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Guadalajara cierra con broche de oro su participación mundialista

La Perla de Occidente confirmó por qué muchos la consideran la sede más mexicana del Mundial y dejó una experiencia difícil de olvidar para miles de aficionados

La Copa Mundial de la FIFA se disputa entre México, Estados Unidos y Canadá, pero el calendario marca que, tarde o temprano, la fiesta termina para cada sede. Este viernes fue el turno de Guadalajara de despedirse del torneo, y lo hizo de la mejor manera posible.

La Perla de Occidente fue escenario del duelo entre España y Uruguay, un partido que muchos catalogaban como una final adelantada por la calidad de ambas selecciones y porque estaba en juego no solo el liderato del Grupo H, sino el orgullo de cerrar con autoridad la primera fase.

Si algo quedó claro durante estas semanas es que Guadalajara supo diferenciarse. Para muchos aficionados terminó siendo la sede “más mexicana” del Mundial. Alrededor del Estadio Guadalajara, los mariachis y las bandas regionales recibían a los visitantes, creando un ambiente que difícilmente podía encontrarse en otra ciudad anfitriona.

La llamada Última Milla también cumplió con creces. Entre música, actividades, agua gratuita cortesía de uno de los patrocinadores oficiales y obsequios que iban desde manos gigantes de espuma hasta pulseras conmemorativas de la sede tapatía, los aficionados encontraban motivos para disfrutar incluso antes del silbatazo inicial.

Scott, un aficionado originario de Colorado, tenía muy claro por qué terminó viajando hasta México.

“Como en Denver no tuvimos sede del Mundial, pensamos en ir a Seattle, Santa Clara o Los Ángeles. Pero cuando vimos los partidos que habría en Guadalajara decidimos venir hasta acá”, comentó antes de ingresar al estadio.

“La comida es deliciosa y el ambiente es espectacular. Ha sido una experiencia increíble”.

Roxana, aficionada uruguaya, compartía una sensación similar.

“Vimos en redes sociales el ambiente que se estaba viviendo en México y nos encantó. Por eso decidimos venir”, dijo mientras lucía con orgullo los colores celestes.

“La verdad no nos sorprendió la calidez de los mexicanos, porque si por algo son conocidos es por ser excelentes anfitriones”.

Ni siquiera la lluvia logró empañar la despedida. El estadio lució lleno y, al final de la jornada, el tradicional “Cielito Lindo” volvió a escucharse con fuerza entre miles de voces que se marcharon con la sensación de haber vivido una auténtica fiesta mundialista.

Guadalajara cerró su capítulo en esta Copa del Mundo dejando una imagen difícil de igualar. Más allá de los resultados deportivos, la ciudad demostró que el futbol también se disfruta con cultura, hospitalidad y una identidad que enamoró tanto a mexicanos como a visitantes. Si el Mundial regresa a nuestro país dentro de algunas décadas, será difícil imaginar una edición sin que la Perla de Occidente vuelva a levantar la mano para recibirla.

Manuel R. Medina es periodista deportivo basado en Europa. Con más de 20 años de trayectoria, ha cubierto Liga MX, Liga de Ascenso, NFL, NBA, MLB y diversas competencias internacionales. Ha trabajado en cinco Copas del Mundo, la Copa América Chile 2015, Copas Oro, UEFA Champions League, UEFA Nations League y otros eventos deportivos en Europa y Medio Oriente. Puedes seguirlo en X: @manuelmedina.

Con información de Baja News