
El alcalde Zohran Mamdani confirmó que al menos ocho fallecimientos podrían estar relacionados con hipotermia, mientras la ciudad mantiene la alerta de emergencia y refuerza la atención a personas sin hogar
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, confirmó que la cifra de personas fallecidas durante la ola de frío extremo que afecta a varios estados de Estados Unidos aumentó a 14 en la ciudad, de las cuales al menos ocho podrían haber muerto por hipotermia, aunque aún se esperan los resultados oficiales de las autopsias.
El edil recordó que desde el 19 de enero Nueva York opera bajo estado de emergencia y aseguró que se han implementado todas las medidas posibles para proteger a los habitantes de calle y a otros neoyorquinos vulnerables ante las bajas temperaturas. “Cada vida perdida en esta ciudad es una tragedia, y mi corazón está con las familias de los seres queridos de aquellos que han fallecido”, expresó.
De acuerdo con Mamdani, desde el inicio de la emergencia más de 860 personas han sido trasladadas a refugios y otros espacios seguros, además de que se han abierto albergues en los cinco distritos de la ciudad. Como parte del operativo, se desplegó a trabajadores sociales y personal municipal en las calles, así como autobuses con calefacción para brindar resguardo temporal.
Las autoridades municipales no han revelado la identidad de las víctimas ni los lugares donde fueron encontradas, aunque informaron que seis de ellas eran conocidas por el Departamento de Servicios Sociales.
El elevado número de fallecimientos ha generado cuestionamientos sobre la preparación y respuesta de la ciudad ante la emergencia climática, así como sobre la decisión del actual alcalde de no desalojar los campamentos de personas sin hogar. Al respecto, el exalcalde Eric Adams criticó públicamente la estrategia a través de redes sociales, al asegurar que había advertido a Mamdani sobre los riesgos de modificar la política que buscaba evitar que las personas sin techo permanecieran a la intemperie durante condiciones extremas.
Actualmente, Nueva York se mantiene bajo alerta de “código azul”, lo que permite a los refugios aceptar a cualquier persona que requiera protección contra el frío, sin aplicar las normas habituales de admisión. También continúan operando centros de calentamiento y unidades móviles con calefacción.
La ciudad enfrenta una de las rachas de frío más intensas de los últimos años, con sensaciones térmicas que han alcanzado hasta los -23 grados Celsius. Según datos de AccuWeather, se prevé que Nueva York acumule al menos 12 días consecutivos con temperaturas máximas bajo cero, lo que representaría el periodo más prolongado de frío extremo desde enero de 2018.
Con información de Baja News