Precio del dólar hoy jueves 23 de julio: el peso se sostiene, pero Ormuz y el T-MEC meten volatilidad

El peso mexicano inició la sesión en una jornada marcada por tres focos clave: el dato de inflación quincenal, la nueva ronda de negociaciones del T-MEC y la tensión geopolítica en Oriente Medio
El peso mexicano arrancó la jornada cerca de 17.39 por dólar, en un entorno donde el mercado intenta balancear señales internas de resiliencia económica con riesgos externos que siguen elevando la cautela. La moneda llega a este día apoyada por una mejora en la actividad, pero también expuesta a la lectura que hagan los inversionistas del dato de precios y de las noticias sobre comercio y energía. En el frente local, el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) del Inegi estimó para junio un crecimiento mensual de 0.2% y un avance anual de 1.7% del IGAE. El propio instituto anticipó que el impulso vino principalmente de las actividades terciarias, con un aumento anual estimado de 2.2%, mientras las secundarias crecerían 0.5%. A ese panorama se sumó este miércoles un dato relevante para el mercado: la inflación de la primera quincena de julio bajó a 3.10% anual, por debajo del 3.12% esperado por analistas consultados por Reuters, mientras la inflación subyacente descendió a 3.95%, ya dentro del rango objetivo de Banxico de 3% +/- 1 punto porcentual. Esa lectura ayuda a moderar parte de la presión interna sobre el tipo de cambio.
El T-MEC vuelve a ser el gran termómetro para el peso mexicano
El frente comercial sigue siendo uno de los factores más sensibles para la moneda. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos informó que el 21 de juliocomenzó en Ciudad de México la tercera ronda bilateral de negociación relacionada con la revisión del T-MEC, con conversaciones sobre acero y aluminio, automóviles, seguridad económica, trabajo, agricultura y servicios de pago electrónico.
Ese proceso ocurre después de que Estados Unidos notificó a inicios de julio que no aceptaría extender automáticamente el tratado en su forma actual, una decisión que no cancela el acuerdo, pero sí prolonga la incertidumbre sobre su futuro y sobre las condiciones de inversión en Norteamérica. Reuters y análisis legales recientes coinciden en que esa decisión mantiene viva la presión sobre México y Canadá en áreas estratégicas. Para el peso, eso significa una cosa: cualquier señal de avance o fricción en las mesas de diálogo puede mover el mercado rápidamente. Si las negociaciones muestran certidumbre jurídica y continuidad comercial, la moneda podría defender mejor sus niveles; si aparecen nuevos choques arancelarios o diferencias estructurales, la cautela podría regresar con fuerza. Esa lectura es una inferencia basada en el peso que el mercado viene dando al proceso de revisión.
Ormuz y el petróleo agregan presión externa al tipo de cambio
Además del comercio, el otro gran factor de riesgo está en Oriente Medio. Reuters reportó que el crudo subió con fuerza por la escalada entre Estados Unidos e Irán, por amenazas a rutas marítimas clave y por ataques atribuidos a los hutíes contra embarcaciones sauditas. En ese contexto, el Brentllegó a 98.64 dólares por barril y el WTI a 90.70 dólares, su nivel más alto en más de un mes. La misma cobertura y otros reportes de Reuters señalaron que el tráfico marítimo en la zona de Hormuzha seguido debilitándose por el temor a nuevas hostilidades, lo que mantiene al mercado energético especialmente sensible. Para monedas emergentes como el peso, este tipo de episodios suele traducirse en más aversión al riesgo, fortalecimiento temporal del dólar y mayor volatilidad financiera. Esta última relación es una inferencia de mercado consistente con el comportamiento típico de activos emergentes ante shocks energéticos.
¿Qué puede pasar con el peso mexicano hoy?
Con este telón de fondo, el peso llega al resto de la sesión con una mezcla de apoyos y amenazas. A favor tiene una economía que mostró algo de tracción en junio y una inflación que siguió cediendo más de lo previsto. En contra, mantiene la presión de la revisión del T-MEC y un escenario geopolítico que sigue empujando al alza el petróleo y elevando la cautela global. Bajo esa combinación, la lectura que planteas sobre un mercado muy sensible tiene sentido: si el flujo de noticias ayuda y no escala el conflicto externo, el peso podría sostenerse cerca de sus niveles actuales; si el ruido comercial o energético se intensifica, la divisa podría ir a probar niveles más débiles. El umbral de 17.58 que mencionas proviene de tu análisis y no de una guía oficial, pero encaja con un escenario de presión adicional sobre monedas emergentes.
Con información de Publimetro