Estados Unidos confirma 20 casos del “gusano come carne” ¿Qué se sabe de este problema sanitario?

Las autoridades estadounidenses reforzaron la vigilancia zoosanitaria, establecieron cuarentenas y desplegaron estrategias de control para evitar la expansión del parásito
La reaparición del gusano barrenador del Nuevo Mundo en Estados Unidos encendió las alarmas sanitarias tras confirmarse 20 casos en animales durante junio de 2026. Este brote parasitario obligó a la movilización inmediata de los sistemas de vigilancia zoosanitaria, principalmente en el estado de Texas, con el objetivo de contener una plaga que permanecía erradicada del país desde los años sesenta.
De acuerdo con los reportes oficiales del Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS) del Departamento de Agricultura (USDA) y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las infecciones se concentran en ganado bovino.
No obstante, los análisis de laboratorio arrojaron detecciones en ovejas, cabras y un perro doméstico. Los condados texanos de Terrell, Edwards, Zavala, La Salle y Medina registran la mayoría de los focos, sumando un caso adicional en el estado de Nuevo México.
El gusano barrenador es la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, la cual deposita sus huevecillos en heridas abiertas de criaturas de sangre caliente. Al nacer, las larvas se alimentan del tejido vivo, provocando graves lesiones físicas, infecciones secundarias y la muerte si el ejemplar no recibe tratamiento.
Aunque afecta de forma prioritaria a la producción pecuaria, las autoridades aclararon que el riesgo para los seres humanos y la cadena de suministro de alimentos se mantiene en niveles muy bajos.
Frente a esta situación, el gobierno federal destinó un fondo de 105 millones de dólares para el desarrollo de herramientas de control y erradicación. La estrategia principal radica en la liberación masiva de moscas estériles para interrumpir el ciclo biológico del parásito. Asimismo, el gobernador de Texas, Greg Abbott, declaró el estado de emergencia para agilizar la entrega de recursos.
La Comisión de Salud Animal de Texas (TAHC) implementó zonas de estricta cuarentena en condados afectados como Bandera, Kerr y Edwards. Bajo esta medida, queda prohibido el traslado de animales de sangre caliente sin una previa inspección y una certificación veterinaria oficial.
Antes de su erradicación el siglo pasado, este parásito generaba bajas masivas de ganado y pérdidas superiores a los 20 millones de dólares al año en el sur estadounidense. Los productores locales recibieron la instrucción de revisar diariamente a sus animales en busca de heridas que no cicatrizan o secreciones fétidas, notificando de inmediato cualquier sospecha para salvaguardar la economía regional.