
Sin parricidio político
Todos jugaron el juego con las reglas establecidas, pero ese modelo está a punto de acabar. Sin cometer “parricidio”, la Presidenta ha tomado el control de las listas para 2027.
Durante el Priato, el método era muy simple: el presidente en turno decidía a su sucesor. Todos se alineaban, aunque tenían algunos el derecho al pataleo y después eran compensados. Así funcionó durante 70 años. Y claro, al titular del Ejecutivo en turno le correspondía también nombrar a los ministros de la Suprema Corte, quién ocupaba los escaños en el Senado, las curules en la Cámara de Diputados y los 32 palacios estatales de gobierno. Era una perfecta simulación de la democracia. Funcionó como reloj suizo, como dictadura perfecta, porque se compartía el poder. Le daba el Presidente su pedazo de pastel a su socios, compadres, familiares y amigos. Perdieron el control, cuando de plano, se alejaron al ciento por ciento de la sociedad.
Llegó Acción Nacional y cambió el partido en Los Pinos, pero no cambió en nada el régimen. Fox ganó de manera democrática, Calderón entró con calzador, y regresó el PRI con Peña Nieto, con la fórmula del milenio pasado. Cuando el sucesor se cansaba del “jefe” que lo señaló con el dedo divino, cometía parricidio político; así sucedió durante muchísimos sexenios.
Pero en 2018, cuando llegó la izquierda, las cosas cambiaron. El presidente López Obrador organizó la repartición del poder para seguir mandando. Una sería la Presidenta, otros controlarían el Senado, otros más la Cámara Baja, y unos más irían al nuevo gabinete. Por si fuera poco, AMLO decidió quiénes serían los legisladores federales y locales, alcaldes, gobernadores y designó por adelantado quién manejaría el dinero, con el pretexto de solidificar el “movimiento”.
Todos jugaron el juego con las reglas establecidas, pero ese modelo está a punto de acabar. Sin cometer “parricidio”, la Presidenta ha tomado el control de las listas para 2027. Adán Augusto ya no tiene mucho margen de maniobra; y el otro compadre, Rocha Moya, está a salto de mata, porque lo reclama el gobierno de Estados Unidos. Fernández Noroña ya no dirigirá la Cámara Alta y sus presiones ya no tienen tanto efecto; y por si fuera poco, la mayoría de los diputados -morenistas, verdes y petistas-, ruegan autorización para la reelección, pero la huésped de Palacio los palomeará de acuerdo con la votación de sus iniciativas de reformas a la Constitución.
¿Cómo apoyar a los que le dieron la espalda con la reforma electoral y la prohibición al nepotismo y reelección desde 2027? La Presidenta no se tocará el corazón y dejará afuera a los “traidores”. Y el nuevo gabinete será cien por ciento de ella. Los 17 candidatos a gobernadores serán suyos, y por eso, los golpes por arriba y por abajo de la mesa. Solamente irán a la boleta los incondicionales de la doctora. La Presidenta, que pasó a la historia con el modelo de sucesión más difícil y complejo de sortear, salió más hábil que muchos tricolores que tenían que clavar un puñal a su padre político.
COLOFÓN:
*El INE claudicó a su función de vigilar y arbitrar las elecciones.
*La autoridad no pudo frenar las campañas anticipadas.
*No lo digo yo, sino el consejero electoral, Arturo Castillo.