
Respecto a las declaraciones recientes donde se hace mención sobre que el municipio de Tecate deja de ser parte de la Zona Metropolitana de Tijuana y analizando el documento Federal de SEDATU, denominado Metrópolis de México 2020, el Consejo Coordinador Empresarial de Tecate fija la siguiente postura;
Se hace mención del impacto positivo del fenómeno metropolitano en México, que constituye un elemento de gran relevancia e importancia en el desarrollo y la planificación del país y sus metrópolis, son definidas y reconocidas como las concentraciones urbanas de gran tamaño y complejidad, mismas que desempeñan un papel crucial en la economía y demografía de México, los datos hablan por sí solos, debido a que las zonas metropolitanas aportan más de 80 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y 65.5 por ciento de la población habita estas áreas, además, se caracterizan por su crecimiento acelerado, su diversidad cultural, su alta demanda de servicios y recursos.
Entendemos que la delimitación de las zonas metropolitanas puede estar sujeto a cambios administrativos o políticos, pero, hoy más que nunca Tecate marca especial relevancia como parte de la zona metropolitana, como sector empresarial reconocemos la dinámica que se vive en la industria, movilidad, temas binacionales y sobre todo en las oportunidades laborales. En este sentido lamentamos que se excluya a Tecate de la Zona Metropolitana por el impacto y confusión que acarreara, por ejemplo; el acceder a fondos para infraestructura, movilidad social, equipamiento urbano, planes de desarrollo y ordenamiento territorial, así como proyectos de alto impacto que sirvan como elementos de amortiguamiento o reserva en la zona conurbada.
Tecate de facto seguirá siendo parte de la Zona Metropolitana de Tijuana por la dinámica conurbada que se vive entre los municipios de Tijuana-Tecate-Playas de Rosarito, siendo optimistas consideramos que estos cambios pueden estar relacionados con el crecimiento demográfico, la expansión urbana, la planificación del desarrollo, o motivos administrativos que abonaran al fuerte desarrollo económico de país, no olvidemos que la condición social y de mercado están por encima de planos, planes y programas.
Para concluir, esta nueva delimitación de las metrópolis en México se trata de una descripción estadístico – espacial orientativa más no limitativa. De manera que, para los casos en que las entidades federativas y/o municipios cuenten con normativas, algún tipo de disposición de orden jurídico, convenios y/o acuerdos relacionados con la coordinación metropolitana, seguirán aplicándose en su totalidad. Dicho lo anterior, prevemos contradictorio que los Institutos de planeación de los municipios que integran o integraban la Zona Metropolitana de Tijuana tuvieran que rehacer en su totalidad o parcialmente sus Planes, Programas o mapas de índole metropolitano.
Defendamos a Tecate en todo momento desde donde nos toca, siempre con buen ánimo, no solo cuando se avecine riesgo de perder presencia como polo de desarrollo a nivel estatal.