corta marcha hacia el norte por el valle del río y luego un poco hacia el oeste hasta el, que recibió su nombre de Crespí. 

La “piscina de agua” que encontraron los exploradores es ahora el lago O’Neill, un área recreativa dentro de Camp Pendleton, a unas 8 millas de la costa.

El día 21 llegaron a Las Pulgas Creek, todavía dentro de Camp Pendleton.

LOS PRIMEROS BAUTISMOS REGISTRADOS EN ALTA CALIFORNIA FUERON REALIZADOS EN EL CAÑÓN DE LOS PEQUEÑOS CRISTIANOS.

En el camino a Monterey, los reverendos Francisco Gómez y Juan Crespí se encontraron con un asentamiento indígena en el que se morían dos niñas: una, aún bebé, de la que se decía que «se moría en el pecho de su madre», y la otra una niña pequeña que sufría quemaduras. 

El 22 de julio, Gómez bautizó a la bebé, llamándola María Magdalena, mientras que Crespí bautizó a la niña mayor, llamándola Margarita. 

Estos fueron los primeros bautismos registrados en Alta California.

Crespi apodó al lugar Los Cristianos.

El día 23 llegaron al Norte arriba del Cañón Christianitos, sobre las colinas y bajando hasta el Arroyo San Juan (llamado más tarde por la misión). 

Siguieron el arroyo hacia el oeste hasta la futura ubicación de la Misión San Juan Capistrano. 

CARRETERA ORTEGA

La carretera estatal que ahora sigue al arroyo San Juan en esta área se llama Carretera Ortega en honor al líder de los exploradores de Portolá. 

En este día, los viajeros cruzaron desde el actual condado de San Diego hasta el condado de Orange .

El día 24 llegaron hacia Aliso Creek. 

El vecindario donde el arroyo sale de las colinas ahora se llama Portola Hills .

El día 25 – Un día de descanso en Aliso Creek.

El día 26 – Marcha corta hacia el noroeste a lo largo del borde de las colinas, hasta un manantial en el extremo norte de la actual Irvine, California. 

Desde una colina arriba, el grupo ve primero la amplia llanura costera del noroeste del condado de Orange.

El día 27 llegaron al arroyo Santiago , así nombrado por Crespí.

RÍO SANTA ANA

El día 28 llegaron al río Santa Ana, uno de los principales ríos del sur de California. 

Los soldados de la expedición le dieron al río el nombre de Santa Ana. 

Esa tarde se siente un fuerte terremoto; se registran réplicas durante los próximos días.

El día 29 llegaron al noroeste hasta las colinas al norte de la moderna Fullerton, o posiblemente un poco más al norte hacia La Habra .

El día 30, saliendo del condado de Orange y entrando en el condado de Los Ángeles, la expedición se dirige hacia el norte por el paso (La Habra) a través de Puente Hills. 

El North Harbor Boulevard de hoy sigue la ruta de Portolá sobre el paso. 

RÍO SAN GABRIEL

La marcha continuó hacia el noroeste hasta el río San Gabriel, donde el grupo construyó “un puente de postes” para cruzar el lecho fangoso del río. 

Este puente ( La Puente en el diario de Crespi) se recuerda en el nombre de la actual ciudad cercana de La Puente.

El día 31 siguieron al oeste-noroeste hasta el extremo occidental del Valle de San Gabriel, cerca de la moderna ciudad de Alhambra .

Agosto 1 de 1769, día de descanso.

Día 2. Al oeste del Valle de San Gabriel, a través de los cerros hasta el río Crespí llamado El Río de Nuestra Señora La Reina de Los Ángeles de Porciúncula. 

Crespí también notó el cauce seco del río (Arroyo Seco) entrando justo por encima del lugar por donde cruzaron.

NOTA: El río Los Ángeles hoy, mirando hacia el norte en la zona por donde cruzaba Portolá. 

La colina verde en la distancia media es Elysian Park, donde se ha colocado el Hito Histórico de California # 655 (“Campamento Portolá Trail”) mientras que el campamento real está ubicado al otro lado del río.

BALLONA CREEK

Día 3: Vadeando el río, la expedición continuó hacia el oeste a lo largo de la línea del actual Wilshire Boulevard, pasando por La Brea Tar Pits y acampando cerca de las cabeceras de Ballona Creek (ahora drenado).

Día 4: Hacia el oeste hasta un campamento no lejos de la costa en el actual Pacific Palisades . 

La nota al pie de Bolton especula que la ubicación era “al noroeste de la Casa de los Soldados”. 

Hay un marcador histórico aproximadamente a media milla al sur de la Casa, en un lugar que se dice que es el campamento.

Día 5: Los exploradores determinaron que los acantilados costeros hacían imposible el paso, por lo que la expedición se dio la vuelta y se dirigió hacia el interior. 

ENCINO

Siguiendo el actual Sepúlveda Boulevard a través del paso hacia el noroeste, los viajeros salieron al Valle de San Fernando sobre el actual Encino, un vecindario de Los Ángeles. 

Crespí notó los numerosos encinos que dieron nombre al lugar. 

El Parque Histórico Estatal Los Encinos es un lugar probable para acampar.

Día 6: La expedición encontró un gran pueblo de nativos amigables en este lugar, y se quedó para un día de descanso.

Día 7: Norte a través del Valle de San Fernando para acampar cerca de donde se establecería la Misión San Fernando Rey de España en 1797.

Día 8 – Al noroeste del Valle de San Fernando, subiendo el paso empinado que ahora usa la Carretera Interestatal 5, hasta un campamento en el río Santa Clara (llamado así por Crespí) cerca del actual parque de diversiones Six FlagsMagic Mountain.

Día 9 – Otro día de descanso cerca de otra aldea nativa.

RANCHO CAMULOS

Día 10: Siguiendo el río Santa Clara hacia el oeste-suroeste de regreso hacia la costa, el siguiente campamento estaba cerca del actual Rancho Camulos. 

En este día, la expedición cruzó la línea del condado de hoy desde el condado de Los Ángeles hasta el condado de Ventura, California.

Día 11: Continuando a lo largo del río hasta las inmediaciones del Fillmore de hoy. 

Nota: las notas al pie de página de Bolton sobre las entradas de Crespí del 11 al 13 de agosto se pierden un día. 

En la edición en línea, no hay una nota al pie de página para la entrada del 11 de agosto, mientras que la nota al pie de página del 12 de agosto identifica el campamento como cerca de Fillmore. 

Sin embargo, las notas de distancia de Crespí dejan en claro que el campamento de Fillmore fue el 11 de agosto).

Día 12: Otra marcha por el río de unas tres leguas, hasta las inmediaciones de la actual Santa Paula.

SANTA PAULA

Día 13: Tres leguas más lejos, hasta Saticoy de hoy (la nota al pie de Bolton dice Santa Paula) donde el valle se abre hacia la vasta llanura de Oxnard hacia el sur.

Día 14: La expedición llega nuevamente a la costa, girando hacia el noroeste y acampando cerca de la desembocadura del río Ventura, pasando un gran poblado nativo, más tarde la ubicación de la Misión San Buenaventura y la moderna Ventura.

Día 15: Noroeste a lo largo de la costa hasta Pitas Point, ahora un popular lugar para surfear llamado “Whistles”. 

El nombre proviene de la historia de Crespí de los pitos o pitos que tocaban los nativos del lugar.

Día 16: Noroeste de nuevo a Rincón, otro lugar de surf, en el actual condado de Santa Bárbara, California.

Día 17: Marcha más corta hacia el noroeste hasta Carpintería. 

Los soldados le dieron al lugar el nombre (que significa “carpintería”) después de ver a los nativos construir un barco de pesca.

SANTA BÁRBARA

Día 18: A la actual Santa Bárbara. 

El canal entre el continente y la cadena de islas de la costa había sido nombrado Santa Bárbara por Sebastián Vizcaíno en 1602. 

El campamento estaba en un lago (laguna) alimentado por un manantial que ya no existe. 

Su existencia sólo se recuerda en la denominación de la calle Laguna. Cerca se encuentra la calle Ortega, llamada así por el sargento. Ortega quien luego se convirtió en el primer comandante del Presidio de Santa Bárbara.

Día 19: Una mudanza corta (“no más de media legua” – Crespí) a Mission Creek, aproximadamente a una milla del sitio posterior de Mission Santa Barbara.

Día 20: Oeste hasta un gran estuario con cinco prósperos pueblos nativos a su alrededor.

Hoy en día, el estuario está mayormente drenado y relleno, y es el sitio del Aeropuerto Municipal de Santa Bárbara y la ciudad de Goleta.

DOS PUEBLOS

Día 21: Oeste a un par de grandes asentamientos nativos que ocupan los dos lados de un arroyo empinado, cerca de la playa. 

Posteriormente, el lugar se conoció como Dos Pueblos.

Día 22 – Día de descanso en Dos Pueblos.

Día 23: Oeste a lo largo de la costa hasta uno de los pequeños arroyos que fluyen hacia el sur hasta la costa desde las montañas de Santa Ynez. 

Esta área fue luego parte del Rancho Nuestra Señora del Refugio, cedido al exsargento Ortega.

Día 24: Oeste a un lugar que los soldados llamaron La Gaviota, porque allí mataron una gaviota. 

Todavía se llama Gaviota.

Día 25: Continuando hacia el oeste a lo largo de la costa, una ruta seguida hoy por Hollister Ranch Road.

COJO CREEK

Día 26: Oeste hasta Cojo Creek, justo antes de Point Conception. 

Los soldados nombraron al pueblo natal de este lugar Ranchería del Cojo porque el cacique estaba cojo de una pierna. 

También fue cerca de este lugar que la expedición, consultando sus guías, identificó el Punto Concepción.

Día 27: Noroeste hasta el actual Jalama Creek. 

Los nombres de la expedición, Cojo y Espada se dieron más tarde a los ranchos mexicanos de esta zona.

Día 28: Noroeste a otro arroyo cerca de Point Arguello. 

Esta área se encuentra ahora dentro de la Base de la Fuerza Aérea Vandenberg.

Día 29: Norte pasado Point Arguello, todavía en Vandenberg.

Día 30: Al norte hasta la desembocadura del río Santa Ynez, al oeste de la actual ciudad de Lompoc, donde más tarde se fundó la Misión La Purísima.

SAN ANTONIO CREEK

Día 31: Norte hasta San Antonio Creek, justo al norte del aeródromo de Vandenberg.

Septiembre 1769

Día 1: Norte, permaneciendo tierra adentro de las extensas dunas de arena a lo largo de la costa, hasta la actual ciudad de Guadalupe. 

Cuando la expedición vio la zona, estaba cubierta por un gran lago.

Día 2: Norte, entrando al actual condado de San Luis Obispo, California, hasta un pequeño lago. 

Algunos de los soldados llamaron al lugar “Oso Flaco” porque mataron a un “oso flaco” cerca. 

El lugar se mantiene relativamente inalterado, a diferencia de la mayor parte de la ruta de Portolá, y todavía se llama Lago Oso Flaco. 

Es un parque estatal dentro de las dunas Guadalupe-Nipomo.

OSO FLACO

Día 3: Un día de descanso en “Oso Flaco“, mientras los scouts avanzan para encontrar el mejor camino a través de las montañas que nuevamente están pellizcando la llanura costera.

Día 4: Para evitar las dunas de arena que se extienden hacia el interior hasta el norte de “Oso Flaco“, el grupo se dirigió primero al oeste hasta la playa, luego al norte hasta que pasaron el actual Arroyo Grande Creek. 

Girando hacia el interior para rodear un gran estuario (hoy un lago Pismo mucho más pequeño entre las ciudades de Pismo Beach y Grover Beach), la expedición se mueve a través de la actual ciudad de Arroyo Grande. 

Rodeando el estuario, giraron hacia el noreste y se dirigieron hacia las montañas, por el arroyo ahora llamado “Price Canyon“, acampando a lo largo del arroyo.

Día 5: Oeste-noroeste por los cerros hasta el Cañón de San Luis, donde se hizo el campamento a lo largo del arroyo. Este es el cañón donde la autopista 101 de hoy, después de dejar la costa, desciende desde el paso hacia el área de San Luis Obispo actual , llegando a unas pocas millas del sitio posterior de Mission San Luis Obispo.

DESCANSO

Día 6: Otro día de descanso, mientras los scouts vuelven a mirar hacia adelante.

Día 7: A un valle al oeste de San Luis Obispo que los soldados llamaron “Los Osos“ porque vieron muchos osos. 

El valle, el arroyo y el pueblo todavía tienen el nombre de “Los Osos“ hoy.

Día 8: Hacia el oeste hasta una colina al este de la actual Morro Bay. 

Crespí notó la gran formación rocosa costera exenta, una forma que los españoles de esa época llamaban morro. 

Bahía, pueblo, arroyo y roca han mantenido el nombre.

Día 9: Noroeste alrededor de Morro Bay hasta uno de los pequeños arroyos cerca de los modernos Cayucos.

Día 10: La expedición salió de la costa nuevamente, siguiendo el arroyo hacia el norte desde donde habían acampado, luego sobre colinas y hacia abajo hasta el arroyo Santa Rosa que fluye hacia el oeste, sobre la moderna Cambria.

LITTLE PICO CREEK

Día 11: Comenzando, siguiendo el arroyo hacia el oeste de regreso a la costa, siguen la llanura costera (y la moderna Ruta 1 del estado de California) hacia el noroeste hasta Little Pico Creek, cerca de la moderna San Simeón.

Día 12: Continuando hacia el noroeste pasando el punto que ahora alberga un faro, llamado “Piedras Blancas”, hasta un arroyo que ahora se llama Arroyo de la Laguna.

Día 13: Continuando hacia el noroeste pasando el punto que ahora alberga un faro, llamado “Piedras Blancas“, hasta Carpoforo Creek, justo al sur de Rocky Point. 

En el lado norte del arroyo, las montañas de Santa Lucía (llamadas así por Vizcaíno) se elevan abruptamente desde el mar para formar la escarpada costa de Big Sur.

Días 14–15: Al ver que sería difícil continuar por la costa, el grupo se detuvo aquí mientras los exploradores salían para encontrar un camino a través de las montañas.

Días 16-20: Los exploradores habiendo preparado un camino, el grupo partió hacia el este-noreste hasta CarpoforoCreek. 

Pasaron los siguientes días luchando a través de un accidentado campo montañoso que todavía es salvaje hoy, parte del Bosque Nacional Los Padres. 

MONTEREY

El viaje también cruza al moderno condado de Monterey, California.

Días 21-23: Emergiendo de las montañas, el grupo acampó en el río más tarde llamado Nacimiento, dentro de la moderna Reserva del Ejército de los Estados Unidos Fort Hunter Liggett. 

El grupo principal descansó aquí, cerca de una aldea nativa, mientras que los exploradores nuevamente se adelantaron.

Día 24: Nordeste sobre una cadena de colinas bajas hasta el río San Antonio, cerca del moderno Jolon. 

Crespí señaló que el valle del río “no era indigno de un buen asentamiento” y, a unas 5 millas río arriba (noroeste) de este campamento, Junípero Serra fundó la Misión San Antonio de Padua en 1771, la tercera de las 21 misiones eventuales. 

El río probablemente tomó su nombre de la misión.

Día 25: Hacia el norte cruzando el valle del río y subiendo por el valle de Jolon hasta la siguiente cadena de colinas, donde encontraron un pequeño charco de agua.

KING CITY

Día 26: Sobre la cresta y abajo en otro arroyo, que siguieron hacia el noreste hacia el Valle de Salinas, acampando en el río Salinas cerca de la actual King City.

Día 27: Siguiendo el río abajo (noroeste), el grupo cruzó al otro lado y acampó cerca de la actual Metz. .

Día 28: De nuevo siguiendo el río, el campamento estaba entre la actual Soledad y Gonzales.

Día 29: Sobre el río Salinas cerca de la actual Chualar.

Día 30: A un punto en el río al sur de las modernas Salinas. 

Desde este campamento, los exploradores se adelantan y llegan a la bahía de Monterey, pero no lo reconocen como el puerto descrito por Vizcaíno. 

Los líderes de la expedición temían haber perdido el gran puerto que buscaban debido al largo desvío hacia el interior.

De octubre de 1769

Día 1: El campamento se trasladó un par de millas más cerca de la bahía, todavía en el río cerca de la actual Blanco, a unas 4 millas de la bahía. 

BAHÍA DE MONTEREY

Desde el campamento, Portolá, Constanzó, Crespí y cinco soldados subieron un cerro para tener una vista de la Bahía de Monterey por primera vez. 

No está claro exactamente qué colina, pero estaba dentro de Fort Ord , una antigua base del ejército de EE. UU. que cerró en 1994. 

La parte trasera donde los exploradores subieron la colina se usó para el entrenamiento de infantería, por lo que las colinas bajas y arenosas todavía están en su mayoría desnudas y accesibles por Rutas de senderismo. 

Desde la colina, pudieron ver Point Pinos, que define el extremo sur de la Bahía de Monterey y era uno de los hitos costeros que estaban buscando. 

Se decidió explorar en esa dirección (el punto ya no tiene muchos pinos; está ocupado por un faro y un campo de golf en el extremo occidental de la ciudad de Pacific Grove).

Vista desde las dunas de arena costeras de Fort Ord, mirando al suroeste hacia Monterey.

El diario del capitán Vicente Vila continuó para el viaje de regreso.

BAHÍA DE MONTEREY

Llegaron a la Bahía de Monterey, pero no la reconocieron como el puerto descrito por Vizcaíno 167 años antes. 

El resto del grupo llegó a la Bahía de Monterey el 1 de octubre, pero aun así no pudieron reconocerla como su destino, porque no parecía coincidir con la gran bahía descrita por Vizcaíno. 

Además, Portolá y sus hombres hambrientos esperaban encontrar el barco de suministros “San José” esperándolos fondeado en el puerto de destino, algo que no encontraron aparentemente porque se perdió de camino en el mar. 

Días 2-3: El campamento principal permaneció en su lugar mientras el Capitán Rivera llevó a 8 soldados a explorar la península de Monterey y más al sur, viendo la desembocadura del río Carmel en la actual playa estatal de Carmel River. 

Regresaron el día 3, aún sin reconocer ni el puerto de Monterey ni el río Carmel como los lugares nombrados y descritos por Vizcaíno.

Día 4: Portolá convoca una reunión de los oficiales (incluidos los dos sacerdotes) y pide una votación sobre si continuar hacia el norte o regresar a San Diego. 

Todos acuerdan continuar.

SARGENTO ORTEGA

Días 5-6: El sargento Ortega se marcha con los exploradores para marcar el camino. 

Llegan hasta el río Pájaro, que confunden con el río Carmel, y concluyen que el gran puerto de Vizcaíno no debe estar mucho más allá.

Día 7:  Todo el grupo se dirige hacia el norte, acampando en las inmediaciones del moderno Castroville.

Días 8–9: Continuando hacia el norte, permaneciendo tierra adentro de Elkhorn Slough, la expedición llegó a un pueblo nativo desierto cerca del río visto por los exploradores, se encuentra un gran pájaro disecado, por lo que los soldados nombraron el lugar Río del Pájaro, el nombre que conserva hoy. 

Hoy, el río es la frontera sur del condado de Santa Cruz. 

Al otro lado del río se encuentra la ciudad de Watsonville. 

Debido a que muchos de los hombres estaban enfermos, la fiesta se quedó un día más. 

A partir de este punto a través del condado de Santa Cruz, todos los pueblos nativos se encontraron desiertos.

PINTO LAKE

Días 10–14: Permaneciendo unas pocas millas tierra adentro debido a los numerosos estuarios y humedales cerca de la costa, la expedición cruza el Valle Pájaro y acampa en uno de los lagos al norte de Watsonville, posiblemente el que ahora se llama Pinto Lake. 

En esta marcha, la expedición vio por primera vez el árbol al que llamaron palo colorado, que se traduce como “secoya “. 

Una vez más, el grupo principal descansó durante varios días en este campamento mientras los exploradores avanzaban.

Día 15: Girando hacia el noroeste para igualar la curva de la bahía, el grupo cruzó el arroyo Corralitos y se dirigió hacia un paso a través de los cerros. 

El campamento estaba en un pequeño lago, posiblemente el que hoy se conoce como Laguna Corralitos.

Día 16: Noroeste, con una tendencia cada vez más hacia el oeste a medida que la expedición se acerca al extremo norte de la Bahía de Monterey, a lo largo de la ruta del FreedomBoulevard de hoy y de regreso a la Carretera 1 cerca de la costa, Bolton especuló que el campamento este día estaba en Soquel Creek.

RÍO SAN LORENZO

Día 17: Ahora en dirección oeste, el grupo llega a un gran río, lo cruza y acampa en el lado oeste. 

Crespí nombra al río San Lorenzo, que sigue siendo su nombre en la actualidad. 

Día 18: Partiendo de oeste-noroeste a lo largo de la costa, el grupo encuentra un arroyo después de “500 pasos”, que Crespí llama Santa Cruz. 

El arroyo dio su nombre a Mission Santa Cruz en 1791, y aún más tarde al condado y la ciudad. 

Curiosamente, sin embargo, el arroyo ya no se llama Santa Cruz. 

El campamento estaba en lo que ahora es el centro de Santa Cruz, California.

El campamento para pasar la noche estaba en lo que ahora se llama Majors Creek (Coja Creek en el momento del libro de Bolton), cerca de la costa. 

Este arroyo forma parte del límite occidental del Parque Estatal Wilder Ranch.

SCOTT CREEK

Día 19: Siguiendo la costa a medida que se curva más hacia el noroeste, el siguiente campamento fue en la actual Scott Creek, una popular playa para practicar windsurf cerca de la comunidad de Swanton .

Días 20-22: Noroeste hasta Waddell Creek, ahora parte del Parque Estatal Big Basin Redwoods. 

Los exploradores reconocieron el Point Año Nuevo de Vizcaíno más adelante, pero también algunos acantilados altos que bloqueaban el camino. 

El grupo principal se detiene mientras los exploradores avanzan.

Día 23: Pasando los acantilados de la playa, el grupo cruzó hacia el actual condado de San Mateo. 

Al atravesar la terraza nivelada que forma Point Año Nuevo, Bolton especuló que acamparon en el hoy Gazos Creek.

Días 24-26: Dirigiéndose ahora hacia el norte, principalmente sobre terrazas costeras llanas, una larga marcha llevó a los exploradores al arroyo en lo que hoy es San Gregorio, California. 

Descanso y recuperación durante los próximos dos días.

PURÍSIMA CREEK

Día 27: Desde el norte hasta el actual Purísima Creek, no muy al sur de Half Moon Bay.

Días 28–29: Al norte de uno de los pequeños arroyos entre Half Moon Bay y Pillar Point Harbor. 

Debido a las fuertes lluvias y las enfermedades, la fiesta descansó al día siguiente.

Día 30: Reanudando la marcha hacia el norte, la expedición acampó en o cerca de San Vicente Creek , en la actual Moss Beach, California.

Día 31: Bloqueado del fácil progreso cerca de la playa por Montara Mountain y Pedro Mountain justo al norte, el grupo sube y sube. 

Este lugar se conoce desde hace mucho tiempo como Devil’sSlide, donde la carretera de la costa estaba en constante peligro de deslizarse hacia el Océano Pacífico. 

Desde la cresta, reconocieron la “Bahía de San Francisco” descrita en el “itinerario del piloto Cabrera Bueno” (su guía). 

Es la gran curva de la costa entre el extremo saliente de las montañas debajo de donde se encontraban y Point Reyes lejos al noroeste. 

ISLAS FARALLÓN

En alta mar, vieron las Islas Farallón por primera vez, también los puntos de referencia que estaban buscando.

La vista convenció a algunos, pero no a todos, de que definitivamente habían pasado el puerto de Monterey. 

Al descender de la cresta, acamparon en San Pedro Creek, en el extremo sur de la actual ciudad de Pacífica.

El 31 de octubre llegaron al puerto de San Francisco y después de un amplio recorrido en el que se tomaron medidas de las islas circundantes, la expedición regresó a San Diego el 11 de febrero de 1770.

El primero de noviembre de 1769, el gobernador Gaspar de Portolá (53) y su gente divisaron la Punta de los Reyes desde la Punta de San Pedro.

La expedición establece una base en San Pedro Creek, mientras que Ortega y los exploradores parten en una misión de 3 días para explorar el área. 

Ninguno de los cronistas de la expedición fue con Ortega, y los diarios no describen la ruta exacta que siguieron los exploradores, por lo que no está claro cuándo el grupo de Ortega vio por primera vez la bahía de San Francisco y dónde se encontraban en ese momento.

SAN PEDRO CREEK

Día 2: Otro grupo solicita y recibe permiso para salir a cazar desde la base de San Pedro Creek. 

Constanzó escribió (y el diario de Crespí usa casi exactamente las mismas palabras):

“Varios de los soldados pidieron permiso para salir a cazar, ya que se habían visto muchos ciervos. 

Algunos de ellos se alejaron bastante del campamento y llegaron a la cima de las colinas, por lo que no regresaron hasta después del anochecer. 

Decían que al norte de la bahía habían visto un inmenso brazo de mar o estero, que se extendía tierra adentro hasta donde alcanzaban la vista, hacia el sureste …”

Los cazadores de este grupo sin nombre fueron los primeros en informar a los líderes de la expedición sobre el avistamiento de la bahía de San Francisco. 

Sin embargo, los exploradores de Ortega, debido a que salieron del campamento un día antes, fueron probablemente los primeros en ver la bahía.

No se puede llegar desde aquí: el Golden Gate no tenía puente en 1769.

GOLDEN GATE

Los cazadores también vieron e informaron que el avance hacia el norte estaba bloqueado por el ancho canal de entrada a la bahía (más tarde llamado Golden Gate por John C. Fremont. 

Como escribió Crespí:

“Conjeturamos también a partir de estos informes que los exploradores no podrían haber cruzado a la orilla opuesta que se veía hacia el norte, y en consecuencia, no lograrían explorar el punto que juzgamos es el de Los Reyes, pues sería imposible en los tres días que iban a ausentarse para hacer el desvío que inevitablemente tendrían que hacer para rodear la ría, cuya extensión los cazadores representaban como muy grande”.

Crespí también cita un pasaje revelador de la guía de la expedición, en el que Cabrera Bueno describió lo que llamó la “Bahía de San Francisco”:

“Por la abertura del centro entra un estero de agua salada sin que se rompa en absoluto el oleaje, y entrando en uno se encuentran indios amistosos y se puede coger agua y madera con facilidad”.

CRESPÍ

Crespí pensó que este pasaje describía la entrada a la enorme “ría” que acababan de encontrar los exploradores. 

Si la interpretación de Crespí era correcta, entonces el descubrimiento de la Bahía de San Francisco ocurrió muchos años antes (Navegación Especulativa y Práctica de Cabrera Bueno se publicó en 1734).

Día 3: Los exploradores regresaron después del anochecer, con noticias que habían “aprendido o inferido” de algunos nativos – que dos días de marcha más adelante había un puerto con un barco en él. 

Esta información resultó ser falsa; pero inspiró a los líderes de la expedición a seguir adelante durante unos días más.

Día 4: Todo el grupo subió a Sweeney Ridge, donde ahora hay un lugar marcado como San Francisco Bay Discovery Site. 

Portolá, Constanzó y Crespí vieron la gran bahía hacia el este. 

Sin embargo, hacia el norte, el Golden Gate no se puede ver desde la cresta, bloqueado a la vista por la montaña de San Bruno que interviene. 

SAN ANDREAS CREEK

Descendiendo el lado interior de la cordillera hacia el sureste, el campamento se hizo en el valle de San Andreas Creek, cerca del actual lago San Andreas, o posiblemente en otro valle paralelo al oeste (Bolton).

Día 5: Continuando hacia el sureste en el mismo valle (formado por la falla de San Andrés), el campamento se hizo cerca de la actual presa Crystal Springs.

Día 6: Continuando en la misma dirección hasta el actual San Francisquito Creek, pasando el Stanford Linear Accelerator.

Días 7-9: Portolá decidió detener al grupo principal y enviar de nuevo a los exploradores, en un intento por encontrar el puerto y el barco antes mencionados. 

Les dieron cuatro días.

Día 10: Los exploradores regresaron con noticias desalentadoras: no habían encontrado puerto ni barco, y ahora dudaban de haber entendido correctamente lo que los nativos estaban tratando de decirles. 

BAHÍA DE SAN PABLO

Habían doblado el extremo sur de la bahía y habían viajado por el lado este lo suficiente como para ver la bahía de San Pablo (en realidad, el brazo norte de la bahía de San Francisco), que puede haber estado tan al norte como la actual Richmond.

El 11 de noviembre, Portolá convocó un consejo de oficiales que acordó por unanimidad: 

1.º, Que tenían que haber pasado por Monterey o Monterrey, 

2.º Que era el momento de dar la vuelta y volver sobre sus pasos a San Diego; y 

3.º, Que nadie se quedaría atrás esperando la llegada de ningún barco de suministro. 

Todos se dirigieron al sur.

VALLE DEL RIFT

El campamento esa noche estaba a unas pocas millas hacia el norte en el valle del rift de San Andreas. 

(Nota: en la p. 236 de la traducción del diario de Crespí, Bolton incluye en una nota al pie una extensa traducción de la descripción de la bahía de Monterey por parte del piloto de galeones de Manila José Cabrera Bueno, tal como la vio desde el barco mientras navegaba hacia el sur).

Día 12: A San Andreas Creek (mismo campamento que el 4 de noviembre).

Día 13: A San Pedro Creek (mismo campamento que del 1 al 3 de noviembre).

Días 14–15: A San Vicente Creek (mismo campamento que el 30 de octubre).

Día 16: Hacia Half Moon Bay (mismo campamento que el 29 de octubre).

Día 17: Hacia Tunitas Creek.

Día 18: Hacia Pescadero Creek.

Día 19: A Arroyo Año Nuevo.

SCOTT CREEK

Día 20: A Scott Creek (mismo campamento que el 19 de octubre).

Día 21: A Coja (Majors) Creek (mismo campamento que el 18 de octubre).

Día 22: A Soquel Creek (mismo campamento que el 16 de octubre).

Día 23: A un lago cerca de Watsonville (mismo campamento que del 10 al 14 de octubre).

Días 24-25: A un lago “una legua” al sur del río Pájaro.

Día 26: A Blanco (mismo campamento que del 1 al 6 de octubre).

Día 27: A uno de los pequeños lagos ahora en la ciudad de Monterey, posiblemente el llamado Lago El Estero.

Al regreso de Portolá al área más tarde, en 1770, el Presidio de Monterey se estableció cerca.

CARMEL BAY

Día 28: Al Sur a través de la península de Monterey hasta Carmel Bay, a través del río Carmel para acampar al norte de Point Lobos.

Días 29-dic. 6: El grupo principal se quedó en este campamento, mientras que el Capitán Rivera se fue al sur con un grupo de exploración.

Diciembre 1769

Día 4: El grupo de Rivera regresa, después de haber explorado las montañas de Santa Lucía y la escarpada costa al sur, un área que ahora se llama Big Sur. 

Concluyo su labor y dejo Monterey el 9 de Julio de 1770 regresando a México y posteriormente a España.

Rivera concluyó que viajar por ese tramo de costa sería demasiado difícil, tal como lo fue cuando se acercó desde el sur el 13 de septiembre.

Mirando al sur desde la desembocadura del río Carmel hacia el borde norte de las montañas de Santa Lucía.

Días 5-6: Mientras esperan a dos de los neófitos nativos que se separaron del grupo de Rivera, se discuten varios cursos de acción. 

LÍDERES

Los líderes de la expedición aún no creían haber encontrado el puerto de Monterey en Vizcaíno.

Crespí escribió:

“… debajo de Monterey, que es el objetivo de nuestro largo viaje, reconocemos algunas marcas, como la Sierra de Santa Lucía … y la Punta de Pinos. Pero no se encuentra ningún puerto …”.

Día 7: El consejo de oficiales vuelve a reunirse y se toma la decisión de regresar a San Diego sin esperar más a los desaparecidos ni a un barco de suministros (que nunca llegó).

Días 8–9: El tiempo tormentoso retrasó la salida.

El 10 de diciembre, el gobernador Gaspar de Portolá (53) divisó de nuevo la Bahía de Monterey, de nuevo sin reconocimiento.

CRUZ DE MADERA

Portolá ordenó que se plantara una gran cruz de madera donde pudiera ser vista por los barcos que pasaban, y una carta que describía los viajes de la expedición fue enterrada a sus pies.

Crespí citó parte de la carta diciendo:

“La cruz fue plantada en un cerro al borde de la playa de la pequeña bahía que se encuentra al sur de Punta de Pinos”.

Hoy, las playas más cercanas al sur del punto están a lo largo de 17-Mile Drive. 

La carta continuaba diciendo que se había colocado otra cruz en la bahía de Monterey, “donde están las dunas de arena y una laguna”. 

La expedición acampó para pasar la noche cerca de ese lugar en Monterey (el mismo campamento que el 27 de noviembre).

Día 11: La expedición acampó en Blanco (mismo campamento que el 1 al 6 de octubre y el 26 de noviembre).

Días 12-15: Sureste en el río Salinas (mismos campamentos que el 26-29 de septiembre).

SAN LUIS OBISPO

Días 16-26: Dejando el Valle de Salinas cerca de la actual King City, la expedición recorre su camino a través de las montañas de Santa Lucía y baja por la costa hasta el área de San Luis Obispo.

El camino principal de la misión abandonó esta parte del sendero de Portolá después de 1774, cuando Juan Bautista de Anza estableció una nueva ruta desde la Misión San Luis Obispo hasta la Misión San Antonio de Padua sobre el grado Cuesta.

Días 27–31: En lugar de girar hacia el sur para seguir el cañón de San Luis como antes, el grupo continuó hacia el sureste hacia la comunidad moderna Edna antes de girar hacia el sur en Price Canyon. 

Desde ese punto, siguieron el camino anterior, regresando a Guadalupe el 31 de diciembre (mismo campamento que el 1 de septiembre).

Enero de 1770

Días 1-11: Siguiendo el sendero anterior cerca de la costa, la expedición regresó al río Ventura el 11 de enero.

Días 12-13: Desde Ventura, el sendero anterior conducía hasta el río Santa Clara y se alejaba bastante de la costa. 

CONEJO VALLEY

Esta vez, sin embargo, un guía nativo les mostró a los exploradores un atajo sobre Conejo Grade de hoy y a través del Conejo Valley, la ruta que ahora sigue la US Route 101. 

Ambas noches acamparon cerca de las aldeas nativas.

Día 14: Siguiendo a los guías nativos, la expedición se dirige hacia el este; pero el tren de carga no puede sortear el accidentado paso al este de la actual Agoura. 

Al regresar al pueblo, otro guía los llevó por una ruta más suave hacia el noreste a través del actual Simi Valley.

Día 15: Partiendo hacia el este de Simi Valley a través del paso de Santa Susana, la expedición regresa a su sendero anterior en el lugar que Crespí ahora llama (en su diario) “Los Robles” (el mismo campamento que el 7 de agosto).

Día 16: En lugar de dejar el Valle de San Fernando hacia el sur por el Paso de Sepúlveda, como antes, la expedición se dirigió al sureste y atravesó el actual Paso de Cahuenga, acampando cerca del extremo sur.

Día 17: Vadeando el río “Porciúncula” (Los Ángeles), la expedición reingresó al Valle de San Gabriel y acampó en el campamento del 30 de julio en el río San Gabriel.

PARTIDA

Día 18: En este día, la expedición volvió a partir de su ruta anterior. 

En lugar de ir al sureste desde “La Puente”, luego al sur sobre el Puente.

La vista hacia el norte a través del aliviadero del río Hondo de la actual presa Whittier Narrows, cerca del río San Gabriel.

Hills en La Habra, los viajeros continuaron hacia el suroeste a lo largo del río San Gabriel a través de la brecha ahora llamada Whittier Narrows . 

Pasando Puente Hills a su izquierda, luego giraron hacia el sureste y tomaron el sendero anterior en ruta hacia el río Santa Ana (campamento 28 de julio).

Día 19: Al campamento del 26 de julio (Irvine).

Día 20: Al campamento del 23 de julio (San Juan Creek).

Día 21: A San Onofre Creek (un arroyo al sur del campamento del 22 de julio).

Día 22: A San Luis Rey (campamento del 18 al 19 de julio).

Día 23: – Al río San Dieguito (campamento 15 de julio).

SAN DIEGO

Día 24: La expedición regresó a San Diego. 

Crespí escribió sobre los temores de la expedición, en el último día de marcha, sobre lo que quedaría de los que se quedaron en San Diego. 

La mayoría había estado gravemente enferma de escorbuto u otras dolencias, y había habido problemas con los nativos locales. 

Pero el padre Serra, aunque enfermo, se estaba recuperando junto con la mayoría de los demás. 

La misión y el presidio de San Diego sobrevivieron y crecieron en los años siguientes. 

Portolá, Rivera, Fagés y Crespí regresaron a Monterey ese mismo año, mientras que Serra navegó por el “San Antonio“ (que había regresado de San Blas con provisiones)  y los encontró allí. 

Aparentemente, sin embargo, nadie llevó un diario en ese segundo viaje a la bahía de Monterey, siguiendo el camino ahora familiar.

EL “SAN ANTONIO”

El “San Antonio” había de permanecer poco tiempo en Cabo San Lucas, ya que el 15 de febrero de 1769 navegó en seguimiento del “San Carlos” a lo largo de las costas occidentales de la península, con rumbo al norte.

Los expedicionarios españoles y franceses llegaron a Veracruz, en el Virreinato de Nueva España, el 8 de marzo de 1769. 

Mientras que el capitán Gaspar de Portolá (53) salió de Loreto para Velicatá el 9 de marzo de 1769.

El 18 de marzo de 1769, los expedicionarios españoles y franceses se dirigieron a México capital para ser recibidos por el virrey Carlos Francisco de Croix (66).

LORETO

El franciscano Junípero Serra (56), queriendo realizar una visita de inspección de las misiones durante el viaje al norte, salió de Loreto el 28 de marzo de 1769 y continuó a San Francisco Javier donde nombró al fray Francisco Palau (46) al puesto de padre-presidente de las misiones de San José de Comondú, La Purísima Concepción, Nuestra Señora de Guadalupe, San Ignacio, Santa Gertrudis, San Francisco Borja y Santa María.

A ESPAÑA

Los 24 padres arrestados sobrevivientes salieron el 8 de abril de 1769 con destino a España, allà se distribuyeron hacia diferentes lugares.

El “San Antonio” bajo el mando de Juan Pérez (Juan José Pérez Hernández, 44), con los frailes Juan Vizcaíno y Francisco Gómez, alcanzó la Bahía de San Diego el 11 de abril de 1769.

Por fin el 15 de abril, los expedicionarios españoles y franceses arribaron al apostadero de San Blas, lugar de embarque en la costa del Pacífico.

El “San Carlos”, demorado por tormentas, había llegado a la bahía de San Diego el 29 de abril de 1769.

Alcanzando al capitán Gaspar de Portolá (53), llegó el franciscano Junípero Serra (56) el 14 de mayo de 1769, al paraje de Velicatá.

El 14 de mayo de 1769, el capitán Fernando Javier Rivera y Moncada (44) y su gente llegaron a San Diego; pero debido a la infección de la pierna del franciscano Junípero Serra (56) y varios casos de escorbuto, el grupo del capitán Gaspar de Portolá (53), no alcanzó la bahía hasta el 29 de junio.

EXPEDICIÓN TERRESTRE

Segunda Avanzada: 15 de mayo de 1769. 

Gobernador: Don Gaspar de Portolá y Fray Junípero Serra. 

Soldados de Cuera del Real Presidio de Loreto. 

Sargento: José Francisco de Ortega, Pedro Antonio Amador, José Gabriel de Arce, Pablo Antonio de Cota y José Carlos Rubio. 

Arrieros: Juan Antonio Coronel y José María Vegerano. 

Asistentes y Nativos: Ignacio, al servicio de Portolá.

Neófito: Juan Evangelista Benno y Sebastián Tarabal. 

El resto de la expedición: el astrónomo Abbé Jean-Baptiste Chape d’Auteroche (47), de la Academia de Ciencias de París; Ing. Jean Pauly, relojero; M. Dubois y el dibujante Jean Noel formando la contingencia francesa y los astrónomos españoles Vicente Doz y Funes (35) y Salvador de Medina designados para trabajar con Don Joaquín Velázquez Cárdenas y León (36), llegaron a San José del Cabo el 20 de mayo de 1769.

Debido a una pierna infectada, el padre Fray Junípero Serra (56) fue demorado en su partida para el norte hasta el 21 de mayo de 1769 cuando, acompañado del gobernador Gaspar de Portolá (53) y el sargento José Francisco de Ortega (35), inició la marcha para San Diego.

ENSENADA

El 20 de junio de 1769, siguiendo la ruta que iba abriendo el capitán Fernando Javier de Rivera y Moncada (44), estuvieron en lo que hoy es Ensenada don Gaspar de Portolá y fray Junípero Serra (56), quien en carta del 3 de julio que envió desde San Diego a fray Francisco Palou, hizo una descripción del paisaje y de los nativos que habitaban la región, parte de la cual se transcribe en el capítulo “Los franciscanos y el inicio de su obra”; en ella, Fray Junípero Serra (56) se refirió a lo hermoso del paisaje y a la abundancia de alimento del que disfrutaban los gentiles, así como la gran cantidad de berrendos, en lo cual coincide con la narración de Juan Páez.

La última contingencia bajo don Gaspar de Portolá (53), retrasada debido a problemas de escorbuto y la pierna infectada de Fray Junípero Serra (56), no logró la primera etapa del avance hacia el norte desde Velicatá hasta el 29 de junio de 1769.

Para los primeros días de julio los dos navíos, (el “San Carlos” y el “San Antonio”), y las dos expediciones terrestres habían arribado a San Diego. 

EL “SAN ANTONIO”

Terminado este primer encuentro con éxito, el 9 de julio de 1769, el “San Antonio” regresó a San Blas con los enfermos mientras el gobernador Gaspar de Portolá (53), el capitán Fernando Javier Rivera y Moncada (44), el teniente Pedro Fagés Beleta (35), el sargento José Francisco de Ortega (35), el cosmógrafo-ingeniero Miguel Costansó (28), el padre Juan Crespi (48) y el fraile Francisco Gómez prepararon la marcha hacia el norte en busca de Monterey; y Vicente Vila, Fray Junípero Serra (56), el fraile Juan Vizcaíno, el capellán fray Hernando Parrón y el cosmógrafo José Cañizares permanecieron en San Diego para fortificar la región y establecer una misión.

La expedición de Portolá, organizada y concluida por Gaspar de Portolá del 14 de julio de 1769 al 24 de enero 1770, fue la primera expedición española que exploró y colonizó la Alta California por vía terrestre. ​

La primera parte de la expedición consistía en cinco grupos que partieron desde la Baja California hacia San Diego, en el norte: tres de ellos viajaron por mar, mientras que dos más lo hacían por tierra en bagajes o reatas de mulas. 

TRES GALEONES

Tres galeones construidos apresuradamente en San Blas zarparon hacia San Diego a principios de 1769: 

1. El “San Carlos“, con Vicente Vila de capitán (según su diario, que ha sobrevivido); 

2. El “Sant Antoni“, capitaneado por Joan Pérez, natural de Palma de Mallorca, y 

3. El “San José“.

Los tres barcos, atravesaron el golfo de California desde San Blas y llegaron a la costa este de la Baja California, donde hicieron unas reparaciones necesarias.

Portolá se mostró ansioso por seguir a Monterey y junto con el padre Juan Crespí Fiol (48) y una partida de 63 hombres partieron por tierra el 14 de julio.

El 14 de julio de 1769 partieron hacia el norte en busca de Monterey: el gobernador Gaspar de Portolá (53) y el capitán Fernando Rivera y Moncada (44), el teniente Pedro Fagés Beleta (35), el sargento José Francisco de Ortega (35), el cosmógrafo-ingeniero Miguel Costansó, el padre Juan Crespi (48) y el fraile Francisco Gómez.

El 16 de julio de 1769 fundó San Diego. 

Llegaron a Los Ángeles el 2 de agosto, a Santa Bárbara el día 19, y al área de San Simeón el 13 de septiembre. 

La expedición se hizo famosa por haber “descubierto” la sequoia sempervirens el 14 octubre 1769 (primera anotación, el 15 octubre). 

SAN FRANCISCO

Es una opinión generalizada el que fueron los primeros europeos en llegar por tierra a la bahía de San Francisco.

Alcanzaron la zona de San Francisco el día 31 de octubre.

Regresaron a San Diego sin haber encontrado la bahía de Monterey. 

Sin duda alguna pasaron a un lado, pero las condiciones meteorológicas les impidieron avistar la bahía. 

El viaje duró seis meses.

Después de descansar, preparó Portolá otra expedición, esta vez marítima y terrestre. 

Con Fray Junípero Serra partió en busca de Monterrey para establecer la misión que les había sido encomendada.

El sargento José Francisco de Ortega (35), junto con sus soldados, fue ordenado avanzar para realizar un reconocimiento de la zona y el 2 de noviembre de 1769, divisó la Bahía de San Francisco.

Imposibilitado de cruzar la Bahía de San Francisco desde la Punta de los Reyes y corto de provisiones, el gobernador Gaspar de Portolá (53) volvió al sur el 11 de noviembre de 1769.

Los hombres llegaron agotados a San Diego el 24 de enero de 1770 “oliendo terriblemente a mulas”, pero fueron bien acogidos por sus compañeros soldados y frailes. 

SOBREVIVIENTES

Salvo cinco hombres que aparentemente habían abandonado la expedición, todos los demás miembros de la tropa habían sobrevivido al viaje de seis meses. 

Informaron de que un gran número de indígenas amigos vivía a lo largo de la costa y esperaba recibir el evangelio católico.

En total habían recorrido 1.200 millas/1.900 kilómetros y se habían convertido en los primeros europeos en inspeccionar la bahía de San Francisco y otros muchos lugares estratégicos importantes. 

En enero de 1770 regresó el grupo que había salido por tierra seis meses antes: no había hallado el puerto de Monterrey, pero unos doscientos kilómetros más al norte había dado con una enorme bahía, la que hoy es de San Francisco. 

Sin embargo, fray Junípero Serra, que les dio la bienvenida en San Diego, se sintió consternado e incrédulo cuando le dijeron que no habían encontrado la bahía de Monterey.

“Venís de Roma sin haber visto al Papa”, dijo Serra a Portolá. ​

El “San Antonio” bajo el mando de Juan Pérez, con el fraile Juan Vizcaíno, llegó de San Blas el 24 de marzo de 1770.

EL “SAN ANTONIO”

El navío “San Antonio” partió de la hoy bahía de San Diego el 16 de abril de 1770, a bordo iban el Padre SerraMiguel Constanzó (ingeniero militar y cartógrafo) y Pedro Prat (45) (cirujano). 

La expedición por tierra partió el 17 de abril de 1770encabezada por el propio Portolá, acompañado por el oficial Pedro Fagés, doce Voluntarios Catalanes, siete soldados y cinco indios nativos de Baja California Sur

El padre Juan Crespí iba de capellán de la expedición terrestre. 

Así, reabastecidos, se inició la búsqueda de Monterey y el 17 de abril de 1770, Juan José Pérez Hernández (45) acompañado de Fray Junípero Serra (57) y el cosmógrafo-ingeniero Miguel Constanzzó (29), zarpó para el norte y el gobernador Gaspar de Portolá (54) y el teniente Pedro Fagés Beleta (36) marcharon por tierra.

Después de 36 días de viaje, la expedición terrestre llegó a Monterey el 24 de mayo de 1770.

Una misa fue oficiada cerca del roble donde los misioneros que habían acompañado a Sebastián Vizcaíno habían dado gracias al Señor, 167 años atrás, y se había tomado posesión de esas tierras en nombre de la Corona Española.

MONTEREY

Juan José Pérez Hernández (45), capitán del paquebote “San Antonio”, acompañado de Fray Junípero Serra (57) y el cosmógrafo-ingeniero Miguel Constanzó (29), descubrieron Monterey, fundando ahí la misión y pueblo de San Carlos Borromeo de Monterey, el 31 de mayo de 1770.

En Monterey, Fray Junípero Serra (57) fundó la Misión de San Carlos Borromeo el 3 de junio de 1770 y Juan José Pérez Hernández (45) y el gobernador Gaspar de Portolá (54) partieron para San Blas para reportar estos logros y conseguir bastimentos.

El 3 de junio de 1770​ todos los expedicionarios reunidos asisten al acto oficial de ocupación de Monterey y de la Alta o Nueva California. 

Fray Junípero Serra lo hizo en nombre de Dios, los bendijo y cantó un «Te Deum» de acción de Gracias y Gaspar de Portolá lo hizo en nombre de España.

El día 10 de junio de 1770, llegaron a Monterey los que desde el puerto de San Blas dirigieron el mismo Gaspar de Portolá (54), el ingeniero don Miguel Constanzó y el capitán don Juan Pérez, comandante del expresado paquebot “San Antonio”, alias “El Príncipe”.

CORREO

El día 14 de junio de 1770, despachó el dicho comandante Gaspar de Portolá (54) un correo por tierra al presidio de Loreto con la plausible noticia de la ocupación de Monterey y de quedar establecido en él la Misión y presidio de San Carlos Borromeo; pero, con el motivo de la gran distancia, aún no había recibido este superior gobierno aquellos pliegos.

En abril de aquel año, de nuevo partieron otras dos expediciones, una por tierra y otra por mar, que se encontraron, esta vez sí, en la tan buscada ensenada de Vizcaíno y, el 3 de julio de 1770, se fundaron la misión y el presidio de Monterey.

A su llegada a San Blas el 1 de agosto de 1770 se dio por concluido el mandato de Gaspar de Portolá (54) como gobernador de las Californias. 

El virrey le encargó la comandancia del puerto de San Blas. 

En atención a sus servicios le fue concedido el ascenso militar a teniente coronel en abril de 1771. 

En 1771, fray Junípero Serra fundó, el día 14 de julio, la Misión de San Antonio de Padua.

DOMINICOS

Subsecuentemente fueron despachados veintiséis dominicos para Nueva España y, después de su llegada a Veracruz el 19 de agosto de 1771, y los planes para la división de las Californias fueron iniciados por el padre guardián Rafael Verger del colegio de San Fernando e Iriarte y Laurnaga.

El 8 de septiembre de 1771, fray Junípero Serra levantó la de San Gabriel, en lo que hoy es la ciudad de Los Ángeles y cambió de lugar la de San Carlos el 24 de diciembre. 

En 1772, Gaspar de Portolá (55) partió hacia España, donde estuvo tres años.

ANTONIO MARÍA DE BUCARELI Y URSÚA

En 1772, los efectivos de los franciscanos se duplicaron al ordenar al virrey Antonio María de Bucareli que los dominicos se encargasen de las misiones de la Baja California.

MISIÓN DE SAN LUIS OBISPO DE TOLOSA

El 1 de septiembre de 1772, fray Junípero Serra funda la misión de San Luis Obispo de Tolosa con el rito habitual muy similar al empleado por los jesuitas y allí los misioneros se lamentan de la dificultad de comunicarse con gentes que hablan idiomas distintos a cada paso.

Poco menos de un año después de que se reunieron los materiales para el informe de Francisco Palou (50), el 14 de octubre de 1772, una avanzada de los primeros religiosos predicadores o dominicos llegaron al Puerto de Loreto, en la Baja o Antigua California.

Dieciocho frailes dominicos más llegaron a Loreto el 12 de mayo de 1773 bajo el Padre Procurador fray Vicente Mora, nombrado al puesto de Padre-presidente, después del triste ahogo de Juan Pedro Iriarte y Laurnaga rumbo a California.

En 1773, el representante real ordenó que a cada misión se le dieran por cinco años seis mozos por sirvientes con cargo al real erario, a la vez que ordenaba abrir caminos que comunicaran California con las misiones de Sonora y Sinaloa por tierra.

El 24 de mayo de 1773, el fraile Francisco Palau (50) zarpó de Loreto para Santa Rosalía de donde iniciará su viaje al norte, realizando los traslados sobre la marcha.

JUAN JOSÉ PÉREZ HERNÁNDEZ

El 9 de mayo de 1774, Juan José Pérez Hernández (49) llegó a Monterey donde consiguió provisiones y subió a bordo Juan Crespí (53).

En la expedición de la fragata Santiago, que salió del puerto de Monterrey el 11 de junio de 1774, mandada por el mallorquín Juan Pérez, amigo de fray Junípero y uno de los nombres más destacados en los descubrimientos del Pacífico Norte, embarcaron dos franciscanos, el intrépido Juan Crespiy fray Tomás de la Peña Saravia. 

Zarpando el 11 de junio de 1774, Juan José Pérez Hernández alcanzó la Isla de la Reina Carlota (Queen Charlotte) y prosiguió su viaje al norte hasta 55°.

Debido a la escasez de bastimentos, Juan José Pérez Hernández volvió al sur el 22 de julio de 1774.

El navío alcanzó los 55º 49′ y de regreso descubrió, el 8 de agosto, el fondeadero de Nutka, que llamó de San Lorenzo.

Juan José Pérez Hernández fondeó en Monterey el 27 de agosto de 1774.

JUAN FRANCISCO DE LA BODEGA Y QUADRA

El “Santiago” bajo Bruno Hezeta y Dudagoitia (31) Juan José Pérez Hernández (50) de piloto y el “Sonora” bajo Juan Francisco de la Bodega y Quadra (31) y Don Francisco Antonio Maurelle de la Rúa (25) de piloto, pasaron Monterey el 21 de mayo de 1775.

El “Santiago” bajo Bruno Hezeta y Dudagoitia (31), Juan Pérez de piloto y el “Sonora” bajo Juan Francisco de la Bodega y Quadra (31) y Don Francisco Antonio Maurelle de la Rúa (25) de piloto, el 17 de junio de 1775, fondearon en Bahía Trinidad y tomaron posesión.

Dos franciscanos tomaron para de la empresa, fray Miguel de la Campa y fray Benito Sierra.

El 26 de julio de 1775, Antonio María de Bucareli y Ursúa, Henestrosa y Lasso de la Vega (58), envió al teniente de navío Juan Manuel de Ayala y Aranza (30), capitán de la “San Carlos”, para reconocer durante cuarenta días el interior de la bahía de San Francisco, la que describió como “estuche de puertos que podrían estar en él muchos”.

JUAN DE AYALA

En julio de 1775, Juan de Ayala: “Había escuadras sin saber la una de la otra” y un año después partieron de Monterey hacia allí dos expediciones, una por tierra con dos misioneros, y otra por mar.

Continuando al norte, los dos navíos, el “Santiago” y el “Sonora”, se separaron el 29 de julio de 1775 y Bruno Hezeta y Dudagoitia (31) navegó a la región de la Bahía de Nutka en 49°30′ Latitud Norte.

El 5 de agosto de 1775, el “San Carlos”, al mando de Juan Manuel de Ayala (30) habìa entrado a la Bahía de San Francisco de Asís.

El “Sonora” bajo Juan Francisco de la Bodega y Quadra (31) y Don Francisco Antonio Maurelle de la Rúa (25) de piloto, no podía continuar debido al mal tiempo y las enfermedades de la tripulación, y el 7 de octubre de 1775 fondeó en Monterey.

En noviembre de 1775, cuando fray Junípero se disponía a fundar la misión de San Juan de Capistrano, un millar de indígenas sublevados en San Diego asaltaron la misión y el presidio y mataron a palos al padre fray Luis Jayme y a flechazos acabaron con el herrero y el carpintero de la misión. 

El capitán Fernando Rivera y Moncada violó el asilo eclesiástico de la Misión San Diego de Alcalá el 26 de marzo de 1776 cuando sacó por la fuerza a un neófito en desafío directo a los sacerdotes. 

El misionero Pedro Font describió más tarde la escena: 

«…Rivera entró en la capilla con la espada desenvainada…»

Rivera y Moncada fue posteriormente excomulgado de la Iglesia Católica por sus acciones.

En 1776, Gaspar de Portolá fue nombrado gobernador político y militar de la Puebla de los Ángeles con fecha 9 de junio de 1776, que ocupó hasta 1785. 

En 1776 el Rey Carlos III lo nombró Gobernador de la Provincia de Puebla, regresando a México para tomar posesión de su cargo el 23 de Febrero de 1777.

Desempeño este cargo hasta 1785 cuando regreso nuevamente a España. 

DOS EXPEDICIONES

En 1776 partieron de Monterey hacia San Francisco dos expediciones, una por tierra con dos misioneros, y otra por mar.

La primera estaba bajo el mando de un teniente y a su cargo un sargento, dieciséis soldados con sus familias, siete familias civiles y un grupo de sirvientes, vaqueros y arrieros. 

El 17 de septiembre se dijo la primera misa en las orillas de la bahía y el 9 de octubre se fundó la anhelada misión de San Francisco en el lugar privilegiado esperado por los religiosos para darle el nombre de su fundador.

Recibió dinero para gastos y el rango de teniente coronel de dragones en 1777.

En febrero de 1775, se instituyo la misión de Santa Clara en los llamados llanos de San Bernardino, donde los expedicionarios que marchaban hacia San Francisco meses antes habían encontrado gran abundancia de ciervos “grandes como vacas”.

Entre agosto de 1779 y el 20 de marzo de 1780 (fecha en que se ordenó la fundación del Puerto de la Concepción) no se había logrado el control total de las tribus de la región, que habían mostrado sujeción, pero que se mantenían independientes.

JUAN MANUEL CAJIGAL Y MONSERRATE/ FRANCISCO DE MIRANDA

A las tropas destinadas en Luisiana se incorporaron, desde el mar, los recién llegados de España, el mariscal de campo D. Juan Manuel Cajigal y Monserrate (42) y Francisco de Miranda (31), logrando expulsar a los ingleses del continente (8 de mayo de 1781).

La primera de estas fundaciones, del 30 de marzo de 1782, fue la de San Buenaventura, cerca de la playa, junto a un poblado de chozas piramidales pobladas por indios tan hospitalarios que contribuyeron con su trabajo a levantar la iglesia y las casas de los misioneros.

JUNÍPERO SERRA

En 1783, fray Junípero, con setenta años cumplidos, se disponía a iniciar una visita a las misiones del sur, cuando se vio aquejado de un fuerte dolor en el pecho. 

Su amigo, compañero y paisano, fray Francisco Palóu, que escribió una detallada biografía del fraile mallorquín, lo achaca a los procedimientos que su superior empleaba en sus sermones para conmover a la audiencia: 

“A más de la cadena que ya solía sacar a imitación de San Francisco Solano, con la que cruelmente se azotaba en el púlpito –cuenta Palóu- más de ordinario sacaba una grande piedra que solía tener prevenida en el púlpito, y al concluir el sermón con el acto de contrición, enarbolaba la imagen de Cristo crucificado con la mano izquierda, y cogía con la otra el canto o piedra, con la que se daba en el pecho todo el tiempo del acto de contrición tan crueles golpes, que muchos en el auditorio recelaban no se rompiese el pecho y se cayese muerto en el púlpito”. 

Fray Junípero aún lograría visitar algunas de su fundaciones antes de que le llegara la muerte, el 28 de agosto de 1784, en la misión de San Carlos de Monterey. 

Al morir dejó nueve misiones abiertas en las que, de acuerdo con los cálculos de sus discípulos, se habían bautizado cinco mil ochocientos indígenas y confirmado cinco mil trescientos siete.

A ESPAÑA

Gaspar de Portolá partió definitivamente a España como agregado del Regimiento de Numancia en 1785.

El 7 de febrero de 1786 fue nombrado teniente del rey de la plaza y castillos de la ciudad de Lérida, ​ sustituyendo el conde de Lannoy, que había muerto.

El cargo conllevaba el mandato directo de los destacamentos fijos y temporales de la tropa, de los cuarteles, fortalezas y defensas, del corregimiento y capital de la Cataluña occidental.

En 1786 fue trasladado a Lérida, donde dictó testamento en mayo del mismo año. 

La noche del 4 de octubre al 5 de octubre, Gaspar había sufrido un ataque de apoplejía que lo dejó paralizado, sin habla y sin conocimiento. 

El teniente Francisco Pinós y el notario Madriguera estaban vigilantes y atentos.

El 9 de octubre de 1786, Portolá sufría grandes palpitaciones, sudor frío y convulsiones. 

Sus asistentes llamaron de inmediato a los médicos y al teniente Francisco Pinós. 

Tenía ataque de apoplejía, todo el lado derecho completamente paralizado, el brazo y la mano en una grancontracción.

NERVIOSO

Portolá, en los últimos momentos, había sido muy nervioso. 

Movía la cabeza con cierta cadencia, tenía abiertos los ojos, mirando a los que le rodeaban como si los reconociera. 

Tenía los labios secos y respiraba con dificultades.

Si alguien le daba la mano, le retenía. 

Los médicos se limitaron a aplicarle compresas de agua y vinagre

Sólo se oía el murmurar de la oración del cura que le administraba el sacramento de la unción y el jadeo del agonizante. 

Finalmente, Gaspar muere entre las cinco y las seis de la tarde del 10 de octubre de 1786 a la edad de 69 años.

Francisco Pinós se encargó de la responsabilidad de preparar las actuaciones necesarias para el entierro y el funeral.

Siendo celebrado su funeral en la parroquia de los militares, San Francisco de Asís, donde seguidamente fue enterrado.

El 11 de octubre de 1786, Gaspar fue enterrado en la Iglesia de San Pedro de la ciudad de Lérida.

La actual ciudad de Portolá, en la bahía de San Francisco, le debe su nombre.

Tecate, B. C., diciembre 14 del 2023.