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Música de cárteles en México: artistas enfrentan amenazas, censura y violencia criminal

América Latina la música se ha convertido en una de las formas de expresión artística más amenazadas

La violencia del crimen organizado en México ya no solo golpea a comunidades, periodistas o autoridades locales. También alcanza de lleno al mundo de la música. Un reporte internacional de Freemuseadvierte que los músicos se han convertido en uno de los sectores artísticos más expuestos a amenazas, extorsiones, censura forzada, cancelación de presentaciones, ataques armados y asesinatos en regiones donde operan grupos criminales.El informe The State of Artistic Freedom 2026 documenta violacionesa la libertad artística en distintas partes del mundo durante 2025. El estudio analiza casos de censurapersecuciónamenazas y violencia contra artistasescritorescineastasmúsicos y trabajadores culturales. En su apartado sobre América Latina, el documento pone especial atención en la violencia contra músicos vinculada al crimen organizado, con México como uno de los casos más graves. De acuerdo con Freemuse, enAmérica Latina la música se ha convertido en una de las formas de expresión artística más amenazadas.El organismo señala que, junto con la plataforma cultural y periodística Cartel Urbano, documentó al menos 40 violacionescontra músicos durante 2025, la mayoría relacionadas directamente con redes de crimen organizado y extorsión. 

Corridos, música regional y violencia territorial

El reporte señala que los géneros populares y regionales, entre ellos loscorridos y sus subgéneros, han sido especialmente afectados por la violencia. Según el estudio, estas expresiones musicales están profundamente ligadas a identidades locales y a la vida social de distintas comunidades, pero esa misma visibilidad pública coloca a los artistas en una posición vulnerable.

Freemuse explica que los conciertos y presentaciones suelen realizarse en territorios disputados o controlados por grupos criminales, lo que convierte la actividad musical en una práctica de alto riesgo. El documento también recuerda que los corridos son una forma tradicional de música regional mexicana que narra realidades sociales, hechos históricos y vidas en los márgenes, pero que con el tiempo han derivado en subgéneros como narcocorridos, corridos tumbados y corridos bélicos.El problema, según el estudio, no se limita al contenido de las canciones. La amenaza también está en el contexto donde se presentan los músicos: zonas de disputa criminal, control territorial, extorsiones y baja protección institucional.

Grupo Fugitivo: el caso que exhibió el riesgo para músicos en Tamaulipas

Uno de los casos más graves documentados por Freemuse en México es el de Grupo Fugitivo, agrupación originaria de Tamaulipas. El reporte señala que el 25 de mayo de 2025 cinco integrantes de la banda fueron reportados como desaparecidos, luego de perder contacto con sus familias tras una presentación privada en Reynosa, ciudad fronteriza con Estados Unidos. Cuatro días después, el 29 de mayo, fueron localizados cinco cuerposcalcinados en las afueras de la ciudad, posteriormente identificados como los músicos desaparecidos. Las autoridades anunciaron la detención de nueve personas presuntamente vinculadas con la facción “Los Metros”del Cártel del Golfo, relacionadas con el crimen. Para Freemuse, este caso ilustra los riesgos extremos que enfrentan los músicos en el norte de México, especialmente cuando se presentan en territorios marcados por la presencia de grupos criminales, disputas internas y violencia armada.

Amenazas contra Natanael Cano, Tito Torbellino Jr. y Javier Rosas

El informe también documenta amenazas contra cantantes mexicanos. De acuerdo con Freemuse, Natanael CanoTito Torbellino Jr. y Javier Rosas recibieron amenazas de muerte mediante narcomantascolocadas en espacios públicos. Los mensajes fueron atribuidos a células criminales vinculadas con Los Chapitos y advertían a los artistas que dejaran de apoyar presuntamente a un grupo rival. Este tipo de amenazas muestra cómo los músicos pueden quedar atrapados en disputas criminales aun cuando no exista una acusación formal en su contra. En estos casos, la fama, las letras, las presentaciones privadas o las supuestas relaciones con ciertos grupos pueden ser utilizadas como pretexto para intimidar, censurar o castigar públicamente a los artistas.

Un problema de libertad artística y seguridad pública

Freemuse advierte que la violencia contra músicos debe entenderse como una violación a la libertad artística. Cuando un artista deja de presentarse, cambia sus letras, evita ciertos territorios o teme actuar por amenazas del crimen organizado, no solo se afecta su trabajo: también se reduce el espacio cultural disponible para la sociedad.En México, la música vinculada a los cárteles y a los territorios controlados por el crimen organizadorefleja una crisis más profunda. El escenario ya no es solo simbólico. Para muchos músicos, cantar, tocar o presentarse ante el público puede implicar entrar en una zona de riesgo donde la violencia criminal impone sus propias reglas.

Con información de Publimetro