El boxeador mexicano también reveló que padeció COVID-19

Saúl “Canelo” Álvarez es uno de los deportistas más reconocidos de México. La fortuna monetaria y la constante ayuda a gente que lo necesita lo han puesto en los reflectores desde años atrás; sin embargo, en esta ocasión el boxeador sorprendió a todos al revelar que en 2018 uno de sus hermanos fue secuestrado y él mismo negoció su liberación.

En el programa In Depth With Graham Bensinger, Canelo reveló que en 2018, apenas unos pocos días antes de pelear contra Rocky Fielding, fue notificado de que uno de sus hermanos estaba secuestrado, por lo que negoció durante tres días para que lo liberaran.https://d-7196824912827790553.ampproject.net/2104170104001/frame.html

“Un lunes antes de la pelea en 2018, en el teléfono negocié durante tres días para que los cabrones lo soltaran. Después de negociar todavía pensé: ‘Qué habría sido si hubiera sido mi hija, mi mamá o mi papá’. Habría sido más difícil todavía y además tenía la pelea el sábado, mil entrevistas y nunca nadie supo nada”, confesó Álvarez.

El boxeador mexicano aseguró que la gente piensa que “cuando me ven arriba todo es fácil, pero nada es fácil en la vida. Todo es muy difícil” además de catalogar el secuestro de su hermano como “la pelea más difícil para mí”.

Respecto a si involucró a la policía mexicana en el caso, Canelo aseguró que no e incluso fue crítico de las autoridades. “No, porque es muy complicado en México, porque a lo mejor ellos estaban involucrados en la situación. Eso creo”, dijo el púgil.

“Cuando te llaman para decirte que tu hermano está secuestrado te vuelves loco en ese momento, entonces decidí que debía tomarme un momento para calmarme porque tenía una pelea en puerta y quería solucionarlo”, añadió el Canelo.

Álvarez también detalló que le gustaría llevar a su familia a vivir a Estados Unidos, pero es muy complicado debido a que ellos tienen su vida en México. “No puedo hacerlo“, aseguró.

Canelo vs. COVID-19

Saúl también reveló que tuvo que luchar contra el coronavirus semanas antes de pelear contra Avni Yildirim, por lo que tuvo que aislarse 15 días y después viajar a San Diego a prepararse durante un mes.

“Empecé primero sin sentido del olfato y del gusto. Me hice la prueba y tuve que estar 15 días en aislamiento, porque mi esposa también lo tenía. No se lo dije a nadie porque realmente no sentía nada. No tenía otros síntomas, excepto lo que dije: ni sabor ni olor. Pero tuve COVID-19, y después de que me recuperé, hice la prueba nuevamente. Fui a San Diego y entrené sólo durante un mes”, señaló el Canelo.

Canelo volverá al ring el próximo sábado 8 de mayo, cuando se enfrente a Billy Joe Saunders en el que estarán en juego los cinturones de ambos púgiles, quienes se enfrentarán en el AT&T Stadium en Dallas.

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