
Perderás las elecciones intermedias
Y de manera sobrada insistió en que él busca superávits comerciales con sus vecinos del norte y sur, y dejó ver que lo puede cancelar cuando se le pegue la gana.
Trump volvió con la misma cantaleta: no necesitamos nada de lo que nos dan México y Canadá. A unos días de que en Washington se lleve a cabo la segunda ronda de negociaciones del T-MEC, el presidente de los Estados Unidos ninguneó, otra vez, el acuerdo comercial.
Y de manera sobrada insistió en que él busca superávits comerciales con sus vecinos del norte y sur, y dejó ver que lo puede cancelar cuando se le pegue la gana.
Claro que el magnate puede cancelarlo y tirar todos los esfuerzos al cesto de la basura, y no hay duda que nos golpearía muy fuerte a los mexicanos (por no decir que sería desastroso para todos nosotros); pero los gigantes asiáticos habrían triunfado ante los desacuerdos de los tres países de América del Norte.
Mucho se ha comentado sobre los efectos de la cancelación del ex TLC-Nafta pero, ¿qué pasaría en los Estados Unidos? De entrada aumentarían las tarifas en importaciones en miles de productos que les mandamos de aquí y les llegan desde Canadá.
Se vendría para los gringos una subida de precios en automático, en prácticamente todos los autos, que se traduciría en un exitazo para las marcas japonesas, chinas y coreanas.
Se vendría un terrible desempleo en manufactura por reubicación o contracción de las exportaciones, desde Arizona hasta Montana y desde California hasta las Carolinas.
Se les caerían las exportaciones agrícolas, sobre todo en soya, verduras, lácteos. También sin el tratado comercial caerían las protecciones a los inversionistas, se complicarían las reglas de propiedad intelectual y, obviamente, se pospondrían expansiones de empresas en la Unión Americana.
El T-MEC va más allá del comercio, facilita la cooperación en seguridad fronteriza, migración, combate al narcotráfico, ciberseguridad y energía. Obviamente debilitaría la integración regional, y Xi Jinping bebería moutai dobles para brindar.
Efectivamente, caro lector, la economía más grande del mundo tiene la sartén por el mango, pero las cosas se le están complicando al huésped de la Casa Blanca: la inflación en México en el mes de mayo fue menor a la de los Estados Unidos. Esto no sucedía desde hace tres años.
Y por si fuera poco, el alza en USA es la mayor desde abril de 2023, impulsada por los precios de la energía (especialmente las gasolinas) a raíz del conflicto en Irán, que no tiene para cuando acabar.
Trump manda sí; pero se le acerca noviembre y todo el teatro se le puede caer. Si se dejara asesorar por Clinton (algo que nunca sucederá, claro) le diría, cuidado compañero: it´s the money stupid, perderás las elecciones intermedias.
COLOFÓN:
*Qué alegría provocan los seleccionados nacionales.
*Y qué pena dan los que ven todo mal de nuestro país.
*Broncas, muchas; pero ni siquiera sonríen con el triunfo del Tri. Su apuesta es: que derroten a México en todos los ámbitos.