Nacionales Salud

Emergencia por gusano barrenador: comer carne ya cuesta hasta 60% más

Ganaderos enfrentan controles, retrasos y más gastos mientras la plaga avanza y deja animales sin vender en varias regiones del país

La carne ya cuesta más y no es casualidad. La plaga del gusano barrenador ya se convirtió en una emergencia sanitaria que frena las exportaciones, encarece los cotos de operación del ganado y dispara el gasto de las familias mexicanas. El problema ya no está en el campo: está en lo que pagas en casa.Los datos lo confirman. El grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) informó a Publimetro que –al cierre de marzo de este año–, el país arrastra un acumulado de 19 mil 116 casos del gusano barrenador, distribuidos en 21 estados. Reveló que más de 3.9 millones de cabezas de ganado han sido inspeccionadas y tratadas contra dicho parásito, mientras que 1.56 millones de animales no se pudieron exportar, debido a la presencia del gusano.“Las restricciones sanitarias han encarecido significativamente la movilización de ganado: incrementan los costos por inspección, tratamiento sanitario y tiempos logísticos. Esto se traduce en una presión directa sobre los costos de producción y en una disminución de las ganancias y utilidades del sector.

“El gusano barrenador se alimenta del tejido vivo del ganado; crea gusaneras al ganado que provocan dolor intenso, infecciones graves, fiebre y caída de la producción de leche y / o carne, que provocan la muerte del animal, en pocos días, si no se trata”.

—  Especialistas

Exportaciones y pérdida de divisas

El GCMA señaló que la crisis descrita arroja un saldo negativo en materia de comercio hacia Estados Unidos, con un saldo de 1.56 millones de cabezas sin exportar y una pérdida estimada de mil 872 millones de dólares en divisas.“Además, el mercado interno absorbió parte de la oferta, provocando una caída en precios: de mil 200 dólares–por cabeza en exportación– a 900 dólares en el comercio nacional, cuyo impacto reduce los márgenes del sector. “La imposibilidad de exportar a EE. UU. ya generó un costo de oportunidad 468 millones de dólares, derivado de ingresos no percibidos. Se trata de dinero que los ganaderos perdieron de tajo, porque no pueden vender ganado a los consumidores estadounidenses. Lo anterior debilita la rentabilidad de los productores, limita la reinversión en el sector y provoca incrementos de precios, desde los hatos ganaderoshasta lo que pagan las familias mexicanas al consumir carne. 

Carne se dispara hasta 60%

El Grupo Consultor de Mercados Agrícolas señaló que, en medio de la crisis sanitaria del gusano barrenador, el precio de la carne–al consumidor final– se disparó 17% entre marzo de 2025 y marzo de 2026, obligando a las familias a pagar un promedio de 220 pesos por un kilo de bistec. En algunas carnicerías el costo llega hasta 260 pesos. Si se toma en cuenta que la emergencia sanitaria actual estalló desde noviembre de 2024el incremento del bistec–el de mayor consumo entre la población– alcanza 20.89%, de acuerdo con los registros del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).Aunque, en términos generales, el impacto económico del gusano barrenadorcontribuyó al encarecimiento de 60% que reporta la carne de res en los últimos cinco años; lo cual disparó el kilo de esta proteína de un promedio de 137.99 –en marzo de 2020– al valor actual de 220 pesos al cierre de marzo de 2026.La economista Mónica Urrutia explicó que los aumentos de precio en la carne son resultado de las restricciones a la movilidad, exportaciones y al abasto de carne que provoca la presencia del gusano barrenador. Refirió que los filtros sanitarios, el tratamiento del ganado –en su mayoría reses– y la eventual muerte de los animales disparan los costos de producciónque se trasladan al consumidor final. Además de la imposibilidad de exportar el ganado, hace que el costo de su manutención también contribuya al aumento de los precios que pagan las familias. 

Con información de  publimetro