Editoriales

Con Valor y Con Verdad 

Hasta el último suspiro

Se recordó su paso por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, la creación de la revista Libertas, su participación en la primera redacción periodística para radio, en la XEDF, Radiópolis e Informex. 

El homenaje no necesitó grandes lujos. Bastó con una sala repleta de gente que, en algún momento de su vida, compartió con él una redacción, un micrófono, un estudio de televisión o una lucha gremial. Setenta años como reportero no caben en un solo discurso. Cabían, en cambio, en los recuerdos de quienes lo escuchamos atentos: las redacciones que armó casi de la nada, las estaciones de radio que  instaló, las entrevistas que realizó, las columnas publicadas y las noticias que ganó.

También cupieron en los programas de televisión que condujo, en las clases que impartió en distintas universidades y en las anécdotas que compartió, entre risas. El  periodismo que ejerce con método, rigor y  ética ayer fue aplaudido -de pie- durante una sesión solemne en la Academia Nacional de Historia y Geografía, patrocinada por la UNAM.

Junto con la FAPERMEX, Felap y CONALIPE, este jueves se le dio las gracias al maestro valiente, que ha dado su vida entera para sus colegas. Junto con Félix Fuentes y Jorge Herrera Valenzuela hoy son los decanos del periodismo nacional. Los que  tomamos la palabra no hablamos nada más de una carrera brillante en abstracto. Hablamos  de alguien que formó equipos, que abrió espacios y que peleó por profesionalizar “el oficio más bello del mundo”, para servirle a la sociedad.

Se recordó su paso por la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, la creación de la revista Libertas, su participación en la primera redacción periodística para radio, en la XEDF, Radiópolis e Informex.

También sus triunfos en Canal 8, Telesistema Mexicano, Radio Mil, Grupo Acir, Cadena Rasa, Radio Fórmula y Excélsior.

Homenajeamos la constitución del IMER y Grupo Nueva Radio; todos los libros que ha escrito, como su fundamental participación en el Jurado Calificador del Premio Cervantes, el máximo galardón para los escritores en castellano. El homenajeado escuchó muy feliz. Al final agradeció, como suelen agradecer los que llevan décadas en la calle trabajando sin descanso: no por los múltiples premios, sino por seguir escribiendo para diarios y revistas (y ahora en el mundo digital); y hablando frente a los micrófonos de la radio y las cámaras de la TV.

Setenta años de reportero y de defensa gremial no se celebran como un cierre de vida, sino como un capítulo siempre viviente de la historia de los noticieros de la radio y la televisión mexicanas.

Al final, con voz entrecortada, mi jefe, don Teodoro Rentería Arróyave, con 89 años encima, nos aseguró que ha tenido una vida muy plena, y después lanzó una amenaza: “hasta el último suspiro, seguiré siendo reportero”.

COLOFÓN:

*Las remembranzas y vivencias de mi padre, narradas en 40 sesiones de cantina, las contiene el libro: Mi vida son mis amigos.

*Es una historia de los noticieros en México y los recuerdos de un hombre con 70 años reporteando.

*Se siente bonito que los grandes del periodismo se refieran a mi jefe como “el gran maestro”.

POR GUSTAVO RENTERÍA

gustavo@gusartelecom.com.mx

@gustavorenteria