Conferencia de Seguridad Hemisférica: China, narcoterrorismo y la transición en Venezuela son las preocupaciones de EEUU en América Latina

Organizado por la Universidad Internacional de Florida y la Fundación Tadea, el cónclave académico puso foco a las prioridades de la administración Trump, cuando la crisis en Medio Oriente y la ofensiva de Beijing impacta en la región
(Desde Miami, Estados Unidos) La Conferencia de Seguridad Hemisférica organizada por la Universidad Internacional de Florida y la Fundación Tadea exhibió las prioridades geopolíticas de Estados Unidos en América Latina.
En este contexto, ministros, embajadores, militares, académicos, periodistas, inversores y consultores abordaron los temas básicos de seguridad de la Casa Blanca vinculados a China, los delitos trasnacionales,la protección de la infraestructura y la transición democrática en Venezuela y Cuba.
“Estamos convencidos de que la única manera de encontrar soluciones verdaderamente efectivas para nuestras naciones es que desarmemos las recetas pre-hechas, escuchemos las experiencias de primera mano y encontremos un camino conjunto en el que todos tenemos algo que aportar”, señaló Mario Montoto, presidente de la Fundación Tadea y alma mater de la Conferencia.
Y completó:
“Esto aplica al combate al crimen organizado, a las amenazas del terrorismo internacional ya la injerencia de potencias extra hemisféricas que buscan la desestabilización de nuestros países”.
Rafael Grossi es el titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), pero su impacto en la conferencia realizada en la Universidad Internacional de Florida se vincula a su decisión política de competir por la Secretaría General de la ONU.
Tras su exposición en la conferencia junto a Brian Fonseca-director del Instituto Jack D. Gordon- y John Mearsheimer, reconocido académico de la Universidad de Chicago, Grossi dialogó en exclusiva con Infobae.
En ese diálogo, el candidato a secretario general de la ONU exhibió su mirada sobre la crisis en Medio Oriente.
—¿Cuál es su análisis hoy de la situación en Medio Oriente, fundamentalmente la crisis en el estrecho de Ormuz?, le preguntó este corresponsal.
—La crisis en el estrecho de Ormuz ha sido un poco el cisne negro de la guerra, del nuevo episodio bélico. Este problema de Ormuz tiene un impacto directo en economías muy distantes de la región, tiene una reverberación inesperada y de pronto pone en manos de Irán un activo estratégico que no había sido hasta ese momento, operacionalizado.
—¿Por qué lo llama cisne negro?
—Porque es inesperado. En mi conocimiento, nadie había previsto la obstrucción de la libre navegación, que el estrecho se iba a convertir en un factor tan decisivo…
La justificación institucional de la actual agenda de seguridad y defensa de la administración republicana se conoce como el Corolario Trump a la Doctrina Monroe.
En ese escenario, Estados Unidos plantea una limitación expresa a las potencias extranjeras que pretenden desplegar sus propios intereses en la región. China, es el paradigma a contener acorde a la posición geopolítica de Trump.
Desde esta perspectiva, Joseph Humire, -subsecretario de Guerra de Estados Unidos- y Michael Jensen -consejero de Seguridad Nacional de Trump-, ratificaron el valor estratégico que asigna la Casa Blanca a América Latina.
“En la Estrategia de Seguridad Nacional y en la Estrategia de Defensa Nacional hemos puesto al Hemisferio Occidental como la prioridad número uno de Estados Unidos. Eso es histórico”, describió Humire.
“Si hay organizaciones terroristas que están proporcionando servicios gubernamentales, donde ni siquiera puedes hacer que tus fuerzas de seguridad se desplacen a esas áreas, parece ser una deficiencia en tu capacidad para ejercer soberanía sobre todo tu país. Y si tu gasto en seguridad no es igual a tus amenazas de seguridad, Estados Unidos no puede cubrir esa brecha para todos en todo el mundo. Estamos felices de ayudar y contribuir, pero como tu socio, no como garante de seguridad, aseguró Jensen.
La última definición de Jensen exhibe una fractura en la región que quedó evidenciada durante las distintas exposiciones que se escucharon en la conferencia concluida ayer en Miami.
Estados Unidos alinea a la Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador y Paraguay como socios estratégicos. Y al otro lado se encuentran Brasil, Colombia y México que comparten similares perspectivas con China, y se apoyan en su lógica política para tratar de condicionar la agenda regional de Washington.
Con información de Infobae