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Baja Beach Fest rompe récord y deja más de 300 mdp en Baja California

El festival activó hoteles, restaurantes, comercios y servicios en Rosarito y Tijuana durante el fin de semana

Baja Beach Fest cerró el fin de semana con una derrama económica superior a 300 millones de pesos en Baja California, un impacto que alcanzó hoteles, restaurantes, bares, comercios, transporte y proveedores locales. El movimiento generado por el festival benefició directamente a miles de familias y pequeños negocios ligados con la actividad turística.

En Rosarito, donde el turismo funciona como principal motor económico, la llegada de visitantes elevó la actividad en distintos puntos de la ciudad. El flujo no se concentró únicamente en el recinto del festival: hoteles, restaurantes y comercios operaron con una demanda elevada durante el fin de semana.La actividad alrededor del festival también impulsó servicios de movilidad, hospedaje y consumo fuera de la zona de conciertos. El resultado mostró cómo el gasto de los asistentes se distribuyó entre distintos sectores y amplió el efecto económico del evento entre negocios locales.

Baja Beach Fest impulsa turismo regional

Tijuana también recibió parte del impacto económico. Durante el fin de semana, la ciudad registró una ocupación hotelera de 100%, mientras bares, restaurantes y servicios de hospedaje reportaron una intensa actividad asociada con la llegada de visitantes.

La derrama se extendió así más allá de Rosarito y alcanzó a dos puntos clave de Baja California. La presencia de turismo binacional permitió que el gasto circulara entre alojamiento, alimentos, bebidas, transporte y otros servicios utilizados antes, durante y después de las actividadesdel festival.

Para los negocios locales, el fin de semana significó una de las jornadas de mayor movimiento del año. La demanda generada por los asistentes permitió que establecimientos de distintos tamaños participaran del flujo económico, desde hoteles en Rosarito y restaurantes hasta comercios y proveedores que forman parte de la operación turística.

El movimiento también puso a pruebala capacidad de Rosarito y Tijuana para recibir espectáculos de gran escala. La infraestructura hotelera, gastronómica y de servicios atendió una afluencia elevada de visitantes, mientras la actividad comercial se extendió fuera de los espacios directamente vinculados con los conciertos.

Más allá de la música, Baja Beach Festdejó un efecto económico directo en la región. La derrama superior a 300 millones de pesos convirtió al festival en un detonador de consumo para distintos sectores y mostró el peso que los grandes eventos pueden tener en la actividad turística local.

El balance del fin de semana también colocó el foco en la capacidad de la región para atraer visitantes de ambos lados de la frontera y distribuir ese gasto entre negocios, servicios y proveedores locales.

con información de Publimetro