Descubren en el espacio interestelar una molécula clave para el origen de la vida

La detección de la mayor molécula con azufre jamás hallada fuera de la Tierra refuerza la idea de que la química esencial de la vida comenzó en nubes interestelares, mucho antes de la formación de los planetas
Un equipo internacional de científicos identificó en una nube molecular cercana al centro de la Vía Láctea la molécula orgánica con azufre más grande jamás detectada en el espacio interestelar, un hallazgo que aporta nuevas pistas sobre el origen cósmico de los componentes químicos esenciales para la vida.
La molécula, conocida como 2,5-ciclohexadieno-1-tiona, está compuesta por 13 átomos de carbono, hidrógeno y azufre, y fue localizada en la nube molecular G+0.693–0.027, situada a unos 27 mil años luz de la Tierra. Se trata de una región fría y densa de gas y polvo que funciona como un vivero estelar, donde aún no han nacido estrellas pero ya se desarrollan complejas reacciones químicas.
El descubrimiento fue realizado por investigadores del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre y del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), y publicado en la revista Nature Astronomy. Para confirmar la detección, el equipo combinó observaciones astronómicas con experimentos de laboratorio, comparando la “huella espectral” de la molécula con datos obtenidos por los radiotelescopios IRAM-30m y Yebes, en España.
Hasta ahora, en el espacio interestelar solo se habían identificado moléculas sulfuradas simples, de pocos átomos. La detección de esta estructura cíclica compleja representa un avance significativo, ya que el azufre es un elemento fundamental en la biología terrestre y forma parte de aminoácidos, proteínas y enzimas esenciales para la vida.
Según el investigador Mitsunori Araki, autor principal del estudio, el hallazgo ayuda a cerrar la brecha entre la química simple observada en el espacio y los compuestos más complejos encontrados en cometas y meteoritos que impactaron la Tierra primitiva. Esto refuerza la hipótesis de que algunos de los ingredientes básicos de la vida pudieron formarse en el espacio mucho antes de la existencia de planetas.
Otros científicos destacaron que este resultado sugiere que la química prebiótica podría ser común en la galaxia. La presencia de moléculas orgánicas complejas en regiones interestelares indica que los materiales necesarios para la vida podrían estar ampliamente distribuidos en el universo, aumentando la probabilidad de que procesos similares ocurran en otros sistemas planetarios.
Aunque el descubrimiento no implica la existencia de vida fuera de la Tierra, sí consolida la idea de que la historia química que dio origen a los organismos vivos comenzó en el espacio profundo, en nubes moleculares que actuaron como verdaderos laboratorios naturales millones de años antes del nacimiento del Sistema Solar.
Con información de Baja News