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EEUU rechazó a más de 121 mil bovinos mexicanos entre 2020 y 2025: dos de cada tres casos por incumplimientos de bienestar animal

Antes del cierre de la frontera por la crisis del gusano barrenador, miles de animales mexicanos ya eran rechazados por autoridades sanitarias en puertos fronterizos por enfermedades, golpes y debilidad y hasta casos de muerte Más de 121 mil bovinos procedentes de México fueron rechazados en la frontera por las autoridades sanitarias de Estados Unidosentre los años fiscales 2020 y 2025, de acuerdo con un análisis presentado por Igualdad Animal México a partir de cifras oficiales y solicitudes de transparencia.

La organización señaló que casi dos de cada tres devoluciones, equivalentes al 65.8%, estuvieron relacionadas con incumplimientos en materia de bienestar animal. Entre las causas reportadas se encuentran enfermedades, heridas, golpes, debilidad, castraciones recientes e incluso la muerte de algunos ejemplares durante su traslado.

El informe también advierte que los animales rechazados pueden regresar a territorio mexicano bajo un proceso de importación y, después de ser identificados, ser comercializados para consumo humano en México, según una respuesta proporcionada por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).

EEUU rechazó más de 121 mil bovinos mexicanos entre 2020 y 2025

Los datos difundidos por Igualdad Animal México fueron obtenidos del Informe Semanal de Exportación de Ganado Bovino a los Estados Unidos de América, elaborado por el Senasica, así como de respuestas a solicitudes de acceso a la información.

De acuerdo con la organización, entre los años fiscales de 2020 y 2025 fueron rechazados más de 121 mil animales, principalmente vaquillas y becerros que serían enviados al mercado estadounidense.

El mayor número de devoluciones ocurrió durante 2024, cuando se contabilizaron 33 mil 415 casos. En 2025 se registraron 9 mil 721, aunque esta última cifra fue parcial debido al cierre de la frontera ordenado en julio de ese año para contener la propagación del gusano barrenador del ganado.

Además de las causas vinculadas con las condiciones físicas de los ejemplares, las autoridades estadounidenses reportaron motivos administrativos, entre ellos inconsistencias en el herraje o en los sistemas de identificación. También hubo miles de casos agrupados bajo otras causas no clasificadas.

No obstante, Igualdad Animal México destacó que el 65.8% de todos los rechazos estuvo vinculado con faltas relacionadas con el bienestar de los animales. A consideración de la asociación, la proporción apunta a problemas reiterados durante la preparación y el transporte del ganado, no solamente a incidentes excepcionales.

Animales enfermos, heridos o débiles fueron trasladados hasta la frontera

La organización sostuvo que los hallazgos reflejan posibles incumplimientos de la Norma Oficial Mexicana NOM-051-ZOO-1995, que establece las condiciones para el trato humanitario durante la movilización de animales.

Esta norma contempla disposiciones paraimpedir el traslado de ejemplares enfermos, heridos o en condiciones físicas que puedan poner en riesgo su integridad. Sin embargo, los registros analizados muestran que miles recorrieron distintas entidades hasta llegar a los puertos fronterizos, donde finalmente fueron rechazados.

“Los datos de la Secretaría de Agricultura revelan un incumplimiento sistemático de la NOM-051: todos esos miles de animales fueron transportados enfermos o heridos y atravesaron estados completos sólo para ser devueltos, alargando su sufrimiento”, afirmó Dulce Ramírez, directora de Igualdad Animal México.

Los protocolos de exportación también establecen que un Médico Veterinario Responsable Autorizado, avalado por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), debe revisar a los animales dentro de los 30 días anteriores a su envío y certificar que se encuentran libres de enfermedades transmisibles o de notificación obligatoria.

Para las hembras castradas existen requerimientos adicionales: deben llegar a Estados Unidos entre 21 y 180 días después de la intervención, tener la herida completamente cicatrizada y no presentar grapas. Pese a ello, entre las causas de rechazo aparecen casos de castraciones recientes, lo que, según la asociación, evidencia fallas en la aplicación de los controles previos.

¿Qué pasa con los animales rechazados por Estados Unidos?

Una de las principales advertencias del análisis está relacionada con el destino de los ejemplares devueltos. En respuesta a una solicitud de transparencia, el Senasicaconfirmó que los animales rechazados “sí pueden comercializarse en el territorio nacional” y deben ser identificados para ese propósito.

Debido a que ya salieron del país, su retorno es procesado como una importación. Para ello se debe presentar una solicitud destinada a obtener el Certificado de Importación ante la Dirección de Sanidad Animal.

En casos de reincidencia por la presencia de garrapatas, la Sader puede marcar a los ejemplares con las siglas CN, correspondientes a “Consumo Nacional”. Posteriormente, estos pueden ingresar al mercado interno, pese a que no reunieron los requisitos necesarios para su exportación.

“Sin consecuencias claras para quienes infringen las normas, los estándares de bienestar animal funcionan más como filtros comerciales en la exportación y no como protecciones reales para los animales”, declaró Dulce Ramírez.

Igualdad Animal cuestionó que este mecanismo no necesariamente genere sanciones o pérdidas para los integrantes de la industria responsables del traslado. Por el contrario, consideró que puede funcionar como una ruta alternativa para comercializar ganado que no cumplió con los estándares estadounidenses.

Piden reforzar inspecciones ante reapertura de la frontera

La difusión del informe ocurre ante la reapertura escalonada de los puertos fronterizos para el comercio de ganado, cuyo comienzo estaba previsto para el 24 de agosto de 2026, después de las restricciones impuestas por la emergencia del gusano barrenador.

Frente a la reanudación de las exportaciones, la asociación solicitó a las autoridades mexicanas reforzar los Puntos de Verificación e Inspección (PVI) para detener los traslados de animales que presenten enfermedades, lesiones u otras condiciones incompatibles con la normativa.

Entre sus peticiones también se encuentran:

  • Aplicar sanciones por los incumplimientos de la NOM-051-ZOO-1995.
  • Garantizar la trazabilidad de los animales rechazados en la frontera.
  • Informar cuál es el destino de los ejemplares marcados para Consumo Nacional.
  • Transparentar las condiciones en las que regresan y son comercializados.
  • Avanzar hacia la prohibición del transporte de animales vivos.

La organización afirmó que las cifras muestran deficiencias persistentes en los procedimientos de revisión, certificación y traslado. Por ello, pidió que la reapertura fronteriza esté acompañada de controles capaces de evitar que animales enfermos, lesionados o debilitados recorran largas distancias para ser devueltos después a México.