Diputada propone garantizar por ley el derecho a la educación menstrual y proteger a estudiantes con malestares durante su periodo

Mexicali, B.C., 27 de julio de 2026.- Con el objetivo de fortalecer los derechos de niñas, adolescentes y jóvenes en el ámbito educativo, la diputada Norma Angélica Peñaloza Escobedo presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Educación del Estado para garantizar el acceso a información sobre la menstruación y la higiene menstrual, además de establecer que las inasistencias derivadas de malestares relacionados con el periodo menstrual puedan ser justificadas.
La legisladora señaló que durante la menstruación muchas estudiantes enfrentan molestias físicas y emocionales que pueden afectar su rendimiento académico, concentración y bienestar, por lo que consideró necesario que el sistema educativo contemple medidas que promuevan una atención digna y libre de estigmas.
La propuesta también busca reconocer la salud menstrual como un tema vinculado a los derechos humanos y a la salud pública. En ese sentido, retoma planteamientos del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), organismo que ha advertido que la falta de condiciones adecuadas para la gestión de la higiene menstrual puede vulnerar derechos fundamentales como la educación, la salud, la igualdad de género y la no discriminación, además de favorecer el ausentismo escolar y disminuir el desempeño académico.
Asimismo, la iniciativa se alinea con la Estrategia Nacional por una Menstruación Digna en la Educación Básica y Media Superior, presentada en diciembre de 2025 por las secretarías de Educación Pública y de Salud, la cual reconoce la salud menstrual como un derecho humano y busca prevenir el abandono escolar mediante mejores condiciones para millones de estudiantes de secundaria y bachillerato en el país.
De aprobarse la reforma, el artículo 65 de la Ley de Educación del Estado establecería el derecho de las alumnas a recibir información sobre la menstruación y la higiene menstrual, promover una atención digna en los planteles de educación básica, media superior y superior, prevenir cualquier forma de estigmatización o violencia relacionada con este tema y evitar sanciones por ausencias derivadas de malestares menstruales.