Internacionales Política y Economía

México enfrenta un nuevo panorama global: diversificar sus alianzas con EEUU y países asiáticos será clave para su economía

La región debe cuidar su autonomía y evitar quedar atrapada en la confrontación entre diversas naciones

La creciente rivalidad entre Estados Unidos China ha colocado a México en una encrucijada geopolítica. Sin embargo, asumir que el país debe elegir alinearse solo con una de estas potencias sería un error estratégico, según advierte el Dr. Juan Carlos Angulo, académico de la Universidad Iberoamericana

El especialista aseguró que la mejor ruta para la nación es diseñar una política exterior que le permita fortalecer sus lazos económicos con EEUU y, al mismo tiempo, aprovechar las oportunidades que surgen en Asia.

En su análisis titulado “Entre la marea rosa y la ola azul del Pacífico”, difundido por el Departamento de Economía de la IBERO, Angulo examina los cambios globales que impactan a América Latina y, en particular, a México. El investigador señaló que el epicentro financiero mundial se está desplazando hacia el Indo-Pacífico, una región que lidera en comercio, innovación y competencia tecnológica.

Este panorama representa tanto desafíos como oportunidades para la economía mexicana, que necesita respuestas flexibles y una visión pragmática para no perder relevancia en un entorno internacional cada vez más competitivo.

Limitaciones de México en su política internacional con América del Norte

El contexto actual exige que México no limite su política internacional exclusivamente a América del Norte, aun cuando la relación con Estados Unidos sigue siendo vital gracias al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Enfocarse solo en este vínculo podría implicar dejar pasar opciones valiosas de cooperación e inversión que provienen del dinamismo asiático.

El análisis destaca que China ha ampliado su presencia en América Latina mediante financiamiento en infraestructura y comercio, mientras que el gobierno estadounidense busca recuperar su peso en la región. Frente a este panorama, el académico sostiene que el país puede beneficiarse de una estrategia basada en la diversificación y el pragmatismo, evitando caer en una lógica de confrontación o exclusividad.

En respuesta directa a la cuestión sobre qué actitud debe adoptar México ante la competencia entre las dos principales economías del mundo, el planteamiento es claro: debe desarrollar una estrategia que saque provecho de las fortalezas de ambos vínculos globales. Así, podría impulsar su desarrollo nacional y reducir la vulnerabilidad ante cambios externos.

El rol estratégico de la Alianza del Pacífico

Entre los mecanismos disponibles para fortalecer la posición nacional, destaca la relevancia de la Alianza del Pacífico, conformada por México, Chile, Colombia y Perú. Pese a las dificultades políticas recientes, la colaboración mantiene un potencial considerable para fomentar la integración económica, diversificar las exportaciones y facilitar la entrada de los países latinoamericanos en las cadenas globales de valor, especialmente aquellas que se concentran en el Indo-Pacífico.

Según el especialista, la región debe cuidar su autonomía y evitar quedar atrapada en la confrontación entre Estados Unidos y China. Para ello, resulta indispensable fortalecer la cooperación regional y negociar con diferentes actores internacionales, priorizando los intereses propios de desarrollo y crecimiento.

En el caso específico de México, la posición geográfica privilegiada facilita la cercanía con el mercado estadounidense y, a la vez, proporciona una plataforma para expandir los vínculos con Asia. Adoptar una visión de largo plazo permitirá al país aprovechar tanto la estabilidad que ofrece Norteamérica como el dinamismo económico del Pacífico, donde se prevé que se concentrará el crecimiento mundial durante los próximos años.

Con información de Infobae