El asesinato de Notorious B.I.G. que sacudió al rap cumple casi 30 años impune: la condena de Tupac reabre la herida

Los dos crímenes ocurrieron con pocos meses de diferencia, pero siguieron caminos muy distintos. El reciente veredicto por la muerte de Shakur volvió a poner la lupa sobre un expediente que todavía guarda demasiadas preguntas
Nadie vio nada. O al menos, nadie habló. El 9 de marzo de 1997, Christopher Wallace —conocido mundialmente como Biggie Smallso Notorious B.I.G.— fue asesinado a tiros en Los Ángeles al salir de una fiesta de la industria musical.
Tenía 24 años, era una de las voces más influyentes del rap y su muerte dejó una herida que, casi tres décadas después, la justicia todavía no cerró.
El caso nunca tuvo un sospechoso sentado frente a un juez. No hubo juicio, no hubo condena y no hubo respuestas para la familia de Wallace.
La investigación se hundió en escándalos internos, testigos que se negaron a cooperar y fricciones entre departamentos policialesque nunca lograron trabajar juntos.Dos crímenes, un mismo mundo y un solo veredicto: la muerte del Notorious B.I.G. sigue siendo el expediente más famoso que la justicia estadounidense no pudo resolver (REUTERS/Fred Prouser/Files)
El caso Biggie: testigos mudos, policías divididos y pruebas vencidas
El exfiscal Dmitry Gorin había sido directo al señalar las causas del fracaso. “Los detectives identificaron las pandillas, el motivo y los sospechosos desde temprano, pero no persiguieron con agresividad a esos sospechosos ni desarrollaron a los testigos reacios”, dijo, en palabras que Los Angeles Times recuperó ahora.
En 2017, Kevin McClure, exjefe de la división de robos y homicidios del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) que supervisó el caso, resumió la situación al mismo medio con una frase que no dejó espacio para el optimismo. “El tirador probablemente está muerto. No puedes preguntarle quién lo contrató”, afirmó.
El exjefe de la división de robos y homicidios del LAPD que supervisó la investigación del crimen de Wallace reconoció en 2017 que el caso tenía pocas chances de resolverse (abc7)
La familia de Wallace también demandó al LAPD por supuestas irregularidades en la investigación, un escándalo que agravó aún más la crisis de confianza en torno al caso.
La bala que mató a Wallace le perforó el hígado, el pulmón y el corazón. Murió en el Cedars-Sinai Medical Center poco después de la 1 a.m. Ningún responsable pisó un tribunal por su muerte.Cuatro disparos desde un Chevrolet Impala oscuro en Wilshire Boulevard pusieron fin a la vida de Christopher Wallace en la madrugada del 9 de marzo de 1997. Tenía 24 años (Photo © 2020 Zuma Press/The Grosby Group)
Por qué Tupac sí llegó a juicio
El lunes, un jurado de Las Vegas deliberó pocas horas antes de declarar culpable a Duane “Keffe D” Davis, de 63 años y exlíder de la pandilla Southside Crips-Burris Street de Compton, por haber orquestado la muerte de Shakur el 7 de septiembre de 1996.
Lo que hizo posible el juicio no fue una investigación impecable. Fue el propio Davis. A lo largo de los años, el acusado se incriminó en dos entrevistas policiales, en un documental y en su libro de memorias de 2019, Compton Street Legend, donde incluyó pasajes comprometedores.
La fiscalía construyó su caso casi por completo sobre las palabras del imputado.Michael Sanft, abogado defensor de Duane Davis, argumentó ante el jurado que el libro de memorias de su cliente era ficción, no una confesión (REUTERS/Steve Marcus/Pool)
En una grabación de 2008, Davis relató cómo su grupo reconoció el BMW en que viajaba Shakur cerca del Strip de Las Vegas y giró el auto para interceptarlo.
“Si hubiera estado de mi lado, yo hubiera disparado. Se lo di a Dre, y Dre dijo que no. Entonces Lane dijo: ‘Dámelo’”, se escuchó decir al acusado. La defensa argumentó que Davis había inventado esa historia para evitar una condena por narcotráfico. El jurado no lo creyó.
El exfiscal federal Neama Rahmani reconoció que la velocidad del veredicto fue “sorprendente”.
“Le doy crédito al fiscal del condado de Clark por llevar un caso de archivo tan difícil hasta el final, cuando todos los demás fiscales que lo evaluaron lo dejaron pasar”, sostuvo en declaraciones recogidas por el diario.El 7 de septiembre de 1996, Tupac Shakur viajaba en el asiento trasero de un BMW junto al fundador de Death Row Records cuando un Cadillac se acercó y abrió fuego sobre el Strip de Las Vegas (Bizuayehu Tesfaye/Pool via REUTERS/File Photo)
La diferencia que lo explica todo
El abogado penalista Mark Geragos identificó el factor clave que separó ambos casos. “Le dieron un pase libre cuando admitió bajo acuerdo de colaboración con los federales, pero hasta que escribió el libro, no podían usar sus declaraciones”, explicó sobre Davis.
Esa combinación —un acuerdo de inmunidad inicial, seguido de años de declaraciones públicas— terminó siendo la trampa que cerró el caso Shakur.
El legado del Notorious B.I.G. trasciende los discos de platino: su muerte dejó una pregunta sin respuesta que, casi 30 años después, ningún tribunal pudo responder
En el crimen de Wallace, nunca existió una figura equivalente. Nadie con conocimiento directo de los hechos habló de forma sostenida, pública y verificable. Sin ese hilo del que tirar, la investigación se fue apagando.
Gorin lo resumió de forma tajante: “Estas oportunidades perdidas permitieron que las pruebas envejecieran, que los testigos desaparecieran o murieran. Cuanto más viejo se vuelve el caso, más débil se vuelve”. El caso Biggie Smalls lleva casi 30 años probando esa premisa.
con información de infobae