
El mandatario estará con Gianni Infantino en el escenario donde desfilarán los campeones
La culminación del Mundial 2026 no solo atraerá las miradas por el esperado choque de titanes entre España y Argentina, sino por la confirmación oficial de la asistencia del presidente Donald Trump a la gran final. Karoline Leavitt, vocera de la Casa Blanca, ratificó que el mandatario estará presente en el Estadio de Nueva York / Nueva Jersey para presenciar el duelo definitivo por la gloria mundialista.Este anuncio pone fin a las especulaciones y asegura que el cierre del torneo cuente con el máximo respaldo institucional del país anfitrión.Lo que ha generado mayor revuelo en la opinión pública es el rol protagónico que desempeñará Trump durante la ceremonia de premiación. A diferencia de ediciones anteriores del campeonato, donde los jefes de Estado solían mantener un perfil discreto en los palcos de honor, se ha confirmado que el presidente estadounidense bajará al terreno de juego para entregar el trofeo de la FIFA al capitán del equipo ganador. Este gesto representa una ruptura significativa del protocolo histórico, colocando al mandatario en el centro mismo de la celebraciónsobre el césped junto a Gianni Infantino. La estrecha relación comercial y política entre Trump y la cúpula de la FIFA ha sido clave para facilitar esta participación directa en la entrega del galardón.
Antes del pitazo inicial, el itinerario del mandatario incluye una visita a la Trump Tower en Nueva York para asistir a un evento especial de la organización futbolística. Resulta relevante mencionar que esta será la primera aparición pública del mandatario en una de las sedes del Mundial tras 39 días de competencia, habiéndose ausentado previamente de la inauguración en el Estadio Ciudad de México y de los partidos de la selección de las barras y las estrellas. Desde el gobierno se enfatiza que la presencia del presidente funcionará como el “broche de oro” para unaCopa del Mundo que ha sido calificada como la más segura, rentable y de mayor impacto global en la historia. La final de este domingo no solo definirá al nuevo monarca del futbol internacional, sino que servirá de escenario para demostrar el poderío de los Estados Unidos en un entorno donde la geopolítica y el deporte se han fusionado de forma definitiva.
Con información de Publimetro