
Transportistas de carga de Tijuana realizaron una manifestación pacífica este lunes 26 de octubre, como parte de una movilización nacional convocada por la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), para exigir soluciones a la inseguridad carretera, los elevados costos operativos y las disposiciones fiscales que afectan a las empresas del sector.
Alfonso Millán, delegado de Canacar en Tijuana, Tecate y Playas de Rosarito, indicó que la protesta respondió al llamado del presidente nacional del organismo, Augusto Ramos Melo, y reunió a distintas agrupaciones del transporte de carga, con la participación estimada de entre 80 y 100 unidades.
“Estamos haciendo un llamado a las autoridades porque queremos seguir trabajando, somos un sector que nunca se detiene y que todos los días entrega mercancías a hogares, hospitales e industrias, pero necesitamos mayor atención a los problemas que enfrentamos”, señaló.
El dirigente subrayó que una de las principales preocupaciones es la inseguridad en carreteras de entidades como San Luis Potosí, Puebla, Estado de México y Guanajuato, donde los transportistas continúan expuestos al robo de mercancías y agresiones contra los operadores, por lo que solicitaron reforzar las estrategias de vigilancia y protección.
En el caso de Baja California, precisó que no enfrentan la misma problemática de robo de carga, aunque existen inconformidades relacionadas con los servicios de grúas, las condiciones de las vialidades y los tiempos de espera en los cruces fronterizos, especialmente para las unidades vacías que realizan operaciones de importación y exportación.
Durante la movilización, los participantes también manifestaron su preocupación por los cambios previstos para 2027 en los estímulos fiscales relacionados con el diésel y la deducción de peajes, además de señalar que las empresas enfrentan mayores gastos sin que necesariamente aumenten las tarifas que reciben por el traslado de mercancías.
El dirigente mencionó que los transportistas recorrieron distintas vialidades de la ciudad en una caravana que buscó visibilizar sus demandas sin detener por completo la actividad logística, mientras que los representantes del sector reiteraron su disposición a mantener el diálogo con las autoridades para alcanzar acuerdos.
Además, refirió que las agrupaciones permanecerán atentas a las negociaciones que se desarrollan a nivel nacional, ya que las siguientes acciones dependerán de los acuerdos que se alcancen con las autoridades federales y de las indicaciones que emita la dirigencia nacional de Canacar.
Por su parte, Carlos Gil, representante de HJM Internacional, advirtió que los gastos relacionados con combustible, mantenimiento, neumáticos, peajes y obligaciones fiscales han reducido los márgenes de operación de las empresas, situación que se complica en la frontera por los requisitos adicionales que deben cumplir para ingresar a Estados Unidos.
“Cada vez tenemos más obligaciones y menos beneficios, mientras los costos de operación siguen aumentando; una reparación de llanta puede costarnos entre 300 y 500 dólares en Estados Unidos, y eso representa una carga importante para quienes trabajamos en el transporte”, finalizó.