
Toxocariasis Felina
Los amantes de los gatos comprenden la importancia de cuidar de nuestros felinos compañeros. Sin embargo, a veces, hay amenazas invisibles que pueden afectar la salud de nuestros félidos. La toxocariasis felina es una de esas preocupaciones que merece nuestra atención y comprensión para garantizar la salud y el bienestar de nuestros queridos gatos.
¿Qué es la Toxocariasis Felina?
La toxocariasis felina es una enfermedad causada por un parásito llamado Toxocara cati, un tipo de lombriz intestinal que afecta a los gatos. Estos parásitos, también conocidos como nemátodos, pueden vivir en el intestino delgado de los felinos y, en casos más severos, migrar a otros órganos.
¿Cómo se propaga la Toxocariasis Felina?
La principal vía de transmisión de la toxocariasis felina es a través de los huevos del parásito presentes en las heces de los gatos infectados. Los huevos son resistentes y pueden sobrevivir en el medio ambiente durante meses, lo que significa que incluso un gato que parece saludable puede ser portador y esparcir estos huevos en su entorno.
La transmisión directa ocurre cuando un gato ingiere los huevos de Toxocara cati al explorar y olfatear su entorno, especialmente en áreas donde otros gatos han defecado. También es posible la transmisión indirecta si los huevos contaminan el suelo y las superficies, y luego son ingeridos por gatos o incluso transmitidos a los humanos a través de la ingestión accidental.
Síntomas de la Toxocariasis Felina
La toxocariasis felina a menudo presenta síntomas inespecíficos, lo que dificulta su diagnóstico sin pruebas especiales. Algunos de los signos comunes incluyen pérdida de peso, vómitos, diarrea y un pelaje sin brillo. En casos más graves, los gatos pueden mostrar signos de obstrucción intestinal o incluso problemas respiratorios si los parásitos migran a los pulmones.
Diagnóstico y Tratamiento
El diagnóstico de la toxocariasis felina implica la identificación de los huevos del parásito en las heces del gato. Los veterinarios podemos realizar pruebas específicas para confirmar la presencia de Toxocara cati. Y una vez diagnosticada, el tratamiento suele consistir en medicamentos antiparasitarios eficaces contra este tipo de lombrices.
Es importante destacar que la prevención es clave en la gestión de la toxocariasis felina. Por eso es importante mantener al día la desparasitación de los gatos y practicar una higiene rigurosa en su entorno, lo que ayuda a reducir el riesgo de infección.
Prevención de la Toxocariasis Felina
Desparasitación Regular: Los encargados de los gatos deben seguir un programa de desparasitación recomendado por su veterinario. Esto ayuda a prevenir y tratar infecciones por Toxocara cati.
Higiene Ambiental: Limpiar regularmente la caja de arena del gato y eliminar las heces protegidos con guantes es esencial. Evitar que los gatos tengan acceso a áreas donde otros felinos pueden haber defecado también reduce el riesgo de transmisión.
Vigilancia de la Salud: Los cuidadores de gatos deben estar atentos a cualquier cambio en el comportamiento o la apariencia física de sus mascotas y buscar atención veterinaria si se observan signos de enfermedad.
Toxocariasis Felina y riesgos para los humanos
Si bien la toxocariasis es una enfermedad felina, es crucial entender que los humanos también pueden verse afectados. La ingestión accidental de huevos de Toxocaracati, especialmente por parte de niños que juegan en áreas contaminadas, puede llevar a la toxocariasishumana. Los síntomas en los humanos pueden variar desde leves molestias hasta complicaciones más graves, como daño ocular. La toxocariasis felina es una preocupación real que merece la atención de los aficionados a los gatos. La prevención, mediante la desparasitación regular y la higiene ambiental, es fundamental para garantizar la salud de nuestros queridos felinos. Además. Al tomar medidas preventivas, no solo protegemos a nuestros amigos félidos, sino también a nosotros mismos y a nuestras comunidades. Mantener un entorno limpio y seguro para nuestros gatos es un acto de amor que refuerza el vínculo especial que compartimos con estos maravillosos compañeros felinos. Y además nos protegemos nosotros los humanos que somos los que atendemos a nuestros félidos, y a la vez, de esta manera aseguramos a nuestros niños y a nosotros mismos en contra de la infestación por este parásito y en contra del peligro de que sus larvas, conocidas como” Larvamigrans” invadan los órganos de nuestro cuerpo.
¿Qué es la larva migratoria visceral?
Ahondando un poco en la infección de la Larva migranshacia los poseedores de Félidos La larva migratoria visceral (VLM) es una infección parasitaria causada por las larvas de Toxocara canis o Toxocara cati, que generalmente afecta a niños que ingieren accidentalmente huevos de parásitos de tierra, alimentos o pelo de mascotas contaminados.
Una vez dentro del cuerpo, los huevos eclosionan en los intestinos y las larvas migran por el torrente sanguíneo a órganos como el hígado, los pulmones y el cerebro. Los signos de alerta comunes incluyen fiebre, fatiga, tos, dolor abdominal, sibilancias y agrandamiento del hígado o el bazo; en casos graves, puede afectar los ojos o el sistema nervioso.
El tratamiento generalmente implica medicamentos antiparasitarios y cuidados de apoyo, mientras que la prevención se centra en la buena higiene y la desparasitación regular de las mascotas.
¿Qué precauciones pueden ayudar a prevenir la larva migratoria visceral?
Las estrategias de prevención eficaces incluyen:
• Desparasitación periódica de mascotas
• Practicar una higiene de manos adecuada
• Evitar que los niños jueguen en zonas contaminadas
• Cubrir los areneros y limpiar los entornos donde viven las mascotas
• Promoción de la concienciación pública sobre la transmisión y el control de parásitos
Tomado de :
Y del escrito
redactado por el equipo de Medicover y revisado médicamente por Dr. Udaya Keerthi Kanna , Los pediatras
Revisión de redacción :
MVZ: Fidel Lozano Gaspar. Hospital VeterinarioDr. Blue Tecate B.C.