Editoriales

Con Valor y Con Verdad 

Democracia simulada

Culpan a la presión, a las barras y hasta lo imponente de los estadios; no se diga que los ven centenas de miles por televisión y sudan del posible ridículo. 

Los árbitros blandengues y timoratos son los silbantes que no imponen su autoridad, se achican, les tiemblan las corvas ante las estrellas, dejan pasar las faltas duras, evitan el uso de las tarjetas, y muestran pavor a la polémica.

Culpan a la presión, a las barras y hasta lo imponente de los estadios; no se diga que los ven centenas de miles por televisión y sudan del posible ridículo. No tienen personalidad y se les ve en la cara un gran signo de interrogación: dudan en cada jugada, aunque pueden usar el VAR.

Tiene razón Felipe Ramos Rizo cuando asegura que abusan de esta tecnología los árbitros miedosos. Basta buscar en Instagram o TikTok los peores árbitros de la LIGA MX y encontraremos un buen número de reels con acusaciones de favoritismos, y quejas constantes de los aficionados de todos los equipos.

Uno de los ejemplos más claros de arbitraje chafa es el de Marco Antonio “El Gato” Ortiz: duda siempre, se achica, no sabe que es la autoridad, y claro, se le salen de control los partidos. En el Clásico Tapatío sus decisiones generaron una ola de críticas, y hasta amenazas dentro y fuera del estadio.

Pues así andan en el INE: en lugar de sacar tarjetas amarillas y rojas se voltean para el otro lado, son complacientes sus consejeros y ya padecen todos el síndrome de Solomon, que es el temor a confrontar, para evitar críticas.

Frente a sus narices todos violan la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales y en unos días todos los partidos y coaliciones tendrán candidatos oficiales; claro, para ningunear a la autoridad, les llamarán de otra manera: coordinadores de defensa de la transformación, coordinadores del cambio y defensa de la familia o defensores de México.

El periodo de campañas internas para que los partidos designen a sus candidatos debería empezar hasta la Navidad, y concluir hasta el 31 de enero de 2027. La campaña electoral iniciará hasta abril y durará  dos meses, pero aquí todos hacen lo que les venga la gana. Todos andan en campaña.

Los actos anticipados son todas las expresiones que se realicen bajo cualquier modalidad (redes, eventos, spots o mítines), en cualquier momento fuera del calendario, y los llamados expresos al voto a favor o en contra de un partido, cosa que sucede por centenas todos los días, a lo largo y ancho de nuestro país.

Las sanciones son claras, y se explican de manera detallada en los artículos 443, 445, 446 y 456 de nuestra legislación electoral vigente. Van desde amonestaciones públicas, reducción de financiamiento, interrupción de propaganda y pérdida o cancelación del registro. Pero cuando hay árbitros débiles, y cobardes, nada de esto se aplica.

En México, todos violan la ley, partidos, aspirantes, suspirantes, árbitros y hasta el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que también mira para otro lado. Democracia simulada.

COLOFÓN:

+En cuatro entidades se respira alternancia.

+En Chihuahua perdería el PAN y en Nuevo León será derrotado MC.

+San Luis Potosí perdería el Verde y en Sinaloa será derrotado Morena.